La mezcla de dolor físico + dolor anímico (el dolor físico seguramente sea una consecuencia de la ansiedad) es agotadora. Hoy me noto molesto pero el cuello ya no duele al hacer determinados movimientos. Lo que indica que pronto me encontraré mejor.
El juego del gato y el ratón tuvo su resultado, varias semanas y varios correos después. Cómo siempre hay que insistir para que te atiendan. De hecho tengo otras peticiones en la recámara. Quizás lo más difícil y lo más sensato sea a la vez la inacción ligada a la calma.
De nuevo en una ut demasiado llena de gente que al menos es silenciosa, salvo alguien que habla en voz demasiado alta.
Con ganas de volver a casa aunque acabe de salir de ella. Hoy la tarde será más larga por el nuevo taller. Al menos creo que el regreso será más corto que el de ayer.
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