jueves, 25 de abril de 2019

Amor universal

Me gustaría ser un soldado del amor y que mi única arma fuera el amor. En parte lo consigo. Siempre lo intento. En realidad la herramienta o arma (el lenguaje bélico me agrada pero es muy agresivo) que mejor domino es la palabra. No soy un escritor profesional ni tampoco un periodista acostumbrado a hablar en público, ante una audiencia de miles de personas, cada día. Pero hablo y escribo con bastante corrección. Mi voz es grave y profunda. Puede ser muy alta, hasta el extremo de lo desagradable. Pienso muchas palabrotas. Digo algunas. Puedo responder de forma inmediata, brusca y visceral. Sin pensar. Soy capaz de dañar con la palabra. Pero también de amar. Y de aliviar.

Venus me propuso hablar bajo, casi en susurros. Lo intento. No siempre lo consigo. Hoy volví a acordarme de ella leyendo una prueba del pequeño coche amarillo que conducía (y que yo también conduje). Pero su recuerdo es diferente.

Más de cuatro años después retomo ese reto. Hablar bajo. Mantener la calma. Intentar ayudar en lugar de criticar de forma poco constructiva. Enfadarme menos.

Hoy leí un tweet de @Mama_Psicologa sobre la amabilidad y el amor. "El amor engendra amor". Me parece una frase bellísima. A la vez que (casi) una quimera. En un mundo de odios, de protagonismo inmediato, de descalificaciones, likes, influencers (o como diablos se diga), la amabilidad y el cariño sincero parecen inútiles.

Sólo intentarlo merece la pena. Todo esto me recordó a Agosto de 2016. Y a un texto leí y copié en Septiembre de 2016 "vivid para el amor universal".

El amor universal es mi Weapon of Choice. Eso me escribiste. Intentaré que también sea mi arma. Aunque me encuentre más cómodo tecleando o apetando manetas de freno y tornillos allen.

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