Ya no repito ideas negras una y otra vez en mi mente. Todavía las siento lo suficientemente cerca para hacerme estremecer, pero con la distancia que da la serenidad.
En lugar de pensar en cosas feas, pensaré en cosas bonitas y además ciertas. Que cada día estoy un poco mejor. Que me conozco y quiero más. Que me supero. Y crezco en éste camino, aprendo. Seré más sociable. Soy más sociable.
No sé cuánto tiempo tardaré en estar bien. Mientras tanto vivir ya no duele, sólo molesta a veces en forma de tristeza y ganas de llorar intensas pero no irresistibles.
Que bonito es dormir bien y estar tranquilo y disfrutar de las pequeñas cosas.

No hay comentarios:
Publicar un comentario