martes, 5 de junio de 2018

Diques

Diques a punto de estallar. El estruendo que precede a la avenida. Un alud de agua y barro que todo lo arrasa. Esperar a la tormenta. Resistir. Un segundo más, un minuto más, una hora más, un día más, una semana más. Apuntalarse. Sacos terreros. Taludes entibados con vigas de hierro y tablones de madera. Contener la respiración, el miedo, la rabia y las lágrimas. Volver a vivir un instante una y otra vez, un instante que no podía ser cambiado.

Suspiró.

Descanso, agua, comida y compañía.

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