Gracias al ma-ra-vi-llo-so canal de youtube de Mujeres autistas, he aprendido más sobre la teoría de las cucharas. Y los cuchillos. Cuando utilizas más energía de la que dispones, como pedir un préstamo al futuro y acabar agotado. Dentro de que yo no soy TEA (creo que no), pero sí PAS y con ansiedad, me he sentido bastante identificado.
He empezado un hilo (thread) en twitter, pero como twitter es una especie de pozo sin fondo, pues igual un post es lo más adecuado.
Cucharas. Energía. Y ansiedad. A más ansiedad, a la vez, menos energía, más facilidad para agotarse y menos capacidad de descansar. Básicamente, más dificultad para dormir, lo que permite recuperar cucharas. A veces la respiración diafragmática ayuda. Otras, una infusión. Un podcast de misterio, lo que suelo usar para dormir me encuentre mal o bien. Y, si nada funciona, calma artificial. Lorazepam (calma y ayuda a dormir) o zolpidem (ayuda a dormir y dormir es maravilloso teniendo mucha ansiedad).
Descanso. Como en otro post.
Recordar los días feos de saturación sensorial, quedarme sin cucharas, ansiedad a raudales, noches feas de insomnio o toda la a vez, que fueron unos cuantos en 2018, me hace casi temblar. A pesar de llevar mas de un año durmiendo bien y camino de los 8 meses sin tomar mirtazapina. Tengo miedo a encontrarme peor. Creo que ese miedo me acompañará siempre, pero ahora es menos intenso.
He andado ésta tarde, de nuevo con mascarilla y esquivando a la gente, los parques que antes me encantaban, las terrazas llenas de gente muy juntita. Buscando las calles pequeñas, estrechas y sin gente. Me ha sentado bien, aunque sé que debería hacer más ejercicio porque me he cansado y no ha sido nada del otro mundo. Pero todavía me da un poco de cosita salir a la calle por el bicho.
En alguno de mis relatos, los protagonistas pueden ceder una especie de energía vital o magia. Y, a la vez, tienen mayor capacidad de generar esa energía vital, para autorrepararse. Todo relacionado con la percepción extrasensorial, la capacidad de ver más allá de lo visible.
Buenas noches y buena suerte.
sábado, 30 de mayo de 2020
miércoles, 27 de mayo de 2020
Destellos
Lo que empezó en Marzo, o quizás en febrero, esta pandemia horrible que se llevó por delante a decenas de miles de personas, que nos sumió en una crisis económica y sanitaria sin precedentes, ha tenido momentos muy amargos, pero también algunos muy dulces. Destellos.
Reconozco que he sido afortunado. Nadie de mi familia se ha contagiado, puedo teletrabajar y el ERTE ha sido un mal menor. Tengo recursos para afrontar algún posible retraso en los pagos o una temporada de paro. Y, sobre todo, apenas he tenido ansiedad. De mediados de marzo al precioso dos de mayo sin salir de casa salvo para ir a la compra, con mucha ansiedad e insomnio, habría sido horrible. He conseguido mantener la calma, dormir bien y creo que hasta transmitir cierta serenidad.
El primero "destello" fue salir a la calle a andar. El segundo, poder comer con parte de mi familia y saludar (a dos metros) al resto. Después de muchos días de comunicación indirecta, vernos, comer juntos, fue muy agradable. Hasta conducir lo fue.
Se que esto no ha pasado, temo un rebrote, soy prudente, busco lugares sin gente.
No sé que pasará en verano, yo todavía no pienso en vacaciones y vivo día a día.
La verdad es que estoy orgulloso de mi, por mantener la calma, por hacer cosas revolucionarias para mí como cocinar cosas sencillas o cortarme el pelo.
Y ha son casi 8 meses sin mirtazapina y más de un año sin medicación de emergencias (lorazepam y zolpidem) y me siento bien y es maravilloso.
domingo, 24 de mayo de 2020
Calor
Calor casi de verano. Pijama corto. Pantalones cortos. Eso ha cambiado desde Marzo. La luz, la temperatura. Y poder salir a andar (aunque sea en horarios establecidos) es agradable. Esquivando a la gente un poco. Mañana otro pequeño pasito hacia la nueva normalidad.
miércoles, 20 de mayo de 2020
Luz
La luz ha cambiado de nuevo. Es luz casi de verano y, de hecho, vuelvo a estar en pantalones cortos. La primavera avanza. Dormir bien es precioso. La calma es increíblemente placentera. Me parece pequeño lo que he conseguido pero no es así. Poder salir a la calle alivia, aunque no salga mucho (bueno, el fin de semana sí). Hace dos semanas que se confirmó la nueva normalidad (la expresión de moda) laboral y ya me he acostumbrado a ella. Ver la confirmación también alivió un poco. Como no soy un desastre (no, no, no lo soy), si hay algún retraso en el pago, no va a ser problemático.
Poder dormir y disfrutar de cosas pequeñas como salir a la calle, ver películas y series, canales de youtube, es maravilloso. Estos dos meses habrían sido agotadores y desastrosos de no lograr dormir.
Y a veces hasta me apetece escribir.
Poder dormir y disfrutar de cosas pequeñas como salir a la calle, ver películas y series, canales de youtube, es maravilloso. Estos dos meses habrían sido agotadores y desastrosos de no lograr dormir.
Y a veces hasta me apetece escribir.
lunes, 18 de mayo de 2020
Los lunes serán distintos
Vuelvo a mirar temas operativos, de solicitudes, de correos. Vuelvo a arrancar el ordenador de casa, cuando desde hace ya más de dos meses el ordenador que arranco es el del trabajo (que por suerte es pequeñito y apenas ocupa espacio en el escritorio). Bueno, y el diminuto portátil.
La primavera ha estallado y después de una semana más fresca, hace calorcito. No tanto como la hace dos semanas. El fin de semana pseudolargo (hoy no se si es fin de semana o no, es raro todavía) salí dos días a andar y uno en bici. La verdad que muy bonito. Aunque el viernes me mojara. Y ayer di un paseo largo en bici. Disfruté pero me resultó un poco extraño ver tanta gente por la calle.
Mañana empieza la semana laboral de nuevo, pero creo que no significará ningún cambio. Nada de nada. Será normal, como siempre. Prefiero trabajar un poco que tener excesivo tiempo para pensar, pero de todas formas duermo bien y no tengo apenas ansiedad.
La primavera ha estallado y después de una semana más fresca, hace calorcito. No tanto como la hace dos semanas. El fin de semana pseudolargo (hoy no se si es fin de semana o no, es raro todavía) salí dos días a andar y uno en bici. La verdad que muy bonito. Aunque el viernes me mojara. Y ayer di un paseo largo en bici. Disfruté pero me resultó un poco extraño ver tanta gente por la calle.
Mañana empieza la semana laboral de nuevo, pero creo que no significará ningún cambio. Nada de nada. Será normal, como siempre. Prefiero trabajar un poco que tener excesivo tiempo para pensar, pero de todas formas duermo bien y no tengo apenas ansiedad.
viernes, 15 de mayo de 2020
Semanas
Se me pasan las semanas en un suspiro. Desde el 2 de mayo, en el que puedo salir a andar (en las horas establecidas y con cuidado, claro), más rápido. El "mal menor" me permite disfrutar de más días libres, pero no se me hacen largos. He dormido genial y ahora estoy remoloneando en la cama. A la tarde saldré a andar o quizás en bici.
Tengo ganas de que todo esto se acabe. Pero se que he de tener paciencia. Han pasado dos meses desde que todo se precipitara al final de la segunda semana de Marzo y ya estamos ¡En Mayo! En nada será Junio. Pero mi familia está bien y yo también, duermo bien, no tengo apenas ansiedad y hasta me gusta cocinar.
Poco a poco.
Tengo ganas de que todo esto se acabe. Pero se que he de tener paciencia. Han pasado dos meses desde que todo se precipitara al final de la segunda semana de Marzo y ya estamos ¡En Mayo! En nada será Junio. Pero mi familia está bien y yo también, duermo bien, no tengo apenas ansiedad y hasta me gusta cocinar.
Poco a poco.
lunes, 11 de mayo de 2020
Paseando de la mano con mascarilla
Lo "esperado" se va asentando. El nuevo escenario laboral. Mientras tanto, sigo saliendo a andar con todas las precauciones posibles. Intento ignorar los corrillos, la gente con mascarillas en el cuello (en lugar de tampar narices y bocas). Y en su lugar me centro en las personas que salen solas o en parejas y la ternura de las parejas caminando de la mano con sus mascarillas.
Duermo genial. Después de el pequeño altibajo de Abril, duermo un montón de horas, pero no tengo ganas de dormir todo el día. Poder salir a la calle me ha sentado muy bien (aunque a veces me ha asustado la irresponsabilidad). Hacer ejercicio siempre sienta bien. Y no tengo apenas ansiedad, no me duele el cuello ya y me he reconciliado con el señor roca.
Y mientras tanto, a seguir en casa con series (me ha gustado mucho Valeria de Netflix), películas, libros, revistas ... con los que los días son suaves y fluidos.
Duermo genial. Después de el pequeño altibajo de Abril, duermo un montón de horas, pero no tengo ganas de dormir todo el día. Poder salir a la calle me ha sentado muy bien (aunque a veces me ha asustado la irresponsabilidad). Hacer ejercicio siempre sienta bien. Y no tengo apenas ansiedad, no me duele el cuello ya y me he reconciliado con el señor roca.
Y mientras tanto, a seguir en casa con series (me ha gustado mucho Valeria de Netflix), películas, libros, revistas ... con los que los días son suaves y fluidos.
miércoles, 6 de mayo de 2020
Confirmación
Desde el inicio del teletrabajo, la incertidumbre laboral planeaba, en diferentes actos o capítulos, como si fuera una obra de teatro o una serie de suspense. Al final se confirmó y ha sido el mejor de los posibles escenarios. La verdad, incluso aporta una cierta calma. Menos mal que he sido capaz de mantener la calma, que es muy importante. La semana que viene se cumplen dos meses del confinamiento, aunque se vaya relajando desde el sábado. Dos meses con ansiedad, anticipando (como hace gente que no tiene ansiedad teóricamente), durmiendo mal, habrían sido horribles.
Como siempre, esperar y ver.
Y ahora tendré más tiempo libre, espero que pronto salir a la calle sea algo más habitual. Y sobre todo que mejore la situación sanitaria y económica. Para todos.
El gato naranja me acompaña, la gente a la que quiero está al otro lado del teléfono y los días son cálidos y suaves.
Como siempre, esperar y ver.
Y ahora tendré más tiempo libre, espero que pronto salir a la calle sea algo más habitual. Y sobre todo que mejore la situación sanitaria y económica. Para todos.
El gato naranja me acompaña, la gente a la que quiero está al otro lado del teléfono y los días son cálidos y suaves.
domingo, 3 de mayo de 2020
Una tarde de sol
En 2004 (parece que ha pasado un siglo desde entonces) Manolo García cantaba la preciosa "Una tarde de sol". En plena primavera (el cambio de estación tuvo lugar ya confinados), volver a salir a la calle fue muy agradable.
Ayer caminando (y hasta compré una revista en un kiosco, cosa que no hacía igual desde hace 10 años o más. En un kiosko que no fuera autoservicio). Y hoy en bici. Luz muy bonita. Naturaleza desbordante. Todo precioso.
Apenas he usado la brompton en un año pero sigo enamorado de ella. Tiene la agilidad y comodidad de una bici plegable. Pero no se nota pequeña. Tiene más gama de desarrollos que la híbrida de sólo 3v y cambio en el buje, que va larga de desarrollo aún con el piñón de 21 dientes. Frena bien, es ágil y tiene un punto retro.
La semana que viene se ha de concretar lo del ERTE. Lo principal es mi salud y la de los míos, así que intentaré mantener la calma.
Una tarde de sol.
martes, 28 de abril de 2020
Alegría
(Escrito en otro blog en Marzo de 2011)
Y alguien a quien apenas conoces pero con quién compartes algunas horas cada día atiende una llamada de su móvil y puedes escuchar la alegría y el alivio en su voz. Y mientras el resto de la ofi protesta porque quizás ha hablado en voz demasiado alta tu sonríes en silencio, porque sabes que algo importante ha salido bien (por otras conversaciones captadas al vuelo) y te alegras por ella y te emocionas y al pasar junto a su puesto al dejar la ofi sonríes de nuevo y le deseas un buen fin de semana ...
Y alguien a quien apenas conoces pero con quién compartes algunas horas cada día atiende una llamada de su móvil y puedes escuchar la alegría y el alivio en su voz. Y mientras el resto de la ofi protesta porque quizás ha hablado en voz demasiado alta tu sonríes en silencio, porque sabes que algo importante ha salido bien (por otras conversaciones captadas al vuelo) y te alegras por ella y te emocionas y al pasar junto a su puesto al dejar la ofi sonríes de nuevo y le deseas un buen fin de semana ...
lunes, 27 de abril de 2020
Speedfight 125
En uno de mis relatos aparecía una Peugeot Speedfight 100. Cuando la mayoría de scooters eran de 2 tiempos (salvo los de 250, la Vespa ET4 y alguno más). Entonces era 1997 y yo un joven en el primer año de universidad. Básicamente igual a ahora, pero básicamente distinto. Me siento menos pequeño y me abruma menos todo. Pero me sigue gustando el deporte, los relatos, los libros, las motos.
Incertidumbre.
Aunque sé que estar bien (físicamenente y anímicamente, dormir 4 h y tener ideas feas mes y medio hubiera sido un horror) es lo principal me da un poco de vértigo la posible situación laboral, que debe concretarse en pocos días. Bueno, lo que tenga que ser será.
He releído viejos relatos, en los que se mezcla magia, irrealidad, ver cosas que nadie cree y, la verdad, me gusta como escribo, como escribía. Y puedo continuar relatos escritos hace unas semanas o hace años.
Hoy me encantaría dar un paseo en una Speedfight 125, creo que es la 4.Tiene un motor muy sencillo "de aire" pero Pues, si, es la 4 y tiene un motor "bueno" con refrigeración líquida y la estética es preciosa y seguro que es muy agradable de conducir. Y echo de menos ir en bici o pasear sin rumbo fijo, pero el tiempo no se me hace largo y soy capaz hasta de cocinar.
Incertidumbre.
Aunque sé que estar bien (físicamenente y anímicamente, dormir 4 h y tener ideas feas mes y medio hubiera sido un horror) es lo principal me da un poco de vértigo la posible situación laboral, que debe concretarse en pocos días. Bueno, lo que tenga que ser será.
He releído viejos relatos, en los que se mezcla magia, irrealidad, ver cosas que nadie cree y, la verdad, me gusta como escribo, como escribía. Y puedo continuar relatos escritos hace unas semanas o hace años.
Hoy me encantaría dar un paseo en una Speedfight 125, creo que es la 4.
sábado, 25 de abril de 2020
X2 (Bonus)
Podría buscar la entrada de ese momento, hace dos años. Pero prefiero confiar en mis recuerdos. Era un día luminoso. Miércoles. Tenía 4 días de descanso por delante. En la consulta de la psiquiatra me di cuenta de lo mucho que había avanzado. Y que mis espectativas eran irreales. Sólo intentarlo hubiera estado bien. Pero fui capaz de ir a un par de clases del taller de novela. A pesar de que el primer día me encontraba francamente mal. A pesar del dolor de espalda del segundo día. Gracias a su visión objetiva me di cuenta de mis avances. Surgió la idea de la montaña artificial. Y, unos días después, esperando para entrar en el fisio, en una conocida tienda de deportes vi un pequeño refugio azul que imaginé en lo alto de mi montaña artificial. Donde descansar junto a Marco, el gato pirata. Esa montaña llena de caminos y senderos, tapizada de hierba, que quizás exista en la Alcarria y que existe dentro de mí.
Y, desde entonces, aprendizaje, altibajos, momentos de calma y de paz que ya duran años, dejar la medicación, amistad, confidencias. Un camino a veces agotador pero precioso.
Y, desde entonces, aprendizaje, altibajos, momentos de calma y de paz que ya duran años, dejar la medicación, amistad, confidencias. Un camino a veces agotador pero precioso.
jueves, 23 de abril de 2020
Relatos y vida
Desde el domingo he releído viejos relatos, de 1997, 1998 y 2000. Me resulta curioso que en como un año fuera capaz de hacer 4 versiones distintas (sutil o no sutilmente) del mismo relato. También me resulta curioso ver como en 2 año evolucionó mi letra, más pequeña y fluida. Hace mucho tiempo que no escribo a mano, salvo los pequeños textos del taller anterior. El ordenador es un poco más lento (no demasiado) pero permite copiar, pegar, buscar, corregir ... Además ahora veo muy práctico escribir directamente en un post o en la pequeña web de relatos que tengo. En cualquier punto con acceso a Internet puedes ir actualizando los relatos.
Aunque apenas salgo de casa, no me siento sólo. Entre el trabajo, los mensajes diversos, el teléfono, las redes sociales y que me entretengo con facilidad, el tiempo se me pasa rápido. Series, películas, canales de youtube, revistas, viejos relatos. Ahora voy a intentar hacer un poco más de ejercicio.
Ayer dormí regular. Me dormí pronto, pero me desperté como a las 3 yme costó como 3 h volver a dormirme, algo que no me ocurría desde hace más de un año. Hoy he dormido mucho mejor. Y seguro que hoy también duermo mejor.
Gracias por ser mi amiga y mi hermana, si no de sangre, de efectividad. Echo de menos tus abrazo y tus besos. Pero tus mensajes son preciosos. Gracias por estar ahí.
Y los días pasan, la primavera avanza, es una pausa extraña, el horrible número de fallecidos me estremece, y a veces siento que estar bien mientras el mundo se derrumba es un contrasentido, pero he de cuidar de mi mismo. Y todas estas semanas teniendo mucha ansiedad hubieran sido horribles, sin poder hacer ejercicio ni salir a andar ni nada parecido.
Aunque apenas salgo de casa, no me siento sólo. Entre el trabajo, los mensajes diversos, el teléfono, las redes sociales y que me entretengo con facilidad, el tiempo se me pasa rápido. Series, películas, canales de youtube, revistas, viejos relatos. Ahora voy a intentar hacer un poco más de ejercicio.
Ayer dormí regular. Me dormí pronto, pero me desperté como a las 3 yme costó como 3 h volver a dormirme, algo que no me ocurría desde hace más de un año. Hoy he dormido mucho mejor. Y seguro que hoy también duermo mejor.
Gracias por ser mi amiga y mi hermana, si no de sangre, de efectividad. Echo de menos tus abrazo y tus besos. Pero tus mensajes son preciosos. Gracias por estar ahí.
Y los días pasan, la primavera avanza, es una pausa extraña, el horrible número de fallecidos me estremece, y a veces siento que estar bien mientras el mundo se derrumba es un contrasentido, pero he de cuidar de mi mismo. Y todas estas semanas teniendo mucha ansiedad hubieran sido horribles, sin poder hacer ejercicio ni salir a andar ni nada parecido.
lunes, 20 de abril de 2020
Mayo será el nuevo abril
De momento lo esperado que se materializó el miércoles pasado (ese día que hablaba de ansiedad anticipatoria, curioso) no se ha concretado. Ni cuándo, ni cómo, ni cuantos ... Pero llegará. De momento teletrabajando, la verdad, con un volumen muy bajo, lógico teniendo en cuenta todo lo que ha pasado. Será un mal menor. Lo importante es estar bien. Todos. Y seguir hablando cada día con mi familia.
Como hace ocho años (parece que ha pasado un siglo desde entonces), mayo, o al menos finales de Abril, será el nuevo Abril, cuando todo se confirmó y el paso temporal por el SEPE se hará real.
Poco a poco.
Ayer tuve náuseas y algo de dolor de cabeza y creo que es por el cuello. Voy a intentar hacer ejercicios. También ando algo peleado con el Señor Roca, pero hoy conseguí cagar algo, que es bueno y necesario.
Hoy he dormido regular. Me acosté más tarde lo que debería mientras releía viejos relatos en papel. Escritos a mano, en 1997 o 1998. Y me costó un poco dormirme y me desperté varias veces. Pero al final siempre me dormí. Y hoy dormiré mejor. Y estoy animado y no tengo apenas ansiedad ni ganas de llorar.
Como hace ocho años (parece que ha pasado un siglo desde entonces), mayo, o al menos finales de Abril, será el nuevo Abril, cuando todo se confirmó y el paso temporal por el SEPE se hará real.
Poco a poco.
Ayer tuve náuseas y algo de dolor de cabeza y creo que es por el cuello. Voy a intentar hacer ejercicios. También ando algo peleado con el Señor Roca, pero hoy conseguí cagar algo, que es bueno y necesario.
Hoy he dormido regular. Me acosté más tarde lo que debería mientras releía viejos relatos en papel. Escritos a mano, en 1997 o 1998. Y me costó un poco dormirme y me desperté varias veces. Pero al final siempre me dormí. Y hoy dormiré mejor. Y estoy animado y no tengo apenas ansiedad ni ganas de llorar.
jueves, 16 de abril de 2020
Pausa
Y lo esperado se confirma. No sé cuando, pero va a llegar en breve. Quizás por las emociones de ayer, entre tener un poquitito más de ansiedad, la teleconsulta (siempre son intensas) y las malas noticias (aunque esperadas) dormí algo peor. Me costó un poquito dormirme, me desperté como a la 1:50 y luego a las 5:00. A partir de ahí no pude volver a dormirme. Creo que igual dormí un poquito desde las 05:00 hasta que sonó el despertador (un poco más tarde de lo habitual gracias al teletrabajo). Pero me da miedo volver a Noviembre 2018, o a algunos días de Marzo 2019, que fue la última vez que dormía mal.
De todas maneras, puede ser algo puntual, seguro que hoy duermo mejor, y el fin de semana también. Y si se confirma el ERTE, pues mantener la calma, y dedicarme a ver series, películas, leer revistas ...
En fin, lo importante es que mi familia esté bien y que yo esté bien, tanto físicamente, como anímicamente. El mes de confinamiento sin apenas salir de casa, pues sería mucho más complicado durmiendo apenas nada, con mucha ansiedad. Hoy puedo probar a tomar una tila cuando me vaya a dormir.
Me apetece que todo esto pase, sobre todo por los afectados. Y por mí para poder salir a la calle y pasear sin prisas. No soy una persona que salga mucho o que necesite salir, pero en las últimas semanas, apenas a tirar la basura y a la compra.
La verdad, lo que pasó en Enero y Febrero, incluso la primera semana de Marzo, parece a cien años luz. Las consultas, los talleres, las alegrías, los viajes, todo. Estoy, estamos, en una burbuja muy extraña que a veces angustia.
Pero estoy muy orgulloso de mí, de cómo gestiono todo esto ...
Hoy justo se cumplen los 6 meses sin medicación. Casi lo había olvidado. Y como un año en el que me encuentro bastante bien.
De todas maneras, puede ser algo puntual, seguro que hoy duermo mejor, y el fin de semana también. Y si se confirma el ERTE, pues mantener la calma, y dedicarme a ver series, películas, leer revistas ...
En fin, lo importante es que mi familia esté bien y que yo esté bien, tanto físicamente, como anímicamente. El mes de confinamiento sin apenas salir de casa, pues sería mucho más complicado durmiendo apenas nada, con mucha ansiedad. Hoy puedo probar a tomar una tila cuando me vaya a dormir.
Me apetece que todo esto pase, sobre todo por los afectados. Y por mí para poder salir a la calle y pasear sin prisas. No soy una persona que salga mucho o que necesite salir, pero en las últimas semanas, apenas a tirar la basura y a la compra.
La verdad, lo que pasó en Enero y Febrero, incluso la primera semana de Marzo, parece a cien años luz. Las consultas, los talleres, las alegrías, los viajes, todo. Estoy, estamos, en una burbuja muy extraña que a veces angustia.
Pero estoy muy orgulloso de mí, de cómo gestiono todo esto ...
Hoy justo se cumplen los 6 meses sin medicación. Casi lo había olvidado. Y como un año en el que me encuentro bastante bien.
miércoles, 15 de abril de 2020
Sankar
Sonaba Sankar, aquella vieja cinta de 1996 que no escuchaba desde hace años. Hasta tuve que aflojar los tornillos que sujetan las dos mitades de la estructura para que sonara bien y no a trompicones. La llamada me sobresalta. La esperaba por la tarde, que es cuando estaba concertada la cita.
Camino mientras hablo con ella. Estoy tranquilo pero a veces tiemblo. Me pongo delante del balcón, camino, me tumbo en el sofá y el gato se tumba encima.
Le doy las gracias por su ayuda, antes que nada. A pesar de todo lo que está pasando, me encuentro bien. Y, como me ha dicho, tengo herramientas para gestionar lo que me pasa. Intento no ver muchas noticias ni ponerme en lo peor. Me comenta que sé lo que es mejor para mí, si me va mejor no informarme en exceso genial. También le pregunto si ella y su familia se encuentran bien, cosa que agradece.
Le hablo de lo que supone para mí una consulta. Ese desnudarme que supone a la vez, vergüenza, alivio, orientación y ver cosas de mí que no había descubierto hasta ahora. Cosas bellas. Lo mucho que me imponía la palabra psiquiatra. Del miedo a que no me entendiera, a que sólo fuera medicación. A que no fuera capaz de contarle mis miedos grandes, las veces que he tenido ideación suicida y que he querido desaparecer. Le he contado casi todo lo que tenía previsto y ha sido casi como estar en la consulta.
Me ha hablado de la incertidumbre, de intentar no anticipar. Centrarse en el momento. Lo que tenga que ser será. También le he hablado de que veo mis puntos negativos pero no los positivos. Y estoy cambiado eso. Mucho.
Le he hablado de los muchos médicos visitados, y que, a pesar de tener que operarme con láser, y de marearme, lo llevé razonablemente bien. Sin que se me alterara el sueño.
Y del taller precioso de escritura, en el que fui capaz de desnudarme y uf, pero fue bonito.
El confinamiento, el sólo salir a la compra. Intento mantener mis rutinas. Aunque a veces estoy todo el día en pijama. Pero tampoco pasa nada. Que todavía tengo trabajo pero no se para cuanto. No anticipar. Lo que tenga que ser será. Y que sigo durmiendo bien, pero no tengo ganas de dormir todo el rato.
Acaba la consulta, nos vemos en unos meses, espero que de forma física.
Y puedo leer cosas que igual no estaban destinadas a que las leyera, ver el otro lado del espejo, y consultas que fueron súper importantes para mi se reflejan en unas pocas líneas, pero otras son más largas, y me identifico en muchísimas frases, preciosas, de conseguir lo que no esperaba, de avanzar, de conectar con alguien y expresar mis miedos.
Sensación rara, pero agradable.
Camino mientras hablo con ella. Estoy tranquilo pero a veces tiemblo. Me pongo delante del balcón, camino, me tumbo en el sofá y el gato se tumba encima.
Le doy las gracias por su ayuda, antes que nada. A pesar de todo lo que está pasando, me encuentro bien. Y, como me ha dicho, tengo herramientas para gestionar lo que me pasa. Intento no ver muchas noticias ni ponerme en lo peor. Me comenta que sé lo que es mejor para mí, si me va mejor no informarme en exceso genial. También le pregunto si ella y su familia se encuentran bien, cosa que agradece.
Le hablo de lo que supone para mí una consulta. Ese desnudarme que supone a la vez, vergüenza, alivio, orientación y ver cosas de mí que no había descubierto hasta ahora. Cosas bellas. Lo mucho que me imponía la palabra psiquiatra. Del miedo a que no me entendiera, a que sólo fuera medicación. A que no fuera capaz de contarle mis miedos grandes, las veces que he tenido ideación suicida y que he querido desaparecer. Le he contado casi todo lo que tenía previsto y ha sido casi como estar en la consulta.
Me ha hablado de la incertidumbre, de intentar no anticipar. Centrarse en el momento. Lo que tenga que ser será. También le he hablado de que veo mis puntos negativos pero no los positivos. Y estoy cambiado eso. Mucho.
Le he hablado de los muchos médicos visitados, y que, a pesar de tener que operarme con láser, y de marearme, lo llevé razonablemente bien. Sin que se me alterara el sueño.
Y del taller precioso de escritura, en el que fui capaz de desnudarme y uf, pero fue bonito.
El confinamiento, el sólo salir a la compra. Intento mantener mis rutinas. Aunque a veces estoy todo el día en pijama. Pero tampoco pasa nada. Que todavía tengo trabajo pero no se para cuanto. No anticipar. Lo que tenga que ser será. Y que sigo durmiendo bien, pero no tengo ganas de dormir todo el rato.
Acaba la consulta, nos vemos en unos meses, espero que de forma física.
Y puedo leer cosas que igual no estaban destinadas a que las leyera, ver el otro lado del espejo, y consultas que fueron súper importantes para mi se reflejan en unas pocas líneas, pero otras son más largas, y me identifico en muchísimas frases, preciosas, de conseguir lo que no esperaba, de avanzar, de conectar con alguien y expresar mis miedos.
Sensación rara, pero agradable.
Rutina
Todo empezó hace aproximádamente hace un mes, quizás un mes y un par de días. Esa segunda semana de Marzo tan extraña y hasta que dio miedo. Parece que ha pasado un siglo.
La rutina en casa la llevo bien. Hoy llueve y siento algunas ganas de llorar y algo de inquietud y no sé por qué. Seguro que logro calmarme. Si que echo de menos ver a mi familia, salir a la calle más a menudo, andar, ir en bici, incluso los famosos talleres literarios (que parecen a años luz). Hace un año y hace dos años estaba empezando tertulias. Hasta ir en el metro o en el cercanías, sin el miedo al contagio claro.
Hoy tengo la primera teleconsulta (por teléfono) en mi vida. La verdad, mucho mejor que cualquiera de las dos alternativas, ir a un hospital o quedarme sin consulta de forma indefinida. Me encuentro bien pero agradezco hablar con la psiquiatra. He repetido muchas veces en mi mente lo que tengo que decirle. Hasta lo tengo en un guión. Aunque lo vivido en Enero-Febrero y principios de Marzo ... ¡Parece tal lejano, tan poco importante! Pero lo es. Es importante para mi
No hay mucho teletrabajo y no se por cuanto tiempo seguiremos trabajando. El paro sería un mal menor, la verdad, visto lo visto. Lo fundamental es que mi familia y yo estemos bien. Lo repito casi como un mantra. Y dormir bien es maravilloso. Ya hace casi un mes del primer post desde el confinamiento.
Bueno, lo que tenga que ser será.
La rutina en casa la llevo bien. Hoy llueve y siento algunas ganas de llorar y algo de inquietud y no sé por qué. Seguro que logro calmarme. Si que echo de menos ver a mi familia, salir a la calle más a menudo, andar, ir en bici, incluso los famosos talleres literarios (que parecen a años luz). Hace un año y hace dos años estaba empezando tertulias. Hasta ir en el metro o en el cercanías, sin el miedo al contagio claro.
Hoy tengo la primera teleconsulta (por teléfono) en mi vida. La verdad, mucho mejor que cualquiera de las dos alternativas, ir a un hospital o quedarme sin consulta de forma indefinida. Me encuentro bien pero agradezco hablar con la psiquiatra. He repetido muchas veces en mi mente lo que tengo que decirle. Hasta lo tengo en un guión. Aunque lo vivido en Enero-Febrero y principios de Marzo ... ¡Parece tal lejano, tan poco importante! Pero lo es. Es importante para mi
- Gracias
- Médicos
- Trabajo
- Taller
- Coronavirus
No hay mucho teletrabajo y no se por cuanto tiempo seguiremos trabajando. El paro sería un mal menor, la verdad, visto lo visto. Lo fundamental es que mi familia y yo estemos bien. Lo repito casi como un mantra. Y dormir bien es maravilloso. Ya hace casi un mes del primer post desde el confinamiento.
Bueno, lo que tenga que ser será.
viernes, 10 de abril de 2020
Vacaciones
Estoy leyendo "Un infierno donde hace frío" y me da vértigo. Me recuerda a mis días más horribles de ansiedad, de no dormir, de ganas de llorar, de ideación suicida, de querer desaparecer. A la vez, releo mi antiguo blog discreto, y revivo la última vez que estuve en paro, la rutina-no rutina y los días no demasiado animados. Aunque por lo menos dormía bien.
Me encantaría poder hablar con la psiquiatra la semana que viene, no sé si será posible. Tengo miedo de empeorar pero mantengo la calma. Llevo un año durmiendo bien. Sin apenas ansiedad, sin ganas de llorar, sin ideación suicida, sin discusiones.
Con ganas de hace cosas. Con talleres preciosos. Con viajes. Ver a Ágata, que es un verdadero amor de mujer.
Ya que no sé si podré ver a la psiquiatra (cosa que no sería un drama, me encuentro bien), voy a escribir lo que tenía pensado decirle.
Cada consulta supone sensaciones opuestas. De vergüenza, de vulnerabilidad, pero a la vez, alivio y confianza. Es como desnudarme anímicamente delante de ella. Cosa que me daba más vergüenza que si fuera un médico del cuerpo y tuviera que desnudarme para que me exporara. He mostrado mis miedos. Mi oscuridad. Eso me ha supuesto alivio, abrir compuertas. Soltar lastre. Encontrar una guía. Un camino. Y desnudo metafóricamente frente a ella, me he sentido atractivo por dentro. Mis avances. Mi constancia.
Mis interacciones físicas con otras personas las últimas cuatro semanas han sido con el oftalmólogo, y con el personal del supermercado. Me encuentro a gusto en casa y me da miedo que se me olvide cómo relacionarme con personas y la sensación de estar rodeado de gente cada día. En el transporte, en la oficina, en la calle, en los talleres. Pero no es así.
Mientras el mundo se derrumba a mi alrededor. Han fallecido decenas de miles de personas. No sé cómo ni cuando acabará todo esto. Mi familia está bien y yo también.
Hacía meses que no estaba despierto tan tarde leyendo y escribiendo.
Vacaciones. El año pasado estaba en un lugar precioso en buena compañía. Los anteriores, en ese pueblo diminuto donde me siento a gusto. Algunas veces con más ánimo que otras. Son las vacaciones más extrañas que recuerdo.
Buenas noches y bunes suerte.
lunes, 6 de abril de 2020
Abril
Todo esto me recuerda mucho a Abril de 2012. Salvando las distancias. Entonces me encontraba anìmicamente peor y en paro. Crisis digamos que global, pero no pandemia. No decenas de miles de personas muriendo. Podía salir de casa, ir en bici, a un salón de la moto muy bonito, pensar en buscar trabajo, estudiar, muchas cosas. Ahora (todavía) tengo trabajo, pero apenas puedo salir de casa. Tirar la basura y hacer la compra han sido mis tareas profundas la semana pasada y la anterior. Me voy acostumbrando a salir de casa una o dos veces a la semana.
Lo mejor es que duermo bien. He recordado pasajes de mi diario y el insomnio es horrible. Es mejor dormir algo que no dormir nada, pero despertarse muy pronto los fines de semana (como hasta hace algo más de un año) también lo es.
Me aislo de la información sobre el coronavirus. Escucho un poco la radio y veo algo de tele y ya. Luego me refugio en canales de youtube, películas (preciosas de Studio Ghibli), series, revistas, hasta viejos programas de radio en cinta.
Lo único que no hago es escribir. Creo que twitter y poco más. Y algunos post en el blog.
No sé que va a pasar con la cita de la semana que viene, si me llamarán por teléfono o la retrasarán o que. Salvo que me digan lo contrario no me voy a acercar al hospital, que estará muy saturado.
Echo de menos pasar la Semana Santa en un pequeño lugar muy tranquilo y salir a andar o en bici. Como hace un par de años por ejemplo. Aunque entonces la sensación fuera muy rara
Lo mejor es que duermo bien. He recordado pasajes de mi diario y el insomnio es horrible. Es mejor dormir algo que no dormir nada, pero despertarse muy pronto los fines de semana (como hasta hace algo más de un año) también lo es.
Me aislo de la información sobre el coronavirus. Escucho un poco la radio y veo algo de tele y ya. Luego me refugio en canales de youtube, películas (preciosas de Studio Ghibli), series, revistas, hasta viejos programas de radio en cinta.
Lo único que no hago es escribir. Creo que twitter y poco más. Y algunos post en el blog.
No sé que va a pasar con la cita de la semana que viene, si me llamarán por teléfono o la retrasarán o que. Salvo que me digan lo contrario no me voy a acercar al hospital, que estará muy saturado.
Echo de menos pasar la Semana Santa en un pequeño lugar muy tranquilo y salir a andar o en bici. Como hace un par de años por ejemplo. Aunque entonces la sensación fuera muy rara
lunes, 30 de marzo de 2020
Marzo
Se acaba uno de los marzos más surrealistas que recuerdo. Me recuerda mucho a 2012. Pero la situación global es aterradoramente peor. Hago lo posible por no ver las noticias. En lugar de eso, videos de youtube, películas, series y hasta viejos VHS de rallyes.
Situación sanitaria y económica complicada. Algo real que parece irreal.
Mientras tanto estoy de pseudovacaciones, las más raras que recuerdo. Así que es una especie de festivo raro, en el que no puedo rodar en bici, ni pasear, ni ir al gimnasio ni nada parecido. Pero eso es lo de menos. Si todo dependiera de que yo me quedara en casa. Ahora todo lo que puedo hacer es eso, quedarme en casa, mantener la calma, teletrabajar cuando se acaban mis pseudovacaciones.
Mis salidas a la calle son cada vez más espaciadas: a tirar la basura y a la compra. Eso fue el jueves y me hizo sentir bien. El mundo seguía existiendo. Volver a pisar la calle, conducir, pisar un supermercado. Había de todo, poca gente y mantenían las distancias. Di las gracias a la cajera. Su trabajo es muy importante aunque hasta ahora nadie se hubiera dado cuenta.
Cuando se aproxime la cita (con la psiquiatra), que es en un par de semanas, tengo que confirmar si será presencial o por teléfono. De cualquiera de las dos formas me vendría bien.
Situación general surrealista. Me recuerda al 11M y a los atentados de Londres de 2005.
Y lo mejor de todo es que me encuentro bien. Todo esto me preocupa, me entristece, pero soy capaz de dormir y de no entrar en bucle.
Situación sanitaria y económica complicada. Algo real que parece irreal.
Mientras tanto estoy de pseudovacaciones, las más raras que recuerdo. Así que es una especie de festivo raro, en el que no puedo rodar en bici, ni pasear, ni ir al gimnasio ni nada parecido. Pero eso es lo de menos. Si todo dependiera de que yo me quedara en casa. Ahora todo lo que puedo hacer es eso, quedarme en casa, mantener la calma, teletrabajar cuando se acaban mis pseudovacaciones.
Mis salidas a la calle son cada vez más espaciadas: a tirar la basura y a la compra. Eso fue el jueves y me hizo sentir bien. El mundo seguía existiendo. Volver a pisar la calle, conducir, pisar un supermercado. Había de todo, poca gente y mantenían las distancias. Di las gracias a la cajera. Su trabajo es muy importante aunque hasta ahora nadie se hubiera dado cuenta.
Cuando se aproxime la cita (con la psiquiatra), que es en un par de semanas, tengo que confirmar si será presencial o por teléfono. De cualquiera de las dos formas me vendría bien.
Situación general surrealista. Me recuerda al 11M y a los atentados de Londres de 2005.
Y lo mejor de todo es que me encuentro bien. Todo esto me preocupa, me entristece, pero soy capaz de dormir y de no entrar en bucle.
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