jueves, 21 de abril de 2022

Emoción

Yo no he vivido ni 1/4 lo que vosotros.

"Sentaillo en una piedra
Delante pasa su vida"

Pero bueno, estoy vivo, hago cosas que se me antojan difícil, aunque a veces me sienta de nuevo al borde del abismo. Más que al borde del abismo a punto de estallar.

Me emociono con muchísima facilidad.
Música, colores, paisajes, personas.

Con dormir, estar en calma, no querer morirme, hacer caca y tener gente (poquita) a mi lado me basta.

"Ya está oscureciendo el día
Destellos de luz brillantes y rubies
Nube blanca en su cabeza
Ay, ay, ay"

Hoy me he quedado sin cucharas o casi sin cucharas, casi como antes de Semana Santa o en Octubre. Pero, una vez en casa, voy recuperarando poco a poco la energía, con música en bucle (Canción Sefardí de Radio Tarifa) películas, preciosas conversaciones y la compañía de Marco, el gato travieso y pirata.

Como en 1997.

Entonces a un par de meses de la selectividad, con exámenes de por medio, revistas de bicis, coches y motos, Jean Michel Jarre, libros de fantasía, relatos inconclusos (a veces con final, como En el filo del espejo, un relato, diario).

Ya en la adolescencia fue la primera vez que escribí un diario. Los anteriores eran muy muy a principios de los 90.

Llevo escribiendo toda la vida, no me sirve de gran cosa pero al menos para atrapar instantes y entenderme.

miércoles, 20 de abril de 2022

...

"-¿Tu no te diviertes?
-Es difícil divertirse.
-¿No sabes cómo divertirte?
-No.
-¿No?"

Diálogo de "El deseo de ser pielroja".

lunes, 18 de abril de 2022

Back on track

El descanso ha sido muy necesario y bonito. En las últimas semanas poco a poco voy logrando hacer pequeñas cosas que no sean el habitual dormir-trabajar-volver a casa-dormir. Y es precioso.

Paseos, ver a gente maravillosa, ver motos, dormir en un lugar distinto.

Y avanzar algo en el proyecto. Sigo pensando en componentes, pesos, medidas, potencias...

Hoy me costó dormirme un poco pero pude descansar. También muy importante.

Y el día es mejor de lo esperado.

jueves, 14 de abril de 2022

Miedo

En mi mente hay una voz, a veces vocecita, a veces voz potente y estridente, que casi nunca se calla. A veces es un latazo. Cuando entro en bucle de pensamientos negativos o no puedo dejar de pensar y dormir.

Pero la mayor parte de las veces es una bendición. Buscar lo positivo, buscar alternativas, repetirme que yo puedo, que yo soy grande, que voy a poder, que lo voy a hacer. No tienen que ser cosas super elaboradas, puede ser desde ir a ducharme o cocinar o hacer la compra o salir a pasear o mil cosas más.

Y mi miedo es ese. Quedarme sin fuerzas. Que esa voz se apague. Que sólo quede la nada, el vacío, la pura ideación suicida, el no querer ser, el no querer despertar. El acabar muerto o atado a una cama en psiquiatría.

Este miedo he comentado varias veces a varios profesionales de la Salud Mental, cuando me encontraba regular y cuando me encontraba bien, como ahora. Debo llevar casi 15 meses sin medicación, muchos más durmiendo bien y sin ideación suicida. Por supuesto que temo que algo malo les ocurra a mis seres queridos, pero mi miedo, temerme a mí mismo, sigue ahí.

Pero es un día precioso, y hace sol, y voy a ducharme, y todo está bien.

miércoles, 13 de abril de 2022

Calma

De vuelta a casa. Vídeos, series. Lectura. Dormir. 

Avanzar con el proyecto. Me preocupaba. Pero apenas en una mañana veo que voy avanzando y es genial. Que puedo, que busco información, que redactar se me da bien (dado que llevo escribiendo prácticamente toda mi vida).

En suma, un poco más de mi habitual DFN. Lo necesitaba. Mucho. Aunque no haga gran cosa, estoy a gusto. El descanso es muy necesario. Y la compañía del gato travieso, también. Y estar a gusto con mi familia es maravilloso.

Buenas tardes y buena suerte.

lunes, 11 de abril de 2022

Descanso

Se me hace un poco raro estar aquí en unas vacaciones de Semana Santa, cosa que no ocurría desde 2018. Entonces dormía mucho menos que ahora y, a pesar de la medicación, tenía mucha ansiedad.

Me recuerda muchísimo a 2012. Aunque con más aplomo.

Descansar, avanzar con el proyecto. Proyecto, acabar las prácticas y buscar trabajo. Dos años después.

Nadie se ha contagiado, de los míos. No tengo apenas ansiedad (aunque ahora sienta nostalgia) y he aprendido y avanzado.

Suena Dorian y me recuerda a un amor de mujer.

sábado, 9 de abril de 2022

Un lugar en el mundo

El viaje ha sido muy bonito. La primavera, los árboles, la hierba. Me ha resultado agradable conducir. Música. Cantar. Sentirme vivo. Haber dormido bien y recuperar la energía, que ayer no tenía mucha, ha sido importante. Me ha emocionad conducir y sentirme vivo. Después de la pandemia, de la guerra, de sentirme abrumado mil veces, después de topdo, soy capaz de autoequilibrarme y de dormir. Y hay algunas personitas que me quieren a ambos lados de las pantallas.

Me recuerda muchísimo a 2012. Después de ver un salón de motos y con tiempo inestable. Pero me siento diferente. Y soy diferente. Dormir. No tener mucha ansiedad. Conducir decenas de coches distintos. Bueno, maniobrar. Aprender mil cosas. ¿Quizás no lo suficiente?

Descansar, viejas revistas y algunas nuevas, algún libro, una tableta.

Suena Erik Satie de fondo y me recuerda a un amor de mujer. Gracias.

viernes, 8 de abril de 2022

Climbing

(Suena Five miles out en mi cabeza)


Hoy repostar, hacer la compra, colocarla primero en el maletero y luego en la nevera, se me ha antojado difícil. Es viernes, y, a pesar de que la semana ha sido más corta, se me ha hecho larga.

Al final, he podido hacer cosas,aprendo y estoy rodeado de gente maravillosa y de coches preciosos.

Creo que el descanso y estar con los míos me va a hacer bien, aunque sea un DFN. La última vez fue igual fue hace un siglo, en 2018, y no dormía nada bien.

Mi capacidad de socializar es muy limitada, diría que impropia de un hombre maduro como ya soy, pero yo no soy la medida de nadie.

Me encanta poder interactuar con vosotros.

Siento que he aprendido un montón de cosas pero no sé si lo suficiente.

sábado, 2 de abril de 2022

Motos

Pese a recordar momentos amargos antes de dormir, pude descansar muchas horas, a la mañana siguiente el cansancio solo era un recuerdo y tenía fuerzas y ganas para ver muchas motos.

La última vez fue en 2018. Entonces estaba agotado, lleno de ansiedad y triste.

Si entonces estuve algunos instantes sobre una altísima Husqvarna de supermotard, hoy hice lo propio con una Kawasaki de Cross, una diminuta Honda Super Cub y una Ducati muy bonita.

Lo he pasado bien y sigue la calma. Y el cansancio de ayer se va desvaneciendo.

viernes, 1 de abril de 2022

Recuerdos

Dos cuadernos.

Uno de tamaño folio y tapa dura, aguamarina. Recuerdo con claridad la tarde que lo compré y la mezcla de enfado y desesperanza y ansiedad y el no ser casi capaz de interactuar con nadie y las ganas de llorar y una canción en bucle que ahora todavía no me gusta escuchar mucho.

Obviaré la noche. No han sido muchas noches así, ese año, al menos 3. Al menos fui capaz de tomar lorazepam.

Otro más pequeño, de medio folio, tapas blandas azules. No recuerdo haberlo comprado (como uno verde hace unas semanas, o como el cuaderno de terapia de grupo de 2015), quizás lo tomara prestado del armario de material de oficina de algún trabajo. A caballo entre 2019 y 2020. Tres talleres distintos, los tres preciosos aunque muy diferentes.


Hoy ha sido un día un poco agotador. La semana, salvo el lunes, en general ha sido un poco agotadora y con algunos momentos de ganas de llorar. Supongo que entre el cambio de hora, la consulta, la sensación intermitente de "no hacerlo lo suficientemente bien" en el trabajo, las incidencias y cambios varios, la primavera, tienen que ver.

Tengo el fin de semana para recuperarme, voy a volver a ver motos (casi como antes de la pandemia). Solo llegar a casa y merendar me ha permitido recuperar energía. Seguro que con una noche de sueño suficiente, me encontraré mejor. No me encuentro mal, solo agotado.

Se que recordar todo esto no me hace demasiado bien, pero es parte de mi experiencia vital y lo que soy ahora no podría ser sin todo eso.

Me pregunto en que momento una situación cotidiana hace que la presa (de escollera o materiales sueltos) de la calma se desborde y vuelva la ansiedad y no dormir.

Estoy buscando podcast del Espacio en Blanco para poder escuchar mientras me quedo dormido.

Buenas noches y buena suerte.


martes, 29 de marzo de 2022

Aquí. Ahora.

Vivir el ahora, el aquí. No anticipar. No entrar en bucle. Disfrutar de lo conseguido. A veces me abrumo, pero siempre puedo más de lo que creo. Y dormir bien es maravilloso.

Llevo tiempo encontrándome bien (y sin medicación). Y no es una ilusión, es real. La psiquiatra lo confirma. Puedo avanzar (creo no, puedo) de forma autónoma, pero tener esa baliza de emergencia a la que recurrir si todo va mal, me da muchísima calma.

Calma que se suma a la calma.

Y no soy la medida de nadie y nadie es la medida de mí.

Una mañana mágica. Gracias por ser mi amiga.

Buenas noches y buena suerte.

lunes, 28 de marzo de 2022

Energía

Hoy, a pesar del cambio de hora, me noto con más energía. Hace sol. Lo digo muy bajito.

Quizás, como en muchas otras ocasiones, lo único que necesitaba era descansar. Y compartir tiempo con personas maravillosas.

Música

Compartir, estar a gusto. Hablar. Que el tiempo vuele. Los abrazos. La música como emoción y como recuerdos.

Gracias por estar a mi lado y por tu amistad, siempre.

sábado, 26 de marzo de 2022

Semana

Ha sido una semana un poco (o un mucho) cansada. Pero tengo tiempo y capacidad de descansar. Y siempre puedo más de lo que creo. En concreto ayer fue un día bastante agotador y con un punto de "nada de lo que hago sirve de nada". Pero en cuando llegué a casa tras hacer la compra (y sin los problemas de desabastecimiento que esperaba tras las imágenes catastrofistas de estantes vacíos) enseguida pude recuperar mi energía.

Dormir bien es tan bonito y tan necesario.

Y hay gente que me quiere al otro lado de la pantalla, a los dos lados de la pantalla.

jueves, 17 de marzo de 2022

Recuerdos

"Llueve fuera, si, y yo no puedo salir". Si, como en los programas infantiles de finales de los 80.

"Pero es bueno que llueva hoy".

La gente habla y habla. No se lo tengo en cuenta, pero a veces resulta hasta desesperante. Sé que es lo habitual en personas extrovertidas, pero resulta un poco cansado.

El curso pasado parece muy lejano. Volver a instituto me trae nostalgia, pero a la vez es agradable.

Lo malo de la lluvia es que estar en la calle es bastante desagradable y he de volver bajo techo, donde hay gente y no hay intimidad (desde luego que no).

El coche podría ser un buen refugio pero, sin estar muy lejos, está demasiado lejos. Al menos no llueve barro (parece) y el coche no está aparcado sobre tierra (que se moja).

Intimidad cero pero no me quiero poner a trabajar que es demasiado pronto.

lunes, 14 de marzo de 2022

Lluvia

En el camino al trabajo pensaba que la semana pasada no había escrito nada aquí. Semana neutra y bonita. Siento que soy demasiado sensible, pero, a la vez, que los altibajos anímicos son más pequeños y que puedo sobrellevarlos mejor.

La lluvia es necesaria y tiene su encanto (siempre que estés bajo techo). Pero todavía me pone blandito.

Veo llover mientras descanso y escucho la lluvia y siento el aire frío y me siento vivo. A la vez, un poco de nuevo como un extraterrestre.

El teclado del móvil se me hace súper pequeño, hay gente al lado (y me siento un extraterrestre) y alguien me ha sobresaltado. Pero, aún así, escribir me hace bien.

miércoles, 2 de marzo de 2022

Junio 2020

La segunda semana cambió todo. Llevaba durmiendo bien desde abril del año anterior. Llevaba sin medicación desde octubre de 2019. Ni siquiera la gran incertidumbre de la pandemia pudo con mi estado de ánimo. Pero la suma de cambios en pocos días, tener que volver a trabajar presencialmente y no precisamente en tareas conocidas y a un ritmo de trabajo razonable, hizo que todo se hiciera añicos.

Me pone triste recordarlo, todavía.

Pero en medio de esa vorágime de ansiedad, una persona me ofreció su ayuda. Y, un mes justo después del final amargo, estaba al lado del mar pidiendo una cita para la preinscripción de lo que entonces era un sueño, y ha ocupado mi vida año y medio y me ha permitido aprender, interactuar, superarme.

Al final, dentro de la oscuridad hubo y hay destellos preciosos. Aunque ahora casi todo es luz.

Descanso

Como hace 4 años, en un marzo lejano y agridulce, saber que tendré un pequeño descanso extra, hace más llevadera la semana que, de todas formas, no es agotadora ni desagradable. Quizás esa sensación rara de hace un mes era eso, necesitar algo más de descanso.

Buenas tardes y buena suerte.

lunes, 28 de febrero de 2022

El poder de la música y la memoria

El otoño de 1996. A veces me notaba a punto de estallar y con muchísimos cambios de estado de ánimo y muy bruscos. La música era fundamental. Cosas tan opuestas como Ella Baila Sola, Wim Mertens y Mike Oldfield. Las revistas de bicis, motos y coches. Leer (aunque no recuerdo que leía en concreto entonces). Y escribir.

Después del Oráculo de Nidra llegó La Hermandad del Sable. Que 16 años después (en el caótico y doloroso 2012 renombré como Dimensión desconocida). Viajes en el tiempo y telepatía. Y todo esto me recuerda a 2018, hace justo cuatro años, cuando estaba a punto de estallar se nuevo (aunque al menos con medicación que me permitía dormir algo y lorazepam para los días malos, a decir verdad pasé días desastrosos sin utilizarlo por miedo a la dependencia) y fui capaz de escribir algunas porciones en el tránsito del otoño a la primavera.

De aquel adolescente que escuchaba música en un walkman y escribía con letra ininteligible en recambios cuadriculados quedan muchísimos detalles. Parte de lo que soy tiene que ver con ese año. Que me recuerda mucho a lo vidido ahora, el curso pasado y las prácticas. Porque hace 24 años estaba en primero de carrera, con muchísimos problemas de concentración y ansiedad y dificultades para interactuar. Ahora creo que lo llevo un poco mejor.

Buenas noches y buena suerte.

miércoles, 23 de febrero de 2022

No anticipar

Justo al meter la mochila (preciosa) y el abrigo (también precioso) en el maletero del coche pensé que el triunfo desde el viernes pasado había sido no anticipar y no ponerme en lo peor, porque en realidad nada había cambiado todavía y, si hubiera cambiado, seguro que habría podido aprender y adaptarme.

Al final, un cambio de decorado que no es incómodo. La silla sí, pero bueno. Me siento más cerca de esa parte pero siempre entre dos aguas y me pregunto si he aprendido lo suficiente y lo suficientemente rápido.

(El texto predictivo del móvil me lee la mente casi, más que nada porque mis razonamientos son recurrentes).

En fin, que no se ha acabado el mundo y, de nuevo, de forma lateral, estoy aprendiendo cosas.

Aunque, la verdad, no me han proporcionado todas las herramientas necesarias.