Llevo tiempo encontrándome bien (y sin medicación). Y no es una ilusión, es real. La psiquiatra lo confirma. Puedo avanzar (creo no, puedo) de forma autónoma, pero tener esa baliza de emergencia a la que recurrir si todo va mal, me da muchísima calma.
Calma que se suma a la calma.
Y no soy la medida de nadie y nadie es la medida de mí.
Una mañana mágica. Gracias por ser mi amiga.
Buenas noches y buena suerte.
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