El viaje ha sido muy bonito. La primavera, los árboles, la hierba. Me ha resultado agradable conducir. Música. Cantar. Sentirme vivo. Haber dormido bien y recuperar la energía, que ayer no tenía mucha, ha sido importante. Me ha emocionad conducir y sentirme vivo. Después de la pandemia, de la guerra, de sentirme abrumado mil veces, después de topdo, soy capaz de autoequilibrarme y de dormir. Y hay algunas personitas que me quieren a ambos lados de las pantallas.
Me recuerda muchísimo a 2012. Después de ver un salón de motos y con tiempo inestable. Pero me siento diferente. Y soy diferente. Dormir. No tener mucha ansiedad. Conducir decenas de coches distintos. Bueno, maniobrar. Aprender mil cosas. ¿Quizás no lo suficiente?
Descansar, viejas revistas y algunas nuevas, algún libro, una tableta.
Suena Erik Satie de fondo y me recuerda a un amor de mujer. Gracias.
No hay comentarios:
Publicar un comentario