Durante un rato parece que no era yo, iba haciendo cosas, hablando cara cara con gente, siendo amable y profesional y proactivo y de no haberlo vivido pensaría que era o una alucinación o un vídeo.
Me sentía como interpretando un personaje. Pero era yo: maduro de edad, tímido pero educado. Haciendo cosas complicadas. Moviendo máquinas enormes por sitios estrechos con cuidado y soltura.
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