sábado, 2 de abril de 2022

Motos

Pese a recordar momentos amargos antes de dormir, pude descansar muchas horas, a la mañana siguiente el cansancio solo era un recuerdo y tenía fuerzas y ganas para ver muchas motos.

La última vez fue en 2018. Entonces estaba agotado, lleno de ansiedad y triste.

Si entonces estuve algunos instantes sobre una altísima Husqvarna de supermotard, hoy hice lo propio con una Kawasaki de Cross, una diminuta Honda Super Cub y una Ducati muy bonita.

Lo he pasado bien y sigue la calma. Y el cansancio de ayer se va desvaneciendo.

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