sábado, 12 de mayo de 2018

Alegría

Aunque somos bastante diferentes nos llevamos bien. Y tenemos la suficiente confianza para hablar de temas personales y profundos. Algunos desoladores que no citaré aquí. Otros dulces y preciosos.

Su comienzo de año fue tan complicado o más que el mío. En fin. No voy a entrar en ese otro tema. Y ahora remontas. Y vuelves a vivir y a compartir algo precioso, un vínculo.

Ese será mi recuerdo de ayer. A parte de un rato extra de descanso y paseo en buena compañía, caminar entre la naturaleza urbana exuberante de la primavera charlando y notando alegría en mi interlocutora. Sólo soy un humano pequeñito y no está en mis manos nada más que alegrarme por ello y trasmitirte mi alegría.

Me pregunto si algún día tendré una relación así de larga con una persona. El subtítulo del blog hasta como marzo o abril de 2018 fue "sin buscar no encontraré". Y es cierto. Pero si ya me cuesta horrores cruzar unas pocas palabras con un o una extraño/a, volver a tener una relación se me antoja más difícil que encontrar vida extraterrestre.

jueves, 10 de mayo de 2018

La montaña mágica

Una pequeña montaña de grava. Al otro lado de la verja metálica. Pegada a un edificio en construcción. La utilizarán para hacer hormigón, pensé. Recordé el tacto de la grava en mis manos. Seguro que el gato pirata disfrutaría en aquel montón de grava. Me recordó a mi montaña o templo. Horas después vi una foto. Un tipo sobre una bici de descenso, volando desde una pasarela o rampa de madera. Entonces mi montaña o templó cambió y tomó forma por fin.

En el Retiro hay una pequeña montaña artificial que creo se llama la montaña mágica. Imaginé algo así. Una montaña no muy grande ni muy alta. Con muchos árboles. Y con caminos y senderos. Para subir a la cima y para volver al suelo. Unos con más pendiente, otros con menos. Y algunos, con preciosas curvas peraltadas. Podría quedarme a vivir allí. Subiendo y bajando senderos con mi bici.

Una montaña artificial. Un templo Inca en los Andes. No se muy bien el qué pero algo está creciendo en mi interior. Estoy creciendo. Aunque los dos últimos días no he estado muy animado ni he sido apenas amable con personas que no tienen la culpa de nada. Cuando el dolor se suma a la ansiedad es bastante desastroso. Y a pesar de la visita al fisio, de los estiramientos, del calor, me sigue doliendo la espalda y no sé cuando podré empezar la rehabilitación.

Buenas noches y buena suerte.



Segundos



En un descenso cada segundo cuenta. Cada fracción de segundo, incluso. Muchas carreras se han perdido por alto tan estúpido como una cadena que se sale del plato (por eso las bicis de descenso llevan guiacadenas).

En la vida real el tiempo no es tan importante o tan determinante. O si. Puedes cambiar dinero por rapidez o por más rapidez o soportar dolores físicos y/o anímicos mientras esperas a que llegue pacientemente tu cita. La profesora nos dijo que no se ha de abusar de los adverbios, pero no me tomo en serio todo lo que dice. Alguien que juzga tan alegremente la depresión no puede ser tomada en serio,

Un minuto son 60 segundos.

Una hora tiene 60 minutos.

Un día tiene 24 horas.

Una semana tiene 7 días.

Un día son 1440 minutos.

Una semana son 10.080 minutos.

Si alguien no tiene uno de esos 1.140 o 10.080 minutos para escribirte un mensaje poco le importas. O si los tiene y se la sudas. Una o ambas respuestas son incorrectas y/o inexactas.

Las palabras se las lleva el viento y la falta de palabras todavía más.

martes, 8 de mayo de 2018

Resina de epoxi y cinta americana. X4



Remendando mi ala delta con resina de epoxi y cinta americana. Mis alas todavía están un poco deshilachadas pero ya me sirven para volar. Las estoy arreglando con cinta americana y resina de epoxi. Pero puedo volar de nuevo. A veces incluso por encima de las nubes.

Día cansado. X4. Ha resultado un poco lenta y pasiva, pero no desagradable. Aprender. Estoy y soy sensible y más ahora. Aunque menos que en los 4 últimos meses. Así que según que palabras pronunciadas con lo que yo interpreto ligereza y desprecio, pues me afectan.

He de recordar las sabias palabras de W. Construyendo mi tempo de adobe, mi Zigurat. Todo me resulta si no agradable, cuando menos no desagradable. Como el día de hoy.

Todavía sigo pensando en el siguiente hito. Mido mi vida casi en consultas con la psiquiatra. Pero para ese siguiente hito todavía quedan semanas. No tiene sentido pensar demasiado en eso. Que algo no tenga sentido no significa que no ocurra. Demasiados noes en una misma frase. Estoy cansado, ha sido un final de semana y comienzo de la actual intenso, pero bonito. Un poco agotador pero bonito. Y no desagradable, sino todo lo contrario.

X4



Me releo y así confirmo que avanzo poco a poco, sin necesidad de una opinión externa que agradecería. Pero los espectros viven en sus propios mundos y he de reconocer que no formo parte de la vida de nadie o de casi nadie, pero también he de reconocer que estoy intentando cambiarlo. Aunque no se sí hago lo suficiente.

Básicamente mis propósitos para 2018 eran 3 (con alguno más añadido, pero los básicos para seguir adelante son estos).

1. Dormir
2. Estar tranquilo
3. Socializar más

Y los voy consiguiendo. Duermo como antes de tener ansiedad. Todavía tengo miedo a veces de no ser capaz de dormir, pero la verdad es que duermo bastantes horas y los fines de semana descanso y tengo energías para hacer cosas (importante). Estoy más tranquilo. Sigo siendo un poco brusco, me altero con facilidad pero mucho menos que en los meses anteriores.

Socializar. Relacionarme con gente. A pequeñas pinceladas, con pequeñas conversaciones a veces surrealistas, risas, talleres ... No es mi esencia ser extrovertido ni tener muchos amigos. Pero ahora hago el esfuerzo por estar con gente y es hasta agradable a veces. Y aprendo cosas y en parte supero mis miedos y mi vergüenza.

No sé quién leerá esto a parte La Profesora. Pero hoy si que me siento transparente.

domingo, 6 de mayo de 2018

El francotirador paciente

Desde el primer piso divisa el exterior a través de las ventanas. La primavera de árboles llenos de hojas verdes, exuberante y efímera. Los tejados. El perfil conocido y a la vez extraño del campanario de la iglesia. Por un cielo azul cortan el aire haciendo acrobacias aviones antiguos que parecen anacrónicos y a la vez bellos.

Casi con vértigo esperaba éste día desde hace se me antoja un eón. Pensaba que la clave era fluir y en parte lo fue. Las sensaciones fueron totalmente distintas a las del primer día desastroso y del segundo día agridulce y amargo, de plomo y ganas de llorar. A pesar de no haber tomado la mirtazapina por olvido, me sentía bien y había dormido muchas horas. Eso, y partir de cero, sin el desgaste de un día de trabajo con sus idas y venidas rodeado en parte de espectros.

Compartir, escuchar, interactuar, leer, aprender.

Me gusta ver sin ser visto. Desde la distancia. Como un francotirador. Pero he de aprender a bajar de mis atalayas, en edificios en ruinas, bajar a las calles, al mundo real, con mi rifle de precisión a la espalda. Es una metáfora porque mis únicas armas son las palabras y el único disparador que apriento es el botón para capturar imágenes en la cámara digital o en el móvil. Por segunda vez en dos semanas la sensación fue dulces y agradable. Y eso me encanta. La niebla queda atrás.

Resulta casi cómico que escribir me permita avanzar, crecer y entenderme. Una actividad, una parte de mi personalidad que pocos conocen, una actividad a la que nadie (salvo quizás algun profesor de literatura y filosofía) me animó, sino todo lo contrario. Tienes que centarse en las cosas realmente importantes. No leas. No escribas. Estudia. Saca buenas notas. Ten amigos. A ver cuando te echas novia. Pero no les culpo demasiado, si yo hubiera sido ellos me hubiera aconsejado lo mismo.

viernes, 4 de mayo de 2018

Niebla meona

Hay un tipo de niebla muy húmeda a la que, en algunos lugares del interior, se la llama así. Niebla meona. Capaz de mojar, como si de lluvia fina se tratara, todo: el suelo, los árboles, los tejados, la hierba, todo.

Así es como me siento. Subiendo, trepando, a veces de pie, a veces con la ayuda de mis manos, a veces a cuatro patas, trepando entre jirones de niebla densa, pesada, fría y húmeda. Una niebla que no existe y existe a la vez. Pero a veces se abre o logro que se abra la niebla, y veo los perfiles del paisaje que me rodea, las montañas, los pinos, los olivos, el cielo azul y el sol. Y el sol me roza, me acaricia, esa luz suave de los amaneceres y de la primavera.

Algún día volveré a estar de nuevo bajo el sol.

"Alcé la cabeza para ver quién gritaba, y por vez primera el sol besó mi desnudo rostro, y mi alma se inflamó de amor al sol, y ya no quise tener máscaras."

Algún día tendré que volver a estar bajo la lluvia.

Y volvió la lluvia, y me empapé, y me envolvió la niebla, pero todavía puedo mantenerme en pie.

Buenas tardes y buena suerte.

Sueño

Hoy creo que soñé que me desvelaba.

La noche anterior me costó dormirme. No mucho pero si algo. Así que ayer tenía sueño. No estaba seguro de poder dormir, pero lo conseguí. Ahora apenas tengo sueño, luego dormí bien. Me desperté algunas veces, nada más. El sueño está normalizado casi al 100% pero todavía tengo miedo de no dormir.

Siento que las cosas me afectan menos o me afectan de forma distinta y que todo es en parte más sencillo, y diferente, en el sentido de más agradable, más suave.

Bucle

De nuevo, trabajando bajo el ruido. En mi isla pero bajo el ruido. Menos ruido que en otras ocasiones pero algo de ruido al final. Nada que no se solucione con un poco de clama, paciencia, concentración y auriculares. La radio del FIA ERC y música.

Entando en bucle, de nuevo. Se que hay ciertos pensamientos sobre el trabajo y ciertos pensamientos en general que no me hacen ningún bien, pero de momento no soy capaz de bloquearlos o negarlos. Me enfadan menos que otras veces, pero a veces todavía me enfadan. La estrategia es ignorar todo esto, permanecer como siempre en la sombra. Dado que bufar no me reportó ningún beneficio (todo lo contrario) aunque siga sintiendo deseos de bufar muy alto y muy fuerte me contengo. Total, los intocables mucho me temo que van a seguir siendolo. Mi tarea no es lograr que llueva hacia arriba ni vencer a gigantes o molinos, mi tarea es fluir, seguir con mi estilo personal, un poco anárquico aunque igualmente efectivo e ignorar todo el ruido y todas las desigualdades permanentes y manifiestas.

Al final, como un embrague centrífugo girando a unas cuantas rpm hasta que la masa de las zapatas de embrague vence la fuerza de los muelles y roza contra la campana y transmite el impulso o la fuerza.

Me concentro en la pista, en los siguientes momentos importantes. Igual por una vez consigo estar y fluir y formar parte y charlar. Iba a decir "no es tan difícil" pero no es verdad porque al menos para mi lo es.


Conversaciones vacías. Mal no existe. En parte por ser positivo, en parte por no preocupar, por ambas cosas (de aluminio, ambas de 10 pulgadas, las llantas de aquel Peugeot Buxy de 1994). Y sientes que haces el esfuerzo por hablar y porque te escuchen pero el resultado pocas veces es satisfactorio. Es como hablar con una pared.

Entando en bucle.

jueves, 3 de mayo de 2018

S3


Cambiando y creciendo, desde dentro hacia afuera. Traccionando sobre asfalto húmedo o sucio, gracias a un avanzado sistema de tracción total bien afinado, control de tracción, y sobre todo a un pie derecho que sabe dosificar la presión sobre el pedal del gas.


lunes, 30 de abril de 2018

Far Above the Clouds

And the Man in the Rain picked up his bag of Secrets
And journeyed up the mountainside far above the clouds

Mike Oldfield - Tubular Bells III - Far above de clouds




Contacto


Literalmente en el siglo pasado, un contacto u hoja de contactos, era una forma de pasar a papel varios negativos a la vez. Creo recordar que se colocaban los negativos directamente sobre el papel sensible y después se exponían a la luz de la ampliadora. No estoy seguro del proceso. Hace 20 años que no revelo ni paso a papel en blanco y negro. Hace muchos años, unos 14, que no hago fotos con una cámara de carrete. La vieja e indestructible Zenit 12XP estará durmiendo el sueño de los justos en el trastero.

Contacto. Un sólo día, pero vuelta al trabajo y al contacto con otras personas, al fin y al cabo. Y no ha sido nada desagradable. Bueno, la gente con excesivas prisas en el cercanías que se choca contigo igual si, pero es inevitable.

Avanzando. Construyendo mi templo. Construyendo un nuevo yo. No limpio barro. Estoy limpio (me ducho cada día). Creo los cimientos de algo muy grande. Pasos pequeñitos, pero firmes.


domingo, 29 de abril de 2018

Descanso

Dormir hasta las 9:00 o las 10:00. Poder volver a dormirme cuando ya es de día. No estar incómodo en la cama si tardo un rato en volver a dormirme. Es un gran avance. Por supuesto es mejor dormir algo o más que algo (pongamos 6-7 h) y despertar los fines de semana escandalosamente pronto, a la misma hora que los días laborables, que no dormir nada. Pero éste segundo paso es precioso.

Salir a andar, o con el patinete. Ir al gimnasio. Dormir la siesta. Que los días libres fluyan con facilidad y sean agradables. Y ese tiempo extra sirva para descansar y no para darle vueltas a pensamientos negrativos.

Bañarme en la preciosa luz de la primavera o estar en casa leyendo, viendo películas y series ...



viernes, 27 de abril de 2018

La melancolía es un licor bien caro ...

... y no te has dado cuenta ya te ha emborrachado.

Eso cantaba Amaral en su segundo disco, a comienzos de siglo, hace 17 o 18 años. En lo que se me antoja una vida anterior, casi. Volver a escribir en éste ordenador me recuerda a 2012 y a 2014, las jornadas de búsqueda de empleo frecuentemente frustrantes. Y a los desastres informáticos vividos.

Tengo la costumbre de guardarlo todo, y en formato electrónico es mucho más sencillo. He curioseado entre las diversas carpetas del Outlook. Hay literalmente correos desde el año 2000. De la primera cuenta de correo que tuve que ya no existe. Comentarios y entradas de los primeros blogs que tuve, que tampoco existen.

Se que pensar en todo esto no me hace ningún bien pero no puedo evitarlo. Escribiré esto, me iré a la ducha y a pilates.

Los blogs. Dado que me era y que me es muy difícil relacionarme con la gente encontré un método indirecto para saber de la gente, para interactuar con ellos, y, hasta para hacer amigos. Las personas a las que puedo considerar mis amigos los conocí a través de los blogs. Más de 14 años leyendo blogs. Aunque ahora ya casi no leo ninguno. Ni comento ninguno. Quizás por eso, y por las redes sociales que todo se lo comen, el nivel de comentarios de mi blog sea menos infinito.

Realmente no me importa que no me comenten, si me importa que tu no me comentes, pero el mundo no gira en torno a mi y se que tienes cosas más cercanas e importantes de las que preocuparte. Además seguimos en contacto.

Los blogs. Encontré una forma de interactuar con otras personas, que me resultaba y en parte todavía me resulta, a la vez más sencilla y más agradable. Me centré en los blogs y me olvidé del resto del mundo. Aunque en realidad apenas me relacionara con nadie más. Los contactos ocasionales con conocidos allá en ese pueblo de la alcarria fueron desapareciendo. Total, gente que sentía me juzgaban, cuyos intereses eran salir de noche y beber y cuyas vidas me resultaban mucho más interesantes y ricas que la mía, no me aportaban nada. Eso fue como en 2008. O en 2009. Pasé de ir a un lugar donde veía a gente a ir a un lugar para despejarme, descansar, dormir, ir en bici y no ver a nadie. Es fácil vivir apartado del mundo, incluso en una gran ciudad, mucho más lo es en un pequeño pueblo. Y recuerdo la conversación maldita del martes 3 de Abril con NA. Donde alguna pregunta y algún posible juicio de valor me hicieron sentir tan mal ... No, no me quedo encerrado en casa. Lo que ocurre es que soy una persona muy diferente a ti, muy introvertida, y relacionarme con los demás me cuesta. No estoy encerrado. Puedo salir a rodar en bici  o a andar, que es lo que hice. Y, mientras tanto, escribir, leer, escuchar música.

Ahora he de volver a relacionarme con personas digamos en el mundo real. Sin un blog de por medio. Ya que las amistades que hice, o se han olvidado de mi o están lejos como para verlas más de una vez al año o una vez cada varios años.

Y siento un vértigo infinito y me siento pequeño y un desastre pero eso no es verdad.

jueves, 26 de abril de 2018

Blanco, azul, rojo


Colores. Colores que me encanta y que, en parte simbolizan éste pequeño paso a delante.

El miedo y la fuerza

Nací varón. Tengo pene y testículos entre mis piernas. Siendo pre adolescente tuve una revelación interna estremecedora: que por mi fuerza y corpulencia -178 cm y como 73 kg ahora- físicamente podía someter, inmovilizar por la fuerza a casi cualquier mujer. Esa certeza me produjo un vértigo infinito, imposible de describir con palabras. Saber que tu cuerpo, tus manos, tus brazos, tus pies, pueden hacer mucho daño me parecía algo horrible. Y aunque no soy violento, todo lo contrario, si algo brusco, ese miedo me acompaña ahora, cerca de los cuarenta años. Me prometí no hacer daño a nadie, no pegar a nadie, salvo que mi integridad física estuviera en peligro. Si alguien me ataca me intentaré defender, si no me quedo bloqueado en ese momento, que puede ser que si. No hacer daño a nadie. Especialmente a las mujeres.

Desgraciadamente, incluso en un país supuestamente civilizado y europeo, ser varón hace que tu vida sea más sencilla y segura. Nadie va a juzgar tu vestimenta como demasiado provocativa. Nadie te va a lanzar frases ordinarias y sexuales por la calle. Tu sueldo puede ser mayor que el de tus compañeras aunque las tareas sean las mismas. Nadie te preguntará en ninguna entrevista de trabajo si tienes pensado tener hijos. No tendrás que mirar por encima del hombro en calles solitarias. Me muevo a diario por lugares solitarios y desamparados al filo de la mañana y raras veces que sentido miedo. Me ha podido dar un susto un perro o un corredor que surge de la oscuridad sin luces y sin ropa reflectante, nada más.

Estoy convencido de que hombres y mujeres podemos hacer lo mismo. Repito: LO MISMO. La mayor parte de trabajos no son físicos, sino mentales o intelectuales. Y aquellos en los que la fuerza bruta sea determinante, siempre puedes utilizar una herramienta con más brazo de palanca, por ejemplo, o una máquina (un transpallet o una apiladora).

Ya escribí algo parecido hace un año. Pero vuelve a estar de actualidad. Para algunos compañeros de género, que como yo mean de pie, la mujer es un ser inferior que solo existe para satisfacer sus necesidades, entre ellas las sexuales. Antes que varón soy ser humano. Y todo esto me asquea. Me asquea profundamente. Que una víctima de violación, cuya vida y cuya mente han quedado marcados y / o destrozados para siempre hasta un punto que no puedo ni imaginar, sea juzgada públicamente de ésta manera. Se la pregunte por qué no se defendió. Si expresó de forma suficientemente intensa su negativa a tener sexo con esos neandertales. Se la juzga porque intenta rehacer su vida. Todo esto me pone muy triste y me hace preguntarme en qué clase de sociedad vivo. Sinceramente, en días como en de hoy me da bastante asco ser varón, aunque yo no tenga culpa de nada de lo que ha pasado.

Sólo me queda la esperanza de que, poco a poco, con el esfuerzo de todos, esto vaya cambiando. No es NO.

miércoles, 25 de abril de 2018

SURREALISMO*

(*Hilos surrealistas en Twitter para evitar ponerme MUY nervioso cuando toca ir al psiquiatra)

HUMANO LARGO: ¿HOLA QUE TAL?

HUMANO MEDIO LARGO: (pensando) POS NADA PENSANDO EN LO QUE LE VOY A DECIR A LA PSIQUIATRA Y QUE HACER CON MI VIDA, ¿TU QUE TAL?

(Ojo, pensar qué hacer con mi vida no implica ideación suicida. El corrector del móvil cuando pongo ideación ya sabe que va detrás.)

Igual en el futuro se implanta un algoritmo mediante el que si pones determinadas palabras una cuenta, aunque sea un robot te ofrece su ayuda. Si tengo un día malo igual acabaría insultando al robot de Twitter, me cancelan la cuenta y por geolocalización mandan a Salud Mental de la CAM a por mí. Un comando de expertos en tratar con locos peligrosos asaltan el tren en Chamartín para atraparme. Pero gracias a mi profundo conocimiento de dicha estación me zafo de ellos y me refugio en Jugueterías Poly. Mientras espero a que se calme la cosa le compro una UT 440. Cuando salgo de Poly pienso: seguro que me están esperando en mi casa. A través del Internet profundo mando un mensaje al comando para que por favor limpien el arenero y le pongan de comer al Marco. Me contestan los del comando que Marco es adorable y que le han creado una cuenta en Instagram. Veo que han publicado 748 fotos en 30 minutos y que tiene chorrocientosmil seguidores. Las fotos del comando haciendo monerías a mi gato y viceversa son trending topic o como cojones se diga.
Me contactan de una editorial para que escriba un libro sobre cómo adoptar un gato me ha ayudado a superar la ansiedad (esto último es estrictamente cierto). Lo escribo desde el Decathlon donde me he atrincherado en la sección de bicis. Lo publican. Se venden chorrocientosmil libros. Dejo mi trabajo actual como grabador de datos. Me dedico a escribir libros, a dar conferencias y creo una especie de refugio para animales abandonados que a la vez es una biblioteca y museo de bicis. Envejezco rodeado de gatos, perros, bicis, y libros. Y de personas.

Montañas



Estoy creando o subiendo una montaña. Construyendo algo nuevo dentro de mi poco a poco, piedra a piedra, desde el suelo (desde el barro quizás) hasta la estratosfera. Una especie de templo escalonado, un zigurat invisible e intangible pero enorme. Mis avances me parecían a la vez escasos y precarios. Pero no es así. Sólo necesitaba una opinión externa y objetiva. He de creer más en mi. Incluso la imagen que tenía en mi mente sobre el proceso que vivo, una excavadora sacando fango del fondo de un estaque, era un poco negativa y fea. La montaña/templo me motiva más.

Dejo atrás el barro y empiezo a subir. Muestro mis miedos más grandes. Mis dificultades para relacionarme con los demás, y, a la vez, mis esfuerzos por intentarlo. Hablo de lágrimas que nunca salen, del terror irracional a la locura, de los primeros besos dados con más de tres décadas de edad.

Me siento escuchado y comprendido, y lo agradezco.

Sensación agradable y dulce, positiva. Ahora a seguir adelante. Quizás en la próxima clase no haya tristeza infinita y si alguna pequeña conversación.

Las hojas más oscuras de la libreta de la suerte no las voy a arrancar pero tampoco me voy a recrear en los malos días y en los pensamientos negativos.

Buenas noches y buena suerte.

martes, 24 de abril de 2018

Palabras

Comencé escribiendo en papel. Cuadernos pequeños, cuadernos grandes (mi letra es grande y fea, mejor tener espacio), hojas de recambio cuadriculadas para archivadores o carpetas. A veces en mitad de un cuaderno de clase, en mitad de los apuntes, otras en cuadernos o carpetas específicas. Relatos y diarios. No era demasiado constante, ni con lo uno ni con lo otro. Más tarde llegó el ordenador. Empecé a escribir directamente desde el ordenador como en 2001. Y hasta ahora. Relatos, diarios y blogs. Ya no escribo un diario pero si un blog que no lee nadie (o casi nadie). Y tengo una pequeña web con relatos. Muchas veces escribo directamente en esa web o una entrada o post. Escribir en la nube, quizás se le podría llamar así. Se me hace raro escribir en papel. Es algo más rápido (no mucho si tienes habilidad con el teclado) pero menos claro, especialmente con una letra como la mía ...

Leyendo relatos en viejas carpetas clasificadoras de anillas. Del siglo pasado, literalmente. De principios de los '90, alguno. Me hacen sonreír o me arrancan carcajadas literalmente. Parte de lo que fui y de lo que todavía soy tiene que ver con esos relatos.

Palabras. No se vivir sin escribir. Si plasmar lo que pienso o siento en palabras.

Cuantas veces en el asiento trasero del coche de mis padres o en un autobús, mi mente dibujaba lugares, personas, historias que sólo existían en mi imaginación. Mi mayor tesoro, mi mayor condena. Se me da mejor imaginar que escribir y escribir que vivir. Vivir en mi burbuja de relatos, de libros, de revistas de bicis, motos, coches ...

Casi como ahora.

Todavía me cuesta horrores relacionarme con la gente. Todavía me cuesta conservar la calma y ser capaz de dormir y no estar triste a cada poco. No dejarme llevar por la ansiedad y la tristeza y que los días, aunque no perfectos, sean agradables o, al menos, no dolorosos.

Días bueno, días menos buenos, bufidos, ganas de ver a nadie tendiendo a menos infinito a veces. Pero en general el balance es positivo.


lunes, 23 de abril de 2018

Intocables - Trigger - Acción / Reacción

Acción.

Como quien lanza los dados al vacío, sabiendo perfectamente que va a desencadenar una secuencia de acontecimientos, aunque no, ni el orden, ni el resultado (creo en la videncia, no en los videntes, NO soy vidente).

Como empujar la primera ficha de dominó y esperar a que caigan una a una ... sin saber que una de esas fichas te puede acabar cayendo en la cabeza (al más puro estilo UT 5000).

Como un tigre, o más bien como un pequeño gato rabioso y enfadado, que bufa y saca las uñas ante un adversario (o mejor dicho, ante los aliados que respaldan a un adversario) superior en fuerza y tamaño. Superior en poder.

En fin. Sigo siendo un gato antes que un dragón. El famoso "YO A LO MÍO Y CHIMPÚN" mil y una veces pensado y/o escrito, todavía me lo tengo que aplicar. Por lo menos ya he corroborado el resultado de una posible acción y la próxima vez que ocurra, ya se lo que NO he de hacer.

Tigres, gatos, dragones, fauna carroñera y mandos de cambio tipo gatillo (trigger shifters).




sábado, 21 de abril de 2018

Aguas confinadas*

Ni el agua ni los sentimientos pueden ser detenidos eternamente.

Claudia, una maga del mundo del agua, busca refugio en La Tierra tras ser perseguida en su planeta de origen, el mundo del Agua. Acusada de crear la lluvia y las crecidas contra las que fue entrenada para luchar. Con el dolor de la pérdida de su compañera Myriam. En La tierra es acogida por Paula. Sus antepasados cuidaron a disidentes del mundo del agua, igual que hace ella con Claudia.

En la casa de Paula, en algún punto de la costa mediterránea, conocerá a Marina, la sobrina de Paula. Una joven arquitecto centrada en su carrera. En un mundo de cálculos de estructuras, proyectos, viajes, donde los sentimientos no parecen tener ni lugar ni sentido. Donde el amor parece una pérdida de tiempo.

El relato, que quizás algún día sea un relato realmente largo, incluso una novela, real, coherente, con final ... AQUÍ.


*El relato surge en Noviembre de 1998. Y tiene que ver con uno de mis miedos: las aguas oscuras y profundas. Donde no se ve el fondo y puedes ser arrastrado o ahogarte .... o puede haber algún tipo de criatura (imaginaria) acechando.