Una vez más, me entendió. Me leyó entre líneas. Pude resumir las dos semanas, con alguna incidencia y algún malentendido de por medio, pero también globalmente positivas.
Porque fui de viaje a ese pueblo precioso con una bici muy bonita junto a mis rodillas. Porque poco a poco duermo mejor. Porque estuve 15 días sin su supervisión. Por las pequeñas batallas ganadas, porque tirar pedradas a dar con una honda a veces sirve.
La comunión. La ayuda recíproca. El buscar ayuda conjunta y en también pedir ayuda a mi otra copiloto. Como bien me dijo en septiembre 2021 (ha pasado media vida desde entonces, se me antoja) mi otra copilota A. debo evocar el montón de situaciones difíciles que he podido superar.
Tengo mi primer libro sobre aviones comprado ya sabiendo que voy a estudiar sobre aviones. La pieza diminuta que faltaba en la máquina roja, pude encontrarla por Internet. Y el cepillo de dientes, en un supermercado.
Seguir la trayectoria que llevan las nube'
Y volver por la mañana, igual que sale el sol
Vera' que calentito retorcer las horas
Dando patadas al reloj
(y yo estoy medio loco también)
(y sin otra cosa que hacer)
(con un montón de palabras)
(cogiditas de un papel)
Lo que sonaba en la furgoneta volviendo de Chamartín, hace más de 8 meses, cuando la esperanza parecía posible ...
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