sábado, 24 de agosto de 2024

Nostalgia

La gente tiene sus vidas y sus proyectos. Mi vida se paró hace muchos años. Estoy muerto en vida. Todo son medicaciones, psiquiatras, psicólogos y, cuando por fin apareció el diagnóstico último y preciso, fui consciente de que vivo en un mundo horrible para los autistas. He sufrido discriminación en muchos ámbitos. Empezando por mi familia, que es muy capacitista.

Se que la única forma de acabar con el dolor es el suicidio pero matarme no es solución a nada. Así que seguiré adelante mientras pueda y como pueda.

Así de crudo. Así de real. Así de maravilloso a veces. Soy un superviviente. Elegí vivir con 8 años cuando pensé en matarme. Elegí vivir cuando seguí leyendo sobre bicis, motos, coches, furgonetas y más tarde trenes. Elegí vivir y me duele vivir casi cada día, pero amo la vida y amo vivir, amo el mundo y me quiero vivo.

Nunca me sentí valorado. Aquello que me gustaba no tenía importancia ni interés. Si me molestaba algo, es que era demasiado sensible, me preocupaba cuando yo no tenía problema alguno. Y aquello que hacía bien, no tenía ninguna utilidad real.

Cuando, muchos años más tarde, profesionales de la salud me recomendaron escribir, hacer ejercicio, cultivar intereses especiales. Años antes, ya había descubierto, en la primera FP, la utilidad de leer sobre aquello que me gustaba,

Así es cómo me siento: con las cuatro ruedas en el aire. Camino de un destino incierto con fe y con gas.



No hay comentarios:

Publicar un comentario