Pues no. La consulta no es ni a primera ni a última hora de la tarde, es a media tarde.
Así que no voy a ir a clase hoy. Le mandaré el justificante a mi tutora por email. La misma que ha ignorado mis peticiones de que haya un poco menos de ruido y mis quejas por la actitud prepotente y poco colaboradora de un profesor.
Tengo que intentar dormir. Mañana intentar Pasar una mañana lo más agradable posible y estudiar el examen del miércoles.
Y, después de comer, ir en ese transporte público que tanto odio (porque nunca sabes cuánto va a tardar y cuánta gente y cuánto ruido habrá) ir a ese hospital también lleno de gente y de ruido.
Antes de la pandemia podía ver a mi psiquiatra (una psiquiatra distinta) cada mes o cada dos meses. Ahora eso es imposible. Tiene la agenda llena y me tiene que forzar citas, porque los primeros huecos son en torno a tres meses después de cada consulta. Una consulta de 20 minutos.
Me pregunto qué ha cambiado desde hace dos años, cuando estaba igual que ahora, empezando el segundo trimestre después de aprobar todo y con nota. Cuando me propuso dejar la medicación.
En octubre de 2020, nada más empezar las clases empecé a bajar la medicación a la mitad.
En octubre de 2022 al mes de la anterior consulta con mi psiquiatra, justo el día que me dijeron que era autista, tuve que llamar al hospital para adelantar la cita. Me propuso 4 días después, cuando me llamó, una nueva medicación. Me dio insomnio.
3 días la tomé, de miércoles a viernes. El insomnio era el primer efecto adverso del prospecto. Cuando tuve la siguiente consulta en noviembre 2022 me dijo que debía haber tomado esa medicación que me daba insomnio 2 semanas al menos, que me habría sentido mejor. Menudo acto de fe que me pedía.
Me voy por las ramas:
Me siento peor porque el entorno es distinto al de hace dos años. No hay clases semipresenciales.
No hay grupos desdoblados.
No hay si quiera clases por la mañana.
Entonces me sería más fácil ver a la psicóloga y a la psiquiatra, sin necesidad De buscar huecos a final de tarde o los viernes a medio día. Sin necesidad de pedir justificantes.
En el patio de enfrente llevan desde finales de agosto (5 meses) con una obra. Hacen ruido de lunes a viernes, algunos sábados.
Mi familia es maravillosa, pero me dicen algunas bastantes burradas, cuando no me acusan de ser la fuente de sus males.
Osea, si el entorno académico, mi hogar y las relaciones con mi familia fueran menos agresivas, menos ruidosas, me sentiría mejor.
No tengo ninguna capacidad de influir en los tres aspectos.
No va a cambiar la estructura del curso por mí.
No va a acabar la obra por mí
Puedo ser asertivo con mi familia, y agotarme en multitud de conversaciones crudas, pero la conversación que llevo esperando, desde final de año o desde hace 4 años, no va a tener lugar a corto plazo. Dos personas no pueden dialogar si una no quiere.
Así que bien me encuentro para todo el entorno agresivo y hostil en el que me muevo. Me encuentro mal pero lo lógico es que me encontrara peor.
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