¿A dónde van las palabras nunca dichas? Se lo pregunta mientras recorre la ciudad,
con una mezcla de determinación, timidez, vergüenza e inquietud vibrando en su interior. Mientras camina por calles no desconocidas pero tampoco conocidas, pendiente de los pares, de los impares,
piensa en las palabras nunca dichas. A veces las llama conversaciones virtuales.
Conversaciones imaginarias con gente real. Conversaciones imaginarias con gente imaginaria. Se siente pequeño en una ciudad tan enorme
y a la vez sabe que es más grande de lo que cree.
Palabras nunca pronunciadas. Palabras que nunca acariciarán sus cuerdas vocales. Quizás caduquen. Como los besos.
*Escrito a finales de Mayo de 2014 (parece que hace un siglo).
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