martes, 29 de marzo de 2022

Aquí. Ahora.

Vivir el ahora, el aquí. No anticipar. No entrar en bucle. Disfrutar de lo conseguido. A veces me abrumo, pero siempre puedo más de lo que creo. Y dormir bien es maravilloso.

Llevo tiempo encontrándome bien (y sin medicación). Y no es una ilusión, es real. La psiquiatra lo confirma. Puedo avanzar (creo no, puedo) de forma autónoma, pero tener esa baliza de emergencia a la que recurrir si todo va mal, me da muchísima calma.

Calma que se suma a la calma.

Y no soy la medida de nadie y nadie es la medida de mí.

Una mañana mágica. Gracias por ser mi amiga.

Buenas noches y buena suerte.

lunes, 28 de marzo de 2022

Energía

Hoy, a pesar del cambio de hora, me noto con más energía. Hace sol. Lo digo muy bajito.

Quizás, como en muchas otras ocasiones, lo único que necesitaba era descansar. Y compartir tiempo con personas maravillosas.

Música

Compartir, estar a gusto. Hablar. Que el tiempo vuele. Los abrazos. La música como emoción y como recuerdos.

Gracias por estar a mi lado y por tu amistad, siempre.

sábado, 26 de marzo de 2022

Semana

Ha sido una semana un poco (o un mucho) cansada. Pero tengo tiempo y capacidad de descansar. Y siempre puedo más de lo que creo. En concreto ayer fue un día bastante agotador y con un punto de "nada de lo que hago sirve de nada". Pero en cuando llegué a casa tras hacer la compra (y sin los problemas de desabastecimiento que esperaba tras las imágenes catastrofistas de estantes vacíos) enseguida pude recuperar mi energía.

Dormir bien es tan bonito y tan necesario.

Y hay gente que me quiere al otro lado de la pantalla, a los dos lados de la pantalla.

jueves, 17 de marzo de 2022

Recuerdos

"Llueve fuera, si, y yo no puedo salir". Si, como en los programas infantiles de finales de los 80.

"Pero es bueno que llueva hoy".

La gente habla y habla. No se lo tengo en cuenta, pero a veces resulta hasta desesperante. Sé que es lo habitual en personas extrovertidas, pero resulta un poco cansado.

El curso pasado parece muy lejano. Volver a instituto me trae nostalgia, pero a la vez es agradable.

Lo malo de la lluvia es que estar en la calle es bastante desagradable y he de volver bajo techo, donde hay gente y no hay intimidad (desde luego que no).

El coche podría ser un buen refugio pero, sin estar muy lejos, está demasiado lejos. Al menos no llueve barro (parece) y el coche no está aparcado sobre tierra (que se moja).

Intimidad cero pero no me quiero poner a trabajar que es demasiado pronto.

lunes, 14 de marzo de 2022

Lluvia

En el camino al trabajo pensaba que la semana pasada no había escrito nada aquí. Semana neutra y bonita. Siento que soy demasiado sensible, pero, a la vez, que los altibajos anímicos son más pequeños y que puedo sobrellevarlos mejor.

La lluvia es necesaria y tiene su encanto (siempre que estés bajo techo). Pero todavía me pone blandito.

Veo llover mientras descanso y escucho la lluvia y siento el aire frío y me siento vivo. A la vez, un poco de nuevo como un extraterrestre.

El teclado del móvil se me hace súper pequeño, hay gente al lado (y me siento un extraterrestre) y alguien me ha sobresaltado. Pero, aún así, escribir me hace bien.

miércoles, 2 de marzo de 2022

Junio 2020

La segunda semana cambió todo. Llevaba durmiendo bien desde abril del año anterior. Llevaba sin medicación desde octubre de 2019. Ni siquiera la gran incertidumbre de la pandemia pudo con mi estado de ánimo. Pero la suma de cambios en pocos días, tener que volver a trabajar presencialmente y no precisamente en tareas conocidas y a un ritmo de trabajo razonable, hizo que todo se hiciera añicos.

Me pone triste recordarlo, todavía.

Pero en medio de esa vorágime de ansiedad, una persona me ofreció su ayuda. Y, un mes justo después del final amargo, estaba al lado del mar pidiendo una cita para la preinscripción de lo que entonces era un sueño, y ha ocupado mi vida año y medio y me ha permitido aprender, interactuar, superarme.

Al final, dentro de la oscuridad hubo y hay destellos preciosos. Aunque ahora casi todo es luz.

Descanso

Como hace 4 años, en un marzo lejano y agridulce, saber que tendré un pequeño descanso extra, hace más llevadera la semana que, de todas formas, no es agotadora ni desagradable. Quizás esa sensación rara de hace un mes era eso, necesitar algo más de descanso.

Buenas tardes y buena suerte.

lunes, 28 de febrero de 2022

El poder de la música y la memoria

El otoño de 1996. A veces me notaba a punto de estallar y con muchísimos cambios de estado de ánimo y muy bruscos. La música era fundamental. Cosas tan opuestas como Ella Baila Sola, Wim Mertens y Mike Oldfield. Las revistas de bicis, motos y coches. Leer (aunque no recuerdo que leía en concreto entonces). Y escribir.

Después del Oráculo de Nidra llegó La Hermandad del Sable. Que 16 años después (en el caótico y doloroso 2012 renombré como Dimensión desconocida). Viajes en el tiempo y telepatía. Y todo esto me recuerda a 2018, hace justo cuatro años, cuando estaba a punto de estallar se nuevo (aunque al menos con medicación que me permitía dormir algo y lorazepam para los días malos, a decir verdad pasé días desastrosos sin utilizarlo por miedo a la dependencia) y fui capaz de escribir algunas porciones en el tránsito del otoño a la primavera.

De aquel adolescente que escuchaba música en un walkman y escribía con letra ininteligible en recambios cuadriculados quedan muchísimos detalles. Parte de lo que soy tiene que ver con ese año. Que me recuerda mucho a lo vidido ahora, el curso pasado y las prácticas. Porque hace 24 años estaba en primero de carrera, con muchísimos problemas de concentración y ansiedad y dificultades para interactuar. Ahora creo que lo llevo un poco mejor.

Buenas noches y buena suerte.

miércoles, 23 de febrero de 2022

No anticipar

Justo al meter la mochila (preciosa) y el abrigo (también precioso) en el maletero del coche pensé que el triunfo desde el viernes pasado había sido no anticipar y no ponerme en lo peor, porque en realidad nada había cambiado todavía y, si hubiera cambiado, seguro que habría podido aprender y adaptarme.

Al final, un cambio de decorado que no es incómodo. La silla sí, pero bueno. Me siento más cerca de esa parte pero siempre entre dos aguas y me pregunto si he aprendido lo suficiente y lo suficientemente rápido.

(El texto predictivo del móvil me lee la mente casi, más que nada porque mis razonamientos son recurrentes).

En fin, que no se ha acabado el mundo y, de nuevo, de forma lateral, estoy aprendiendo cosas.

Aunque, la verdad, no me han proporcionado todas las herramientas necesarias.

viernes, 18 de febrero de 2022

Semana

Globalmente mejor pero con imprevistos (algunos fácilmente previsibles) y otros que no lo fueron tanto. Al menos un poco más descansada. Y me motiva aprender tareas nuevas, aunque me agobia un poco.

Lo que ayer me agobiaba hoy está hecho. Algo así lo he vivido muchas veces desde Septiembre.

El telón se baja hasta el lunes. Descansar.

viernes, 11 de febrero de 2022

Mejor

Después del día de ayer, donde tuve algún momento de ganas de llorar y de sentirme muy poco válido para nada, hoy ha ido mucho mejor. Creo que simplemente me hace falta descansar y dormir sin reloj. Ayer me daba miedo no ser capaz de dormir y estar muy agobiado hoy, pero ni lo uno ni lo otro. Me desperté alguna vez pero dormí bastante. Y, a lo largo del día, pude ir haciendo pequeñas o grandes cosas en el trabajo de forma autónoma.

Hoy era un aniversario amargo (recuerdo varios febreros complicados, afortunadamente hace tiempo que no lo son) y supongo que eso también me ha hecho sentir más blandito. Pero también emocionado por la evolución.

jueves, 10 de febrero de 2022

Colores

Para dar color a un día un poco gris y agotador, un Suzuki amarillo precioso.

Aunque sienta que no, sigo haciendo cosas maravillosas y grandes y disfrutando de máquinas enormes y poderosas.

Hoy me siento agotada y pequeño y de nuevo "no suficiente".

También es casi primavera. Y los cambios de tiempo los noto.

Aunque realmente no sé cuándo empieza la primavera. En Marzo, supongo.

lunes, 7 de febrero de 2022

Sueño



La tristeza y el sueño se me antojan similares. Estoy cansado, simplemente porque me acosté demasiado tarde y me faltan algunas horas de sueño. Tampoco es que esté agotado y no he tenido sueño todo el día.

Está anocheciendo. Los días son poco a poco cada vez más largos y la luz trae esperanza.

Y no me canso de ver coches chulos, aunque inalcanzables.

En casa, he cenado, viendo vídeos, interacciones preciosas, tableta, gato y silencio.

La mochila nueva me gusta mucho y es preciosa.



sábado, 5 de febrero de 2022

Suficiente

Hace un siglo, y la primera vez que recuerdo tener ideación suicida de forma clara y concreta, al menos dos veces en un mes, iba de la facultad a una oficina de correos, bajo la lluvia. Pensaba en el autoblocante del Ford Ka Kit Car y que saber eso no me servía para nada, mucho menos para aprobar los pocos exámenes que me faltaban ni para hacer todas esas cosas que se supone que debería hacer un joven adulto, como encontrar trabajo, salir con amigos de fiesta, encontrar novia, meterme en un coche y en un piso, quizás era lo que me había vendido la sociedad y la publicidad.

Han pasado muchos años desde entonces, aunque sigo siendo básicamente la misma persona, he hecho cosas que sólo soñaba, he pedido ayuda, me he recompuesto más veces de las que puedo recordar.

Estoy en mi casa, soy capaz de vivir de forma autónoma, incluso de compartir la vida con una bolita peluda. Me he enamorado y he conocido desamor y amor, complicidad, sexo y cariño.

Pero se me antoja que nunca es suficiente. Que voy tarde a todo. Que mi ritmo es demasiado lento. Que soy un desastre y que no sé cuánto tiempo podré seguir adelante.

Ha sido un día neutro y agradable, estoy en mi refugio, suena música repetitiva y preciosa, disfruto de pequeños regalos, me siento en calma, la leve tristeza no es demoledora, es filtrada, como si pasara a través de un filtro de aire o de aceite, no es dolorosa. Sigo sintiendo alegría y tristeza, sin ningún paraguas química desde hace más de un año.

Pero siempre hay un pero.

jueves, 27 de enero de 2022

Aplomo

Lo digo muy bajito, casi al oído. Temiendo despertar de nuevo la ansiedad. Y las ganas de llorar, esas ganas de llorar casi irresistibles que tan bien recuerdo. 

Pero hoy no.

Mantener la calma. Pensar que lo he hecho lo mejor que se y que no todo depende de mí. Que haya gente que te ayude y a la que preguntar siempre es importante y da confianza. Y su ayuda.

Paso a paso sigo avanzando. Siempre pienso que no es suficiente, pero sí que lo es.

En parte.

Y poder maniobrar un coche enorme sin ponerme nervioso también es un placer y un orgullo.

Buenas noches y buena suerte.

martes, 18 de enero de 2022

X4 - X12

X4


Ayer, en concreto. 4 años. Aunque todo empezó antes, el 20 de Diciembre de 2017. Recordar con precisión es algo muy yo.

Sensación positiva pero agridulce después. Primero porque era de nuevo empezar un camino, empezar agotado (aunque resolutivo). Segundo por los problemas burocráticos que implicaron que todo se retrasara 2 meses. La verdad es que el final del 2017 y el principio de 2018 fueron cansados, agotadores, amargos y un poco desastrosos. Pero sin esa parte del camino no habría llegado hasta aquí.

Después, muchísimos altibajos pero también avances francos, que se concretaron desde abril de 2019. Y casi hasta ahora, con el paréntesis de junio-julio y agosto de 2020.

Hasta cambios de profesional. De la salud mental.

Era jueves. La calma, el volver empezar, incluso el pequeño efecto de la medicación tomada por primera vez, desaparecieron tras una mañana agotadora y una igualmente agotadora tarde. Saturación sensoria. Intentar hacer más de lo posible.

Al día siguiente recuerdo ir en bici desde Cantoblanco Universidad, en mi habitual bici híbrida negra preciosa, de noche, con frio helador. Uf.

X12

Entonces era lunes en lugar de martes y la última media mirtazapina iría camino de mi tripa al irme a dormir. Lo que tuve que retomar la segunda semana del junio anterior, llegaba a su fin. Curiósamente, 3 años después de empezar a tomarla por primera vez.

Y han pasado 12 meses, varias evaulaciones, descanso, prácticas, viajes, interacciones preciosas ....

Estoy muy orgullos de mi, del día de hoy, de que me haya cundido, de poder hablar con gente desconocida, de ser resolutivo, de poder conducir (o maniobrar) coches desconocidos y enormes sin ninguna dificultad ... Y no sólo del día de hoy, sino de la evolución preciosa de todos estos meses.

sábado, 15 de enero de 2022

X7

Eso fue en septiembre. Que parece ha pasado un siglo, pero no.

En septiembre de 2014, mes de multitud de altibajos y de momentos únicos y difíciles, surgió este blog. Simplificar. En lugar de dos blogs y elegir que mostrar, uno solo. En clave. Siempre.

A punto de pedir ayuda por primera vez. Médico de cabecera y después psicólogo. Medicación primaria y para emergencias. La primaria hace más de seis años que no la tomo. La segundaria, el amado zolpidem, todavía lo tengo en el armario del baño y lo tomé alguna vez en los desastrosos junio y julio de 2020.

Entre tanto, superación, amor, desamor, fisios, operarme de los ojos, viajes, bicis, volver a estar en tratamiento, interacciones preciosas.

7 años y casi cuatro meses después, mi yo de 2014 estaría muy orgulloso de mí y yo también lo estoy.

Buenas noches y buena suerte.

lunes, 10 de enero de 2022

En solo un segundo

2002. Amaral. La voz profunda de Amaral. Sus preciosas canciones sonando en los altavoces de un portátil. Cuando la única forma de escuchar música era grabarla de la radio y luego conseguir el CD (desde 1998 no compré música en cassettes).

2002.

Parecido a 1998, aunque menos amargo y desconcertante.

Volver a conducir. No demasiado. Sólo a pinceladas.

Escribir. El más dulce de los despertares.

Los exámenes.

Leer a Carlos Ruiz Zafón y toneladas de revistas de motos y coches (lo habitual).

Hacer fotos con la vieja (y difícil de usar) Zenit 12XP.

Me he puesto una canción de Amaral, del disco Estrella de Mar, que me recuerda (junto a Dover), al inicio de 2002 y, de forma inevitable, un montón de recuerdos han venido en cadena, en cascada.

Un relato que empezó en Barajas (dónde se llegaba en metro y, en autobús, y, apartir de 2011, en cercanías). En primavera. Y luego continuó con una película de Juanjo Puigcorbé. Justo antes de los exámenes. Las tardes de academia y de contabilidad de costes.

Recuerdos caprichosos.

viernes, 7 de enero de 2022

Grava, neopreno, pijama, gorro

2022 ha empezado tal y como término 2021. Con muchas horas dormidas, mucha calma, algunas dudas y el "siempre puedo más de lo que creo" o, como en septiembre de 2019 "creo que soy un poco más ... No, eres mucho más".

Dentro de la artificialidad de las segundas navidades en pandemia (dónde lo principal es no contagiarse, ni contagiar, y cuidar la Salud Mental) ha sido un tiempo agradable. Pequeños regalos, comidas, cenas y compartir tiempo juntos, aunque fuera viendo la televisión o cada uno pendiente de su ordenador. Estar a gusto en la que fue mi casa pero ya no lo es y a la vez si.

Avanzar con pasos pequeñitos, hacer, preguntar. Si.

Interactuar.

Soy un buen "compañero al otro lado de la pantalla". Se me da bien escuchar. Tengo empatía, soy comprensivo, educado, muy emocional (aunque todavía no pueda romper a llorar y solo exprese mis emociones en lugares que considero seguros). Interactuar con otras personas ha sido de lo mejor en 2020 y 2021, 2022 comienza igual.

Libros, revistas, un pijama nuevo y cálido y precioso. El Dakar. Así voy a pasar la noche. En mi refugio. Con el Gato Pirata.