martes, 16 de junio de 2020

Xchallenge

Superado el primer día de nueva normalidad. He dormido no más allá de 3 h (y como 1/2 hora hace un ratito) y eso complicó sobre manera las cosas de cara a poder mantener la concentración y a que mi estado de ánimo fuera un poco delicado. Pero, de nuevo, pude calmarme. Y el nuevo trabajo, el nuevo reto (challenge) se me antoja un poco más "posible". Factible. Difícil pero posible.

De nuevo la prioridad hoy es dormir lo más posible. Creo que aguantaré un poquito más antes, escribiendo y mirando redes sociales, para así despertar lo más tarde posible y que la noche sea más corta. Y mañana será un día mejor porque ya no es el primero.

Nuevo trabajo, y horario. Sobresaltos varios inesperados. A pesar de encontrarme un poco mal de ánimo (más bien blandito) y agotado por las novedades y el poco sueño, no tengo ideas feas (que no voy a escribir aquí). Y me siento más fuerte y más válido. Cada día que pase será un poco mejor, más fácil, podré dormir más, aunque me despierte muy pronto.

Te echaré de menos en la oficina. Ha sido de lo mejor, volver a verte y charlar contigo.

Mi aplomo en determinados momentos de todos estos días me ha sorprendido de forma agradable. Lograr calmarme y que las novedades, las reuniones, las confirmaciones, pedir cosas, preguntar, fuera cada vez un poquito más sencillo. Aunque no sea fácil.

La calma artíficial me asegura poder dormir algo cada noche. Y se que la puedo tomar a largo plazo. Y que, en un futuro indeterminado, podré dejar tomarla, sin que la retirada sea horrible en cuanto a efectos secundarios.

Hace dos meses y un día justo de la teleconsulta con la psiquiatra. Se me antoja un siglo. En el ámbito laboral han pasado un montón de cosas, de cambios. El estado de ánimo, poder dormir, fue, en general, bueno hasta hace una semana. Cambios e incertidumbre. Desencadenante (trigger) de nuevo. Mientras, en la calle avanzaba la desescalada. Fue muy agradable poder volver a salir a la calle, aunque fuera con mascarilla y a unas horas determinadas. Fue muy agradable volver a ver a mi familia.

Si me daba reparo volver a ir en transporte público, pues lo he superado. Lo mejor es que voy a horas digamos "valle", con menos gente. Y volver a estar y a trabajar rodeado de gente, aunque es algo que se me hace raro, tras casi tres meses de teletrabajo, y a veces agobia un poco, lo voy superando.

Es martes. Casi mitad de semana laboral. Como en ocasiones similares, anhelo llegar al fin de semana para intentar poder descansar y, sobre todo, poder estar tranquilo en casa. Sin ruidos.

Uf. Un viaje, como en ocasiones pasadas anteriores, hubiera sido agotador.

De nuevo en mi refugio, con el gato pirata en su lugar habitual. De nuevo escribir me calma. De nuevo hay gente que me quiere, a ambos lados de la pantalla.

Buenas noches y buena suerte.

lunes, 15 de junio de 2020

Nürburgring Nordschleife


Hay una curva en el circuito de Nürburgring Nordschleife llamada Karussell. La última semana ha sido una auténtica montaña rusa de emociones. Estoy agotado tras 6 días durmiendo mucho menos de lo que debería, pero siento que poco a poco voy ascendiendo desde las profundidades de la ansiedad hacia la superficie, como una pequeña burbuja de aire fresco y puro.

Escribía el miércoles 10 de Junio, cuando todo esto empezó:

Hay una canción de Peter Proderick que se llama Floating / Sinking. Que literalmente es "flotando / hundiendo". Hoy siento una sensación muy extraña de calma y cansancio, pero no tengo casi ansiedad. Creo que voy avanzando poco a poco de nuevo hacia la superficie. Como una burbuja de aire en medio del mar. Pero tengo miedo de hundirme para siempre y de que vuelvan los pensamientos feos. Intentaré que eso no ocurra.

Y el fin de semana he logrado dormir un poco más. Y hoy me he agobiado menos que el jueves y el viernes. Mi nueva normalidad particular empieza mañana. Nuevos horarios y nuevas tareas que todavía no domino como a mi me gusta (al 100%, todo perfecto, limpio, preciso, rápido), bueno, que en realidad no domino nada y sólo tengo información desordenada e incompleta en mi mente y en el disco duro del ordenador.

Para correr primero hay que saber andar. Mañana toca a aprender a andar, al menos hay algunas cosas del entorno (como el físico) que son conocidas y eso me da cierta confianza.

En parte he acabado siendo voluntario para el ejército de los serafines. Para el Suicide Squad. Prefiero empezar desde ya con las nuevas rutinas. Me costará un poco acostumbrarme, si. Puede que sea algo temporal. Ahora mis prioridades son gestionar la ansiedad de la mejor forma que pueda, dormir y aprender. Cuando tenga soltura tendré menos agobio.

Y he sido capaz de pedir ayuda (en un sentido mucho más banal) algo que implicaba, ojo HABLAR CON ALGUIEN. Y me siento orgulloso de ello. Es lo único bueno de la ansiedad, que me da energía, como si hubiera tomado algún estimulante. Pero en momentos de calma también he sido capaz de hacer cosas preciosas. Y, desde luego, la calma es mucho menos agotadora.

Pero eso es mañana, en como 12 h. El circo cierra hasta mañana. Ahora a cenar, descansar, ver alguna serie (quizás un capitulo de Neon Genesis Evangelion, que es la serie con la que recordaré estos días agotadores).

Buenas noches y buena suerte.

domingo, 14 de junio de 2020

Gracias*

*¿Sabéis lo que más rabia me da? Que a mí "no me ha pasado nada". La ansiedad no viene de un duelo o de un abuso sexual durante mi infancia. Mi vida ha sido sencilla, cómoda, con amor.

Me siento una máquina defectuosa que se rompe a cada poco y que requiere de expertos mecánicos que la reparen. Me encantaría poder autorrepararme y no ser tan frágil y que relacionarme con gente no me generara tanta ansiedad y no ser tan sensible ante cambios

Igual en general la gente pasa por momentos difíciles anímicos como yo pero los exterioriza menos.

Muchas veces imagino la vida como una carrera de resistencia. Una maratón, las 24 horas de Le Mans, o quizás el Dakar. Muchas horas corriendo, al volante de un poderoso prototipo con carrocería de fibra de carbono o de una KTM Rallye 450 del Dakar.

En una prueba de resistencia los pequeños detalles pueden marcar la diferencia. Una botella de agua, una bolsita de gel con glucosa, un par de litros de gasolina. O que alguien te ayude a levantar la moto cuando te has caído en medio de un mar inabarcable de dunas y estás agotado y no puedes levantar esa mole de más de 180 kg llena de gasolina.

En la vida real (¿Twitter es la vida real?) una llamada, un audio de WhasApp, una respuesta en twitter o un mensaje directo en esa misma aplicación pueden hacer un poco más agradable un día difícil, de ansiedad, de pocas horas dormidas, de angustia.

Nunca pensé que mis palabras pudieran aliviar, confortar. Al revés si, un simple corazoncito me hace sentir un poco mejor. He de valorarme más.

Uno de los retos que me propuse a comienzos de 2018 fue socializar más, ser un poco más abierto. Poco a poco lo voy consiguiendo. Y es maravilloso. Y, de vez en cuando hay momentos preciosos de complicidad, de sincronicidad pura, de ayuda entre desconocidos que no lo son tanto. Yo siempre ofrezco mi "eslinga", mi fuerza física y mental para ayudar en lo posible, pero me cuesta LA VIDA pedir ayuda, dejarme cuidar y querer. Ofrecer el extremo de mi eslinga virtual para que, quizás un poderoso Tatra 4x4 saque mi pequeño Suzuki de la arena.


Muchas gracias.

Buenas tardes y buena suerte.

X2*


Reflexiones de madrugada, a las cinco y pico, justo antes de que empiece a romper el alba. En esos días larguísimos de junio llenos de luz.

Pues no he llegado ni a los 7 meses sin tomar mirtazapina. La verdad es que la pandemia (y a mí apenas me ha rozado) y los cambios laborales derivados de ella (y también soy afortunado hasta cierto punto en ese sentido) han sido algo enorme, imprevisto y lleno de incertidumbre. He tomado la decisión más sensata, aunque ha sido difícil. En menos de un mes me ve la psiquiatra. Creo que estoy empezando a remontar pero sé que van a ser semanas difíciles. Ha sido una suerte tener la mirtazapina activa en la receta electrónica

¿Sabéis lo que más rabia me da? Que a mí "no me ha pasado nada". La ansiedad no viene de un duelo o de un abuso sexual durante mi infancia. Mi vida ha sido sencilla, cómoda, con amor. Me siento una máquina defectuosa que se rompe a cada poco y que requiere de expertos mecánicos que la reparen. Me encantaría poder autorrepararme y no ser tan frágil y que relacionarme con gente no me generara tanta ansiedad y no ser tan sensible ante cambios.


*De precioso y revolucionario Citroën GS creo hubo una versión llamada X2. además del GSA X3. Hoy empiezo la mañana al volante de un Citroën GS, por alguna pequeña carretera de la Baja Alcarria. Y en los altavoces de su viejo sistema de audio, con radiocasete, suena Erik Satie.

Gracias. Buenos días.

[Editado 23.05.2024]

Meses después, comprendí que no estaba defectuoso, sino que era neurodivergente, autista, en un mundo neurotípico.

Años después, el lunes pasado, encontré un viejo Citroën GS abandonado. Me hubiera gustado tener sitio y recursos para adoptarlo y rescatarlo.

sábado, 13 de junio de 2020

Il n'y a pas de problèmes, seulement des solutions*


Volver atrás. Pero es diferente. Soy diferente. Como entonces, con cierta ayuda química, cierta calma artificial. Como entonces, con ayuda y cariño desde el otro lado de la pantalla. Y desde éste lado de la pantalla.

Te tengo cariño profesora.


*No hay problemas, sólo soluciones. Gracias de nuevo por la traducción, profesora.

(La foto es una KTM del Dakar 2004, y el piloto es Jean Brucy)

jueves, 11 de junio de 2020

Tráctel (autorrecuperación, capítulo N+1)



Pero hay un matiz diferente en mis pensamientos. Son negativos, es cierto. Pero intento buscar posibles soluciones y salidas y veo luz y cielo despejado. No tengo ideación suicida. Me cuesta expresarlo con palabras. Es un matiz en la tripa, en los ojos (donde siento las emociones) y en la mente, sutil pero real y poderoso. Como un tráctel, un cabrestante manual que es capaz de mover muchos kilos sólo con el esfuerzo de un ser humano.

Gracias de verdad, ojalá poder devolveos el cariño y los mensajes sensatos y esperanzadores. Me duele por vosotros, porque ese conocimiento, esa experiencia habrá sido dolorosa, pero me ayudáis mucho.

Buenas noches y buena suerte.

Portal Axle


Ejes tipo pórtico. En algunos vehículos todo terreno como los Mercedes Unimog, gracias a unos ejes especiales con unos engranajes de reducción en los bujes, se consigue mayor distancia libre al suelo. Y, a la vez, en conjunción con la caja de transferencia, desarrollos muy cortos, ideales para avanzar a muy baja velocidad por pendientes imposibles, por el barro o arena, o desdender esas mismas pendientes.

Hoy no quiero ir rápido. Engrano la reductora en mi viejo Suzuki Vitara virtual verde, del mismo color que mis ojos, y avanzo a través del barro, con diminutas porciones de fango lanzadas por las ruedas, volando en el aire tibio de la mañana.



La reductora de hoy (y de otras veces) se llama Zolpidem y la rabia que me dio tomarla ayer hoy no la he sentido. Es sólo un recurso más para seguir adelante. Y pronto podré dormir sin zolpidem, quitar la reductora y volar bajo por algún tramo del Raid Alta Alcarria.

La ayuda de la gente que me quiere y a la que quiero, a ambos lados de la pantalla, de nuevo ha sido muy importante. Gracias.

Buenos días y buena suerte.

miércoles, 10 de junio de 2020

Zolpidem

De nuevo volvemos a encontrarnos, año y pico después. No tengo sensación de ansiedad en la tripa pero si ganas de que llegue el jueves y sobre todo el martes de la semana que viene y que se clarifique mi futuro.

En unos segundo me hará efecto y será precioso. Pero me siento mal, por tener que volver a tomarlo.

Espero que los cambios se clarifiquen. Y que los de arriba bajen la tele.

Y seguro que en pocos días no me hace falta y puedo soñar con otras pastillas, quizás pastillas de freno para un potente Nissan Z350, Z33.

martes, 9 de junio de 2020

Cambios

Al final ni A ni B sino algo intermedio. Y hasta agradable. En parte. Preferiría seguir como hasta ahora, con mi rutina cómoda. Pero volver a la calle y ver si me siento raro en el tren o en la oficina, pues es un pequeño reto.

Ayer dormí regular (me acosté demasiado tarde) y hoy algo mejor, con algún despertar intermedio. Ya tengo transporte (que será híbrido) y comida. Si algo he aprendido en el confinamiento es a cocinar de forma muy básica. A gestionar la ansiedad, hoy me parece que regular, pero seguro que no es así. Lo que tengo claro es que acostarme tarde no me hace bien. Tarde tarde. Al filo de la media noche, como decía un conocido periodista de informativos.

Como tantos otros días en los últimos años me apetece que mañana fuera pasado mañana. Y que la consulta con la psiquiatra estuviera más cercana. Aunque fuera por teléfono, como la última vez. Al final, cosas me van a pasar siempre y ahora, a la vez, gestiono (algo) mejor la ansiedad y tengo a quién me escuche.

Buenas noches y buena suerte.

domingo, 7 de junio de 2020

Ser

Algún día no seré. Mi cuerpo inerte. Una cáscara vacía, carcasa sin vida. Me da miedo no ser. El dolor que preceda a la muerte. Me da miedo el dolor que mi muerte genere a la gente que me quiere. Me da todavía más miedo la muerte de los que me dieron la vida, de los que me han acompañado desde era un bebé, y que por lógica de vida fallecerán antes que yo.

Toda ésta pandemia nos ha enfrentado a la enfermedad y muerte con toda su crudeza. A mi apenas me ha rozado de lejos, ha sido algo que ver desde casa por televisión. Ni me quiero imaginar lo sufrido por enfermos, profesionales de la salud y familiares. Un abrazo para todos.

Algún día no seré. Es cierto. En algún momento deseé no ser. Deseé sólo dormir y no despertar. Ya no lo quiero. Vivo y me siento vivo y amo vivir. Escribir todo esto hace que mis ojos se humedezcan. Siento algo extraño en mi tripa, donde las emociones se hacen físicas. Además de en los ojos.

Ojalá poder aliviar, hacer sentir mejor, transmitir ganas de vivir.

Hay una canción agridulce que se llama Alegría de vivir, de La barbería del sur. La descubrí en 2003. Habla del amor y del desamor.

Yo la busco y no la encuentro
Mi manera de sentir.
Mi manera de sentir
Mi manera de sentir
Yo la busco y no la encuentro
La alegría de vivir.
Y después de todos esos razonamientos profundos y oscuros salí a andar. Con algo de ansiedad en la tripa y en los ojos. Caminé muchos miles de pasos con música instrumental en los auriculares. Hice fotos (algo que me encanta), es algo que echaba de menos durante el confinamiento. Andar sin rumbo, descubrir calles, hacer fotos, maravillarme de los cambios de luz y de las nubes.
Destellos.

viernes, 5 de junio de 2020

Incertidumbre y recuerdos

Como en los tres primeros meses del año no me dejan acostumbrarme a las novedades y a las pocas semanas, cuando todo empieza a ser familiar (y desagradable no lo ha sido nunca) surge un nuevo cambio. De momento no voy a decir nada (lo que implica un "no", como en el silencio administrativo). Si al final soy elegido, pues tampoco sería nada dramático. Pero el horario es nefasto. Con un horario similar al actual, habría dicho que si sin dudarlo. Aunque implicara volver a salir a la calle a diario y enfrentarse al transporte público y a las oficinas llenas de gente, cosa que todavía no me seduce demasiado.

Hace casi dos años de otra bajona, una de las muchas, de los múltiples avances y pasos adelante y atrás, que casi me cuesta contar, de 2018. Total, no me dijiste gran cosa en consulta. Pero supongo estaba agotado después de esos dos meses de esfuerzo y de los médicos, de tener fisio varias veces a la semana varias semanas (más de un mes) y de tener dolor en la espalda casi cada día. Por suerte me pude reponer en días, gracias a la ayuda de alguien en parte que desde entonces es parte de mi vida. Y, como entonces, tener un día agridulce o algo más que agridulce -ahora realmente no lo son- no me impedía dormir. Dormir es tan bonito e importante.

Suena en la minicadena una llave de memoria. Que me lleva 10 o 15 años atrás. Con momentos agridulces también. La verdad, hasta 2015, los años tenían momentos agridulces de ansiedad cada pocos meses. En eso desde luego he avanzado.

Vuelvo al trabajo. Buenos días y buena suerte.

sábado, 30 de mayo de 2020

Las cucharas

Gracias al ma-ra-vi-llo-so canal de youtube de Mujeres autistas, he aprendido más sobre la teoría de las cucharas. Y los cuchillos. Cuando utilizas más energía de la que dispones, como pedir un préstamo al futuro y acabar agotado. Dentro de que yo no soy TEA (creo que no), pero sí PAS y con ansiedad, me he sentido bastante identificado.

He empezado un hilo (thread) en twitter, pero como twitter es una especie de pozo sin fondo, pues igual un post es lo más adecuado.

Cucharas. Energía. Y ansiedad. A más ansiedad, a la vez, menos energía, más facilidad para agotarse y menos capacidad de descansar. Básicamente, más dificultad para dormir, lo que permite recuperar cucharas. A veces la respiración diafragmática ayuda. Otras, una infusión. Un podcast de misterio, lo que suelo usar para dormir me encuentre mal o bien. Y, si nada funciona, calma artificial. Lorazepam (calma y ayuda a dormir) o zolpidem (ayuda a dormir y dormir es maravilloso teniendo mucha ansiedad).

Descanso. Como en otro post.

Recordar los días feos de saturación sensorial, quedarme sin cucharas, ansiedad a raudales, noches feas de insomnio o toda la a vez, que fueron unos cuantos en 2018, me hace casi temblar. A pesar de llevar mas de un año durmiendo bien y camino de los 8 meses sin tomar mirtazapina. Tengo miedo a encontrarme peor. Creo que ese miedo me acompañará siempre, pero ahora es menos intenso.

He andado ésta tarde, de nuevo con mascarilla y esquivando a la gente, los parques que antes me encantaban, las terrazas llenas de gente muy juntita. Buscando las calles pequeñas, estrechas y sin gente. Me ha sentado bien, aunque sé que debería hacer más ejercicio porque me he cansado y no ha sido nada del otro mundo. Pero todavía me da un poco de cosita salir a la calle por el bicho.

En alguno de mis relatos, los protagonistas pueden ceder una especie de energía vital o magia. Y, a la vez, tienen mayor capacidad de generar esa energía vital, para autorrepararse. Todo relacionado con la percepción extrasensorial, la capacidad de ver más allá de lo visible.

Buenas noches y buena suerte.


miércoles, 27 de mayo de 2020

Destellos

Lo que empezó en Marzo, o quizás en febrero, esta pandemia horrible que se llevó por delante a decenas de miles de personas, que nos sumió en una crisis económica y sanitaria sin precedentes, ha tenido momentos muy amargos, pero también algunos muy dulces. Destellos.

Reconozco que he sido afortunado. Nadie de mi familia se ha contagiado, puedo teletrabajar y el ERTE ha sido un mal menor. Tengo recursos para afrontar algún posible retraso en los pagos o una temporada de paro. Y, sobre todo, apenas he tenido ansiedad. De mediados de marzo al precioso dos de mayo sin salir de casa salvo para ir a la compra, con mucha ansiedad e insomnio, habría sido horrible. He conseguido mantener la calma, dormir bien y creo que hasta transmitir cierta serenidad.

El primero "destello" fue salir a la calle a andar. El segundo, poder comer con parte de mi familia y saludar (a dos metros) al resto. Después de muchos días de comunicación indirecta, vernos, comer juntos, fue muy agradable. Hasta conducir lo fue.

Se que esto no ha pasado, temo un rebrote, soy prudente, busco lugares sin gente.

No sé que pasará en verano, yo todavía no pienso en vacaciones y vivo día a día.

La verdad es que estoy orgulloso de mi, por mantener la calma, por hacer cosas revolucionarias para mí como cocinar cosas sencillas o cortarme el pelo.

Y ha son casi 8 meses sin mirtazapina y más de un año sin medicación de emergencias (lorazepam y zolpidem) y me siento bien y es maravilloso.

domingo, 24 de mayo de 2020

Calor

Calor casi de verano. Pijama corto. Pantalones cortos. Eso ha cambiado desde Marzo. La luz, la temperatura. Y poder salir a andar (aunque sea en horarios establecidos) es agradable. Esquivando a la gente un poco. Mañana otro pequeño pasito hacia la nueva normalidad.

miércoles, 20 de mayo de 2020

Luz

La luz ha cambiado de nuevo. Es luz casi de verano y, de hecho, vuelvo a estar en pantalones cortos. La primavera avanza. Dormir bien es precioso. La calma es increíblemente placentera. Me parece pequeño lo que he conseguido pero no es así. Poder salir a la calle alivia, aunque no salga mucho (bueno, el fin de semana sí). Hace dos semanas que se confirmó la nueva normalidad (la expresión de moda) laboral y ya me he acostumbrado a ella. Ver la confirmación también alivió un poco. Como no soy un desastre (no, no, no lo soy), si hay algún retraso en el pago, no va a ser problemático.

Poder dormir y disfrutar de cosas pequeñas como salir a la calle, ver películas y series, canales de youtube, es maravilloso. Estos dos meses habrían sido agotadores y desastrosos de no lograr dormir.

Y a veces hasta me apetece escribir.

lunes, 18 de mayo de 2020

Los lunes serán distintos

Vuelvo a mirar temas operativos, de solicitudes, de correos. Vuelvo a arrancar el ordenador de casa, cuando desde hace ya más de dos meses el ordenador que arranco es el del trabajo (que por suerte es pequeñito y apenas ocupa espacio en el escritorio). Bueno, y el diminuto portátil.

La primavera ha estallado y después de una semana más fresca, hace calorcito. No tanto como la hace dos semanas. El fin de semana pseudolargo (hoy no se si es fin de semana o no, es raro todavía) salí dos días a andar y uno en bici. La verdad que muy bonito. Aunque el viernes me mojara. Y ayer di un paseo largo en bici. Disfruté pero me resultó un poco extraño ver tanta gente por la calle.

Mañana empieza la semana laboral de nuevo, pero creo que no significará ningún cambio. Nada de nada. Será normal, como siempre. Prefiero trabajar un poco que tener excesivo tiempo para pensar, pero de todas formas duermo bien y no tengo apenas ansiedad.

viernes, 15 de mayo de 2020

Semanas

Se me pasan las semanas en un suspiro. Desde el 2 de mayo, en el que puedo salir a andar (en las horas establecidas y con cuidado, claro), más rápido. El "mal menor" me permite disfrutar de más días libres, pero no se me hacen largos. He dormido genial y ahora estoy remoloneando en la cama. A la tarde saldré a andar o quizás en bici.

Tengo ganas de que todo esto se acabe. Pero se que he de tener paciencia. Han pasado dos meses desde que todo se precipitara al final de la segunda semana de Marzo y ya estamos ¡En Mayo! En nada será Junio. Pero mi familia está bien y yo también, duermo bien, no tengo apenas ansiedad y hasta me gusta cocinar.

Poco a poco.

lunes, 11 de mayo de 2020

Paseando de la mano con mascarilla

Lo "esperado" se va asentando. El nuevo escenario laboral. Mientras tanto, sigo saliendo a andar con todas las precauciones posibles. Intento ignorar los corrillos, la gente con mascarillas en el cuello (en lugar de tampar narices y bocas). Y en su lugar me centro en las personas que salen solas o en parejas y la ternura de las parejas caminando de la mano con sus mascarillas.

Duermo genial. Después de el pequeño altibajo de Abril, duermo un montón de horas, pero no tengo ganas de dormir todo el día. Poder salir a la calle me ha sentado muy bien (aunque a veces me ha asustado la irresponsabilidad). Hacer ejercicio siempre sienta bien. Y no tengo apenas ansiedad, no me duele el cuello ya y me he reconciliado con el señor roca.

Y mientras tanto, a seguir en casa con series (me ha gustado mucho Valeria de Netflix), películas, libros, revistas ... con los que los días son suaves y fluidos.

miércoles, 6 de mayo de 2020

Confirmación

Desde el inicio del teletrabajo, la incertidumbre laboral planeaba, en diferentes actos o capítulos, como si fuera una obra de teatro o una serie de suspense. Al final se confirmó y ha sido el mejor de los posibles escenarios. La verdad, incluso aporta una cierta calma. Menos mal que he sido capaz de mantener la calma, que es muy importante. La semana que viene se cumplen dos meses del confinamiento, aunque se vaya relajando desde el sábado. Dos meses con ansiedad, anticipando (como hace gente que no tiene ansiedad teóricamente), durmiendo mal, habrían sido horribles.

Como siempre, esperar y ver.

Y ahora tendré más tiempo libre, espero que pronto salir a la calle sea algo más habitual. Y sobre todo que mejore la situación sanitaria y económica. Para todos.

El gato naranja me acompaña, la gente a la que quiero está al otro lado del teléfono y los días son cálidos y suaves.

domingo, 3 de mayo de 2020

Una tarde de sol

En 2004 (parece que ha pasado un siglo desde entonces) Manolo García cantaba la preciosa "Una tarde de sol". En plena primavera (el cambio de estación tuvo lugar ya confinados), volver a salir a la calle fue muy agradable.

Ayer caminando (y hasta compré una revista en un kiosco, cosa que no hacía igual desde hace 10 años o más. En un kiosko que no fuera autoservicio). Y hoy en bici. Luz muy bonita. Naturaleza desbordante. Todo precioso.

Apenas he usado la brompton en un año pero sigo enamorado de ella. Tiene la agilidad y comodidad de una bici plegable. Pero no se nota pequeña. Tiene más gama de desarrollos que la híbrida de sólo 3v y cambio en el buje, que va larga de desarrollo aún con el piñón de 21 dientes. Frena bien, es ágil y tiene un punto retro.

La semana que viene se ha de concretar lo del ERTE. Lo principal es mi salud y la de los míos, así que intentaré mantener la calma.

Una tarde de sol.