viernes, 5 de junio de 2020

Incertidumbre y recuerdos

Como en los tres primeros meses del año no me dejan acostumbrarme a las novedades y a las pocas semanas, cuando todo empieza a ser familiar (y desagradable no lo ha sido nunca) surge un nuevo cambio. De momento no voy a decir nada (lo que implica un "no", como en el silencio administrativo). Si al final soy elegido, pues tampoco sería nada dramático. Pero el horario es nefasto. Con un horario similar al actual, habría dicho que si sin dudarlo. Aunque implicara volver a salir a la calle a diario y enfrentarse al transporte público y a las oficinas llenas de gente, cosa que todavía no me seduce demasiado.

Hace casi dos años de otra bajona, una de las muchas, de los múltiples avances y pasos adelante y atrás, que casi me cuesta contar, de 2018. Total, no me dijiste gran cosa en consulta. Pero supongo estaba agotado después de esos dos meses de esfuerzo y de los médicos, de tener fisio varias veces a la semana varias semanas (más de un mes) y de tener dolor en la espalda casi cada día. Por suerte me pude reponer en días, gracias a la ayuda de alguien en parte que desde entonces es parte de mi vida. Y, como entonces, tener un día agridulce o algo más que agridulce -ahora realmente no lo son- no me impedía dormir. Dormir es tan bonito e importante.

Suena en la minicadena una llave de memoria. Que me lleva 10 o 15 años atrás. Con momentos agridulces también. La verdad, hasta 2015, los años tenían momentos agridulces de ansiedad cada pocos meses. En eso desde luego he avanzado.

Vuelvo al trabajo. Buenos días y buena suerte.

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