jueves, 25 de junio de 2020

r.p.m.


Hoy no sé por qué me he despertado mucho antes (como a las 4) y no he logrado volver a dormirme. Fuera ahora empieza a amanecer. La oscuridad va menguando poco a poco. El cielo cambia poco a poco de negro a un azul cada vez más claro y bello. Mi ventana da al norte, por lo que no puedo ver los colores del alba. Si estuviera en cierto lugar en medio del campo, quizás acabara viendo amanecer desde mi montaña preferida. Esa que se me antoja mi montaña artificial en la realidad.

r.p.m. 

Revoluciones por minuto. La velocidad a la que gira el motor de un coche o una moto. El cuadro de instrumentos (o instrumentación) de la foto es el de una Yamaha R1. La primera versión, de 1998. Se ve un poco anticuado, cuando entonces era lo más de lo más, con el velocímetro y la temperatura del agua mostrados en sendas pantallas de cristal líquido, cuando entonces lo habitual eran diales con agujas, como la que se utiliza para el cuentavueltas.


Ahora todo son pantallas, a color, casi como las de un moderno teléfono móvil. Y con mucha más información. Además las motos modernas permiten ajustar vía electrónica un montón de cosas, desde la entrega de potencia al control de tracción, suspensiones ...

No puedo dormir pero apenas tengo ansiedad. Lo ideal sería poder dormir. Pero si no soy capaz, al menos no tener mucha ansiedad es un logro.

Dentro del pasaje del terror o montaña rusa real y emocional de las últimas semanas, ayer fue un dia bastante neutro, aunque cansado. La duda que tenía hace una semana o hace 2, sobre si "esto lo puedo hacer yo", se ha despejado. Por supuesto que si. En otras condiciones, en todos los sentidos, en un entorno menos hostil, y durmiendo más, lo podría hacer mejor. Pero de lo óptimo a la realidad, hay un trecho enorme. El ruido (la gente que habla y habla, aunque sea inevitable) también me hace las cosas más difíciles. Menos mal que los auriculares ya funcionan en el ordenador nuevo. Pedirlo fue un acierto. Me encantaría volver a teletrabajar, porque me ahorraría todo ese ruido, pero no puedo. Socializar sigue siendo un reto y con eso me quedo.

Como tantas veces deseando que llegue el viernes. Para descansar, para intentar dormir más. Ahora ya no se si volver a intentar dormirme, si ver alguna serie como Neon Genesis Evangelion ...

(No tengo el carnet de moto, no podría llevar una potente Yamaha R1 de calle y mucho menos una de carreras, pero quizás si, despacito, un coche de circuitos como un Clio Cup)



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