Pero hay un matiz diferente en mis pensamientos. Son negativos, es cierto. Pero intento buscar posibles soluciones y salidas y veo luz y cielo despejado. No tengo ideación suicida. Me cuesta expresarlo con palabras. Es un matiz en la tripa, en los ojos (donde siento las emociones) y en la mente, sutil pero real y poderoso. Como un tráctel, un cabrestante manual que es capaz de mover muchos kilos sólo con el esfuerzo de un ser humano.
Gracias de verdad, ojalá poder devolveos el cariño y los mensajes sensatos y esperanzadores. Me duele por vosotros, porque ese conocimiento, esa experiencia habrá sido dolorosa, pero me ayudáis mucho.
Buenas noches y buena suerte.
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