Me siento diferente a cómo me sentía el pseudopuente de mayo. Tengo menos ansiedad. Todavía siento muchas dudas sobre si podré ser un profesional competente, si las dificultades para socializar y de motricidad fina serán insalvables. Ayer me di cuenta, DE NUEVO, que siempre puedo más de lo que creo y que soy más profesional de lo que creo. Me queda mucho por aprender, pero tengo conocimientos y actitudes para aprender. Voy a poder. Voy a poder. Lo que soñaba en el verano de 2021 y que luego se tornó en pesadilla tras pesadilla. Voy a poder arreglar cosas, revisar cosas.
Ahora toca descansar. Pasear, hacer fotos, mejorar mi bici híbrida. Como si fuera un piloto, escogiendo unos neumáticos (un neumático) con un poco más de agarre en pistas que los semi slick puros de serie. Reparar o mejorar mis bicis es terapéutico y es placentero. No tenía previsto lo de la cubierta trasera nueva, las bielas y el freno delantero, si.
La ansiedad poco a poco va bajando. Me merezco descansar y disfrutar. Sin esa prisa, esa ansiedad, esa necesidad de hacer cosas a cada poco. Si quiero pasear paseo. Si quiero ver deportes por televisión o vídeos de coches en youtube, los veo.
La calma bonita. Ojalá hoy ser capaz de dormir 6 o 7 horas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario