miércoles, 29 de mayo de 2024

A new day has come


No he dormido lo que necesitaba, pero si más que ayer. Incluso casi más que el lunes, que tomé el doble de medicación. Estoy en el comedor del taller, en penumbra, viendo cómo cambia la luz y se aproxima el alba. Escuchando el rumor lejano del tráfico, los coches que pasan al lado del taller y algún tren de fondo, que pasa raudo por vías de diferentes anchos, camino de distintos destinos.

Me es muy difícil ser frío y neutro después de todo lo que ha pasado. Me ha dolido más la actitud de personas cercanas que la actitud de la parte contraria, que, aunque dolorosa, responde únicamente a criterios económicos.

Así que voy a intentar que los días restantes sean lo más agradables posibles. O lo menos desagradables posibles. Estoy en una especie de parque de atracciones con trenes y con herramientas y puedo ver y tocar todo eso, y aprender alguna cosa más.

Va a ser difícil. Pero no hay alternativa. Voy a ser un gran gato negro que se mueve con sigilo, y seguiré haciendo las cosas igual, aunque haya quedado de sobra demostrado que es irrelevante cómo haga las cosas. Si no puedo pasar por una persona "normal", no les sirvo.

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