sábado, 11 de febrero de 2023

Sin esperanza




*No hay esperanza alguna, no hay adaptaciones posibles que sean válidas, solo hay menos horas de sueño de las necesarias, clases con mucho ruido, llamadas que no quiero tener, reuniones que no sirven para nada "no me pidas lo que no puedo hacer".

Tengo fuerzas (no sé como) pero no ganas de seguir perdiendo el tiempo en aprender o cosas que ya se, o cosas que me explican mal o cosas que no tienen sentido mientras la gente no calla ni un segundo y sueltan lo primero que piensan mientras yo leo sobre el, ya obsoleto, pero precioso, A3 de 1997 o sobre trenes, descubriendo que tipo de batería tienen. El profesor divaga y dice que por qué tal, eso es lo mismo pero a pequeña escala. No me tiene por qué salpicar su negatividad. Un compañero hace lo que yo había pensado en un principio, que es irme después del recreo, pero el a última hora. Ojala poder ayudarle. Ojalá poder proporcionarle un lugar seguro y también un ordenador pequeño pero que funcionara. Yo no puedo hacer más de lo que hago, porque mis recursos y fuerzas son limitados. Y mis fuerzas están al límite.





*Siempre hay esperanza.

No hay comentarios:

Publicar un comentario