De fondo un profesor que no da clase. Ahora si.
Al final, si, el día ha sido positivo. He hablado con la tutora. Me ha escuchado. Pero, más allá de cierta flexibilidad a la hora de justificar faltas, no hay, en principio, ningún tipo de adaptación. No se contempla la posibilidad de seguir las clases desde casa. Lo va a proponer. Es decir, más allá de ser asertivo y de desahogarme, no me puede ayudar.
Al final ha sido un día positivo pero tengo que estar 26 horas con gente que no calla.
Ah, y no se cuantas sesiones tengo con el seguro porque no se aclaran ni ellos. Tampoco me va a ayudar mucho. Pero era un desahogo. Así que voy a intentar no luchar en batallas en las que poco tengo que ganar.
Da igual.
Puedo moverme por pistas con ruedas lisas. Siempre puedo más de lo que creo.

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