Hay días como hoy en que seguir vivo y aprender cosas y leer sobre trenes y sentir, escuchar música, caminar por las calles de Madrid, se me antoja tan bello, que se desbordan las emociones dentro de mí, pero no son dolorosas, es amor puro a la vida y estar orgulloso de mí.
Y ya casi no tengo miedo de volverme loco ni de ser un peligro para alguien o para mí. Es maravilloso estar vivo y sentirme vivo. Es maravilloso socializar. Es maravilloso escuchar y que te escuchen.
Exámenes, tareas, resultados, nervios, compañeros ... Mil cosas que sólo pueden ser porque sigo con vida. Es maravilloso seguir con vida.
Soy como una pequeña locomotora de maniobras, vetusta, arcaica, pero todavía con muchos Kw de potencia para seguir adelante.
No hay comentarios:
Publicar un comentario