Me sentí como un piloto del Desafío, que ya no se llama así, pero da igual. Luchando contra el crono y contra el tramo. Luchando contra el ruido de la gente que no calla y que hace mil ruidos con el boli. Antes del examen.
El examen fue bien. Espero que entienda mi letra. Hubiera necesitado medio folio más, pero preferí ser conciso. Creo que la pregunta 5 de desarrollo no está perfecta, pero si al menos 0.5. Escribí grande. Me hubiera gustado tener unos auriculares que me aislaran del ruido y por los que escuchara el silencio y la voz de mi copiloto preferida, frases de calma y motivadoras.
Después de clase, comentar la jugada en la cafetería, patio helador. Y como 40' en clase intentando leer apuntes mientras la gente no callaba. De vuelta a casa pensaba que, total, el día no había sido para tanto, pero tener clase antes del examen, desmontar cosas sin manual y sin mucha ayuda, el ruido en el examen, el ruido después del examen, pensar que mañana (hoy) tenía que ser funcional otras X4 horas.
Lo positivo ...
Ser capaz de concentrarme en estudiar. Ser capaz de ayudar a mis compañeros. Acabar viendo un Córdoba SX en un aparcamiento de la renfe mientras esperaba y leía apuntes en una tableta reacondicionada.
Lo positivo, el día agridulce y de complicidad, el miércoles.
Lo negativo, que me acaban de volver a decir "si pudieras verte desde mis ojos". No puedo. No puedo obviar el autismo y las mil dificultades diarias. No puedo obviar la ayuda mejorable de algunas profesionales de la psicología. Estoy hilvanando la nueva estrategia para el martes. Y la confrontación no parece lo más adecuado. Debo ser inteligente y ahorrar fuerzas. Estoy cansado de esta partida de ajedrez absurda.
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