lunes, 10 de agosto de 2020

Noche

Abandono un paraíso de árboles, senderos, caminos, frescor, silencio. Silencio relativo. El silencio implica que no haya seres humanos cerca, y en una ciudad tan grande eso es casi imposible. Lo más parecido al silencio. El resto de humanos se mueve en grupos o en parejas. Han pasado la tarde en el parque, sobre el césped. Toallas o similares, o mantas de viaje, neveras con comida y bebida fresca. Hasta una especie de red, para jugar quizás al voleibol.

Me muevo en silencio, al caer la noche, como un gato. Recorro calles tantas veces recorridas pero que ahora se me antojan distintas. En parte, porque son distintas. Han cambiado, a veces, hasta los edificios. En parte, porque los recuerdos son en sepia. En parte, porque yo mismo soy diferente.

Mi mente vuelve a viejos laberintos tantas veces repetidos. Momentos, conversaciones pasadas, que me gustaría poder cambiar, cambiar mis respuestas o mi actitud o mis emociones en ese instante. Pero el pasado no se puede cambiar.

Bajo un árbol, dos gatos callejeros que dormitan se sobresaltan ante mi llegada. Dos pequeños ángeles de cuatro patas, uno negro y otro naranja. Pero mi presencia no se les antoja demasiado amenazante. Retroceden apenas unos pasos, cerca del tronco donde se amontonan garrafas de agua y bandejas de poliestireno expandido, que contienen o han contenido agua y comida.


Me encantan los gatos negros. Sigo caminando en silencio, con pasos largos y rápidos, pero que podrían ser más rápidos. Busco lugares sin gente, lejos de las terrazas, lejos de las calles mas concurridas. Lo opuesto a lo que harían otros seres humanos, pero yo no soy otros, soy yo. Recuerdo mientras camino. Silencios pesados un día de verano al volante. La primera vez que pisé un CSM ya como paciente. La próxima cita con la psiquiatra, en la que tengo que decirle muchísimas cosas. Pero la evolución es positiva.

¿Siempre será así? Medicación, ansiedad, altibajos, insomnio, diarrea, estreñimiento, dolores de cuello. Ahora estoy mejor pero, ¿siempre será así? Si de Abril a final de Mayo del año siguiente fui capaz de dormir muchas noches y varios meses sin medicación, por qué ahora iba a ser diferente.

Serie 2000 burbuja. Me llevó. Serie 7000 o 9000, serie 3000, me trajeron de vuelta. Mi mente es una base de datos de trenes y metros. Y un nuevo relato crece en mi cabeza.

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