-¿Cómo vas a cobrarte éste favor?
En el interior del espacio destinado a la carga del Aeritalia G222 de la Fuerza Aérea Italiana el ruido era ensordecedor. Los únicos pasajeros, Koen y Erika ocupaban transportines contiguos, anclados al fuselaje de la aeronave.
-No has cambiado un ápice. Siempre tan directa.
-A mi edad, es difícil cambiar. Movilizar un avión de transporte en menos de 12 horas, que no pertenece a la flota de la ONU y, además, vacío, tiene un coste importante. Habrás tenido que pedir algunos favores, que tendrás que devolver.
-Digamos que es un razonamiento cercano a la realidad.
-¿Qué quieres de mí?
-Que vueltas a la ONU.
-Eso no puede ser. Soy consecuente con mis decisiones. ¿Qué otra cosa quieres de mí?
-Que toques el piano.
-¿Sólo eso? En cuanto tomemos tierra tocaré algo para tí. Espero que mi piano no esté dañado ...
-Me encantará oírte. Pero, una base militar no es el mejor lugar para tocar el piano.
-¿Y, que lugar sería el más adecuado?
-Jerusalén.
-Koen, júrame que tú no tienes nada que ver en el robo de mi piano.
-¿Tan retorcido me crees?
-Casi.
-Hay un concierto de la ONU pasado mañana en Jerusalén. Era casi perfecto.
-¿Era?
-Faltaba algo. Faltabas tu. Desde que se comenzó a organizar el concierto, me hubiera encantado que tú tocaras.
-¿Por qué no me lo pediste?
-Porque, al ser organizado por la ONU, temí que te negaras.
De la cabina de mando del avión emergió una silueta uniformada. Se acercó a ellos.
-Aterrizaremos en 15 minutos.
Una vez se hubo marchado, Erika y Koen continuaron la conversación.
-¿Cuál es tu respuesta?
-Si el piano está en condiciones, tocaré.
-Hasta donde yo sé, está intacto.
-Pero habrá que afinarlo, al menos.
Koen consultó su reloj.
-El afinador ya debe haber llegado a Barajas, en un avión más cómodo que éste.
-¿Ya no te gusta viajar como un paracaidista? ¿Te sientes más cómodo en un despacho que en la bodega de un avión?
-Tocado y hundido.
El G222 viró hasta quedar alineado con la cabecera de la pista 27 del Aeródromo de Cuatro Vientos.
-¿Por qué en un aeropuerto tan pequeño? ¿Por qué no el la base de Getafe, o en Torrejón?
-Digamos que, al no ser una operación estrictamente oficial, no quiero llamar a atención más de lo necesario.
-Osea, que nadie nos espera.
-Casi nadie.
-Perfecto. Así no nos recibirán de forma desagradable.
-¿Desagradable?
-Con fuego antiaéreo, por ejemplo.
-No estamos en una zona de guerra.
-El fuego enemigo me preocupa. O me preocupaba. El fuego amigo me preocupa.
-Por eso es mejor pasar inadvertidos. Dentro de lo posible.
-Dentro de lo posible.
No hay comentarios:
Publicar un comentario