lunes, 21 de enero de 2019

Sensación

La UT 7000 exprime sus miles de KW sobre los raíles. A cielo abierto. En lo que antes se denominaba ferrocarril suburbano.

La sensación en mi tripa es dulce. Entre satisfacción y calma. El día no ha sido muy cansado. Todo lo contrario. Y el fin de semana fue una "pausa". Me sirvió para desconectar y descansar.

Los viajeros salen y entran en cada parada. Un joven estudia inglés en el asiento contiguo al mío. Me gusta su ropa: zapatos negros, pantalón de vestir, camisa azul clara y abrigo negro. No lleva corbata. Quizás en unos meses yo vista así, algo más formal. Los zapatos son lo que más incómodo me resultan, pero supongo podría encontrar unos más cómodos.

La segunda parte de la despedida. Saber que pude hacer más fácil el trabajo a alguien me alegra. Le deseo lo mejor. Ser capaz de socializar mejor también me alegra.

Sin noticias de XB. Pero habrá más XB. Más oportunidades. Más partidas. Más sonrisas.

El metro da paso a un autobús. Adolescentes o pre-adolescentes charlan ruidosamente, en voz alta. Pero entre los auriculares y la calma no me desagrada apenas. Cada uno con su teléfono móvil. Cuando yo tenía su edad los móviles eran una rareza. Creo que fue allá por 1998 cuando empezaron a ser más habituales. De prepago. Los Alcatel One Touch Easy y similares. Y servían para llamar y para mandar sms. Los más avanzados, podías personalizad la pantalla con algún logo. Años después llegaron las cámaras, al principio muy básicas.

Uniformes de colegio privado o concertado. Quizás religioso. Falda gris y medias negras. Desde primaria no llevo uniforme. Han pasado más de 20 años de todo eso.

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