Ese año descubrí el placer de regalar y que me regalaran. Es precioso tener complicidad con alguien, y que conozca tus gustos, y viceversa. Cuando algo es bidireccional y mutuo. Pequeños regalos.
Y hoy me vuelvo a acordar de ti y te echo de menos, pero es un recuerdo bonito que no duele.


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