Creo que el sueño por fin se ha normalizado. Si no al 100%, si en gran medida. Escucho el despertador. Me despierto, pero vuelvo a dormirme. Todavía tengo la inquietud de no saber lo que seré capaz de dormir (querer dormir, necesitar dormir y poder dormir son cosas muy distintas).
Hoy me preguntaron si dormía por la noche. Si la tarea que tenía entre manos me quitaba el sueño. Ya no se que respondí. Como insomne durante muchos años, aunque fuera en broma, o medio en broma, no me agradó demasiado esa pregunta. Pero estaba tan centrado en lo que tenía que hacer, que tampoco le di demasiada importancia.
La verdadera prueba de fuego del sueño tiene lugar en fin de semana. Entresemana el despertador suena escandalosamente pronto, pero cuando no hay despertador, cuando puedes dormir 8, 10, 12 horas o las que quieras, igual es cuando menos horas logras dormir ...
Buenas noches y dulces sueños.
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