domingo, 9 de abril de 2017

LADRANDO

Podría decir (escribir) "bufando" pero el tono y el volumen de mi voz se asemeja más a un perro grande ladrando, que al de un gato enfadado y asustado bufando, con el pelo erizado.

Una vez más, responder a buenas intenciones y a trabajo (en el sentido de tiempo y busqueda reañizada) hecho para mi de forma desinteresada, ladrando. Me faltó echar espuma por la boca, pero el resultado fue más o menos el mismo. Al final me tranquilicé y pude disculparme (otra vez). Pero tengo la sensación de que soy una muy mala persona y que todo lo estropeo. Quizás me conviniera más no relacionarme con nadie, puesto que así no puedo enfadar, sacar de sus casillas o decepcionar a nadie, quizás salvo a mi mismo, y eso no cuenta.


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