Charlando sobre paraguas. Otra de mis conversaciones surrealistas (siempre con buena intención: animar y hacer sonreír) acabó derivando en paraguas. Si. Paraguas muy especiales. Yo me entiendo.
He estado bajo la lluvia, con y sin paraguas. No era una lluvia realmente intensa (quiero creer) y, aunque mojado, empapado y tiritando, no estaba realmente cerca del abismo (great sea of blackness), del vacío, de la nada más absoluta.
Ella también ha estado bajo la lluvia, con y sin paraguas. Hoy recordaba paraguas y lluvia y se que se emocionaba.
Si escuchas y prestas atención, te darás cuenta de que mucha gente a tu alrededor ha estado o está bajo la lluvia. Puede que tu mismo lo estés. Pide ayuda, aunque sea difícil. Y ponte en el lugar de los que están bajo la lluvia. No es fácil estar bajo la lluvia.
Algún día tendré que volver a estar bajo la lluvia.
Y volvió la lluvia. Y volvió el sol. Y todavía sigo aquí, de pie sobre los pedales.
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