sábado, 15 de noviembre de 2014

Una pequeña parte del mundo

Mando cariño a una personita. Cariño del que cura y calma el dolor. Pienso en ti y si fuera posible te cedería parte de mi fuerza.

Volví a un lugar que no me gusta pisar, ni siquiera como acompañante. Por suerte estaba tranquilo, mucho. Porque es un lugar que me pone muy nervioso. Y el sufrimiento ajeno me afecta. Algún día en esa cama estará papa o mama. O yo mismo. Envejecer es inevitable.

Sigo siendo sensible, pero al menos esta vez no me mareé. Es un progreso.

Te quiero mi niña bonita.

Estoy tranquilo y he dormido genial.

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