jueves, 31 de enero de 2019

Aire

Hace aire. Mueve las contraventanas. Un día de medio tormenta. No puedo pretender que llueva hacia arriba. Otra oportunidad para poder intentar calmarme. Lo he conseguido. Al menos en parte.

Furano. Un viento del adriático. Una exótica Bimota. Incluso una poderosa superbike de 164 cv puede acelerar dulcemente, siempre que su piloto gire con suavidad el puño de gas.

De nuevo en casa, en mi refugio. En compañia del gato pirata.

Mañana será un día mucho más relajado.

miércoles, 30 de enero de 2019

EVOlución 2019*

Una evolución de mi mismo. Como los coches de rallyes o las bicis, que cambian cada año. He montado en mi mente un nuevo paquete, una evolución, que me hace un poco más sociable, más sereno, más tranquilo y con más confianza en mí mismo. A base de pequeños cambios, si, pequeños pero muy importantes. Incluso el mejor coche de carreras ha de ser puesto a punto. Incluso una sofisticada y ligera bici de carbono de 9.000 € ha de ser ajustada al ciclista que va encima de ella. Desde la altura del sillín (que además puede ajustarse en inclinación y desplazarse adelante y atrás en la tija) posición de las manetas de freno, presiones de ruedas ...

(Hace más de 4 años, titulaba un post con una Ducati de carreras. Una evolución de la Ducati 888. Escribía sobre un libro que me ayudó en un fin de semana complicado con zolpidem de por medio.)

Para mi mente no hay evoluciones de M-Sport ni de ningún otro fabricante de coches de carreras. (Yo más que un WRC o un R5 sería un N5. Amarillo). Ni puedo montar un freno de disco hidráulico de mejor tacto como en mi bici híbrida. He de trabajarme cada día, con la ayuda de la psiquiatra. En un año he avanzado muchísimo. He aprendido muchas cosas en esos doce meses y 1/2. Me resulta difícil recordar, aunque mi memoria sea precisa y casi dolorosa, todo lo vivido no ya en un año sino en el último mes y medio. Convulso, agridulce, amargo, pero bonito.

La sensación poco a poco se va desvaneciendo. La vibración que deja en el aire una nota grave de piano. Satisfacción, alivio, calma. Cada vez es distinta. Cada cita es distinta. Entra dentro de lo posible que salga de la consulta con una sensación muy amarga. Que tenga que volver a autoequilibrarme. Hoy no ha sido así. Todavía en el camino a casa. Hoy hasta con ánimo y paciencia para esperar a un autobús. Ya estoy en él pero no ha salido todavía. Ahora sale. Las rodillas molestan. Pero en menos de X2 días tengo cita para el fisio.

Día gris de invierno. Pero poco a poco alargan los días. Y logro dormir un poco más. Y es precioso.

He escrito la impresión general, pero he olvidado escribir alguna de las cosas que me has dicho.

Sin máscaras (como en El loco). Todavía me queda mucho trabajo en ese sentido. Pero voy avanzando.

El poder de los pequeños cambios (pero importantes).

Confianza en mí mismo. (Poco a poco la voy logrando).

La medicación es un primer paso para poder trabajar otros aspectos. En mi caso sobre todo lo social. 

La relación con otras personas. Que puede influir en otros aspectos de mi mismo. (Puede y lo hace.)

Vivir en el mundo real.

Ser capaz de expresar lo que siento incluso sin chuleta.

Gracias, buenas tardes y buena suerte.

*Mitsubishi Lancer Evolution X. El último de una saga de coches de rallyes.


martes, 29 de enero de 2019

Ruido y aprendizaje

Es curioso como cosas pequeñas pueden afectar al inicio de nuestros días. Por la mañana Twitter no me funciona en el móvil. Twitter es una especie de folio en blanco infinito, además de un lugar donde interactuar con seres humanos. Con otros humanos. El ambiente no es tan amable y limpio como antaño, pero aún así me gusta.

Mi rutina diaria además se vio un poco interrumpida por seres humanos con diarrea verbal. Había escogido a propósito el lugar más apartado del comedor, pero no contaba con que alguien se sentara en la mesa contigua. Humanos que hablan alto. Los auriculares fueron la mejor solución disponible. Pero de todas maneras, ese pequeño inconveniente me hizo sentir que me habían robado unos minutos de calma y silencio.

Aprendizaje. Casi x1 mes después lo dicho se hizo realidad. Como siempre ser de los primeros en aprender me hizo ilusión. Casi como en aquel lejano mes de Septiembre imposible de olvidar. Aún así, la novedad y el pequeño sobresalto me puso un poco nervioso. Me supe recuperar con un pequeño descanso, está vez si, en silencio, en soledad.

Las rodillas molestan más o menos como ayer. No es un dolor agudo pero si constante. Bueno, el alivio está cada vez más cerca.

Creo que el cambio de tiempo me ha podido afectar un poco. Me siento todavía frágil y volátil en parte. Pero también en constante aprendizaje.

Esto lo empecé a escribir antes de las 8 de la mañana en un comedor aséptico pero no desierto y lo he seguido dibujando (o desdibujando) con palabras horas después, en el trayecto de vuelta a casa.

lunes, 28 de enero de 2019

HKS

25.12.2018

Quiero estar solo pero se que no me va a hacer bien. No quiero ver a nadie, pero eso no es posible. Implica preocupar a la gente a la que quiero.

Madrugada en una cama que no me es extraña pero no es la habitual. Tengo música en el mp3 y un móvil inteligente. Un libro electrónico y alguna revista. Con semejante arsenal consigo sobrellevar las infinitas horas de madrugada e insomnio.

Recuerdo un video de Power Art sobre el Nissan GT-R. Recuerdo las piezas de cierto preparador japonés llamado HKS. Esa web, esos recuerdos, me hicieron un poco más dulce una madrugada y mañana amarga.

Acción - reacción

Las rodillas siguen molestando. Supongo que el frío tiene que ver. Pero ya tengo solución: dos citas. Fisio y traumatólogo. Hace dos años, desde que empezaron a molestarme las rodillas hasta que fui al fisio por primera vez pasaron dos meses largos. Ahora hace como una semana desde que empezaron las molestias.

Buscar soluciones en lugar de repetir pensamientos negativos que no llevan a ningún sitio.

El día no ha sido muy cansado, aunque los ruidos humanos me han molestado en algún momento. Mucho menos que en otras ocasiones.

De vuelta a mi refugio. Un video sobre coches deportivos japoneses de fondo, luz suave, silencio, un ordenador para escribir .... Sentado y a veces tumbado no me molestan las rodillas. Y me siento en calma y en paz.



sábado, 26 de enero de 2019

Sábado

A veces vivir es esperar. Pero hoy tengo más ánimos para esperar. Más calma. He buscado un sitio tranquilo y mullido. Una cama. Que es uno de los mejores lugares que conozco para esperar.

Al final la espera se hizo más corta. Interactuar con otros seres humanos a veces me hace bien.

La luz es preciosa. Luz de los días despejados de invierno. Salí en bici, ya que caminar me resultaba un poco molesto. Espero que las rodillas molesten menos. El frío no ayuda. Si no mejoro, fisio. Por lo menos ya conozco el camino para sentirme mejor, en todos los sentidos.

Fin de semana. Descanso, ejercicio, ya sea en piscina o sobre la bici. Tiempo para ver series y películas, rallyes y para escribir. Y dormir. Ya logro dormir 8 horas, que son 3-4 más de lo que dormía en Noviembre, incluso con medicación extra.

El poder de los pequeños cambios, como cambiar la cabecera del blog o comprar fruta a granel.

En la calle la luz de la mañana avanza poco a poco. Un nuevo día con actividades interesantes y descanso.

viernes, 25 de enero de 2019

V

Pensar antes de actuar y de escribir. Blablablablablablabla.

En la televisión una serie con panorámicas preciosas de Berlín. Aunque es muy cruda. Como la vida misma. A veces. Me gustaría volver a Berlín.

La sensibilidad, esa cualidad tan mía, a veces es un auténtico latazo, pero otras me permite encontrar errores, descubrir lo que está mal. Centrarme en la solución, no en el problema.

Lo que a mi se me antoja sencillo a otras personas les parece difícil. Y viceversa. Luego, se hacer más cosas de las que creo. Y aquello que se me antoja difícil, lo intento. Lo he intentado a lo largo del último año. O durante los últimos 6.

El gato pirata cuida de mi. Cuidamos el uno del otro.

El circo cierra hasta el lunes. Las semanas son cada vez menos agotadoras. Tengo sueño, pero se que podré dormir. Creo que podré dormir. Además la semana que viene será más corta. Las rodillas me han molestado los últimos días, pero hoy me molestan menos.

Los días alargan. Logro dormir poco a poco un poquito más cada día.

V. De viernes. Buenas noches y buena suerte.

jueves, 24 de enero de 2019

Cuento de invierno / Cuento de primavera

Cuento de invierno.

Hace 2 meses que no tengo ideación suicida. Y 13 días que no tomo medicación extra (AKA lorazepam y/o zolpidem). Igual no debería escribir eso pero sólo puedo ser sincero al 100% con la psiquiatra, en Twitter y por WhatsApp con 1 persona.

Estoy muy orgulloso de mi, de lo conseguido a lo largo de un año. Y tener algún día medio malo no borra todo lo anterior. Ni mucho menos.

Cuento de primavera.

Os voy a contar una historia:

La semana después del 14 de febrero de cierto año, a un ser humano le dijeron que no le querían. Así. Sin anestesia. Que no sentían nada por el, ni en lo sexual ni el lo afectivo. Menos de una semana después, aquello que había soñado tanto tiempo se hizo realidad.

Y a pesar de todo, pudo dar placer y recibir placer. Esa preciosa historia de amor, complicidad y sexo acabó meses después. Pero fue inolvidable. Y allá donde esté, ella seguirá derramando luz y haciendo la vida más fácil a quién tenga alrededor. Él, a su manera también lo hace. Siguen caminos distintos en la vida pero tienen un punto de vista en común: el de la empatía.

Ella quizás recuerde su olor. Él, recuerda su voz, sus ojos, su sabiduría. Quizás algún día sus caminos vuelvan a cruzarse

miércoles, 23 de enero de 2019

Interrelación

(Contando mi vida desdibujada en Internet desde 2004)

La habitual ut recorre las vías. En la parada anterior se ha subido mucha gente, pero de todas formas el vagón (o coche) no se ha llenado del todo. Hay gente de pie y ya no quedan asientos libres. Pero no agobia el número de personas. Hace X2 semanas si que me agobió. Pero también estaba más nervioso e igual había dormido menos. Hoy el sueño llama a las puertas del lacrimal y supongo que seré capaz de dormir muchas horas.

Algún sobresalto. Pequeño. Las personas con ansiedad solemos querer controlarlo todo, y no es posible. Si eso me ocurre, pues lo que tenga que ser será.

NA me ha pedido ayuda. Lo que para mí es simple, para ella no lo es tanto. Llevo décadas literalmente revisando mis bicis. Lo que a ella se le antojará fácil para mí será algo complicado. Casi imposible. Porque somos personas muy diferentes. Es precioso que cuente conmigo. Yo ofrecí mi ayuda. Me gusta ayudar.

Queda menos para llegar a la gatera.

martes, 22 de enero de 2019

Sueño

El sueño llama a las puertas del lacrimal. Y mañana estaré lejos de aquí, de vuelta a casa en la UT446 habitual. Aunque desperté como a las 5:30 (que es una hora estupenda para despertar teniendo en cuenta mi época de sueño complicado desde hace X2 meses y sumando), sigo teniendo sueño. Pero la calma avanza, es una marea de arroz con leche y yogur griego con stracciatella, capaz de alisar los días menos buenos, como el enlucido de las paredes, yeso aplicado con habilidad y una llana.

XB parece cancelado. Sinceramente, era igual un poco pronto. Todavía sigo midiendo mis meses, mi tiempo, por las citas con la psiquiatra. Ésta vez no es distinto, pero si diferente. Han sido 5 semanas convulsas. La primera y la última, de las mas tranquilas. Pero he sabido gestionar mejor mis emociones. Sinceramente no se por qué volví a dormir mal en Noviembre (después de casi 6 meses durmiendo bien). Y no se por qué ahora me siento un poco mejor.

Ayer y hoy me molestaron un poco las rodillas. Total, la espalda me empezó a molestar un poco a principios de diciembre y no ha progresado de molestia a dolor. Creo que es por el frío. Pero no es molestia grande.

Conversaciones captadas al vuelo. Conversaciones surrealistas y morbosas que, al menos, no me afectan apenas. Cambio de ubicación. Infinitamente mejor que hace dos cambios. Aunque entonces tenía más horas de sueño bajo la piel.

Nuevos talleres, nuevos pequeños retos. Escalones del grosor de una moneda de dos céntimos de euro en los que antes me enganchaba. Escalones o escaleras que ahora puedo subir con cierta agilidad. Aunque no estoy libre de volver a tropezar. Pero si eso pasara tengo más llaves o herramientas para poder sobrellevar los momentos menos buenos.

Todavía echo de menos charlar contigo. Aunque sé que no tienes tiempo.

lunes, 21 de enero de 2019

Sensación

La UT 7000 exprime sus miles de KW sobre los raíles. A cielo abierto. En lo que antes se denominaba ferrocarril suburbano.

La sensación en mi tripa es dulce. Entre satisfacción y calma. El día no ha sido muy cansado. Todo lo contrario. Y el fin de semana fue una "pausa". Me sirvió para desconectar y descansar.

Los viajeros salen y entran en cada parada. Un joven estudia inglés en el asiento contiguo al mío. Me gusta su ropa: zapatos negros, pantalón de vestir, camisa azul clara y abrigo negro. No lleva corbata. Quizás en unos meses yo vista así, algo más formal. Los zapatos son lo que más incómodo me resultan, pero supongo podría encontrar unos más cómodos.

La segunda parte de la despedida. Saber que pude hacer más fácil el trabajo a alguien me alegra. Le deseo lo mejor. Ser capaz de socializar mejor también me alegra.

Sin noticias de XB. Pero habrá más XB. Más oportunidades. Más partidas. Más sonrisas.

El metro da paso a un autobús. Adolescentes o pre-adolescentes charlan ruidosamente, en voz alta. Pero entre los auriculares y la calma no me desagrada apenas. Cada uno con su teléfono móvil. Cuando yo tenía su edad los móviles eran una rareza. Creo que fue allá por 1998 cuando empezaron a ser más habituales. De prepago. Los Alcatel One Touch Easy y similares. Y servían para llamar y para mandar sms. Los más avanzados, podías personalizad la pantalla con algún logo. Años después llegaron las cámaras, al principio muy básicas.

Uniformes de colegio privado o concertado. Quizás religioso. Falda gris y medias negras. Desde primaria no llevo uniforme. Han pasado más de 20 años de todo eso.

sábado, 19 de enero de 2019

Luz

La luz ha cambiado. Del sol de las últimas semanas, a cielo cubierto. Un poco de niebla. Por otra parte, tiempo y luz más acordes con el invierno. Los cambios de luz y de tiempo me pueden afectar. Espero que ésta vez me afecten lo menos posible.

No he dormido todas las horas que me gustaría pero si profundo. Ahora me viene otra vez el sueño, así que igual después de escribir esto me tumbo un rato. Aunque no creo que sea capaz de dormir. Al menos de día. Pero estoy tranquilo.

Estoy viendo un programa que se llama The Grand Tour.. Una especie de evolución de Top Gear. La verdad es que las plataformas para ver películas y series han cambiado mi forma de ver la televisión. Las páginas web de diversos canales en abierto (tipo rtve a la carta) fueron el primer paso. Ver lo que quieres cuando quieres, sobre todo si el programa de marras empieza tarde, es un avance. Mi tele no es "inteligente" pero hay cacharritos para hacerla "inteligente".


viernes, 18 de enero de 2019

Cauce

Poco a poco las aguas vuelven a su cauce. Han sido tres semanas complicadas y cansadas. Y las anteriores también lo fueron, pero de otra manera. Pero he gestionado todo esto lo mejor que he podido. Han pasado un montón de cosas, me han pasado un montón de cosas. Ambiente tenso, reuniones, oftalmólogo, desembarco, cambio de lugar, entrevista de trabajo. Una montaña rusa. He tenido días y noches un poco complicados, pero incluso tener que tomar medicación extra -ahora tengo de todo- tampoco me ha resultado tan difícil como en ocasiones anteriores. Y han sido sólo 2 noches.

Fin de semana. Me apetece descansar, dormir sin reloj. Todavía no soy capaz de dormir todas las horas que necesitaría y probablemente despierte de madrugada, cuando el amanecer queda lejano. Pero estaré tranquilo. Puedo escuchar música, o leer, o ver una serie o alguna película, o volver a ver el Dakar.

Ella está un poquito mejor y eso si que me hace sentir bien.

Buenas noches y buena suerte.

jueves, 17 de enero de 2019

Los humanos

Tengo que decirlo porque si no reviento: los seres humanos sois o somos muy complicados. Las relaciones sociales también lo son. Soy un poco más sociable pero todavía me pueden saturar según qué cosas. Hoy ha sido un día un poco medio raro. Pero no malo. Mi vida es una especie de máster en relaciones sociales en los últimos X5 años o así. Y los malentendidos, el yo te dije pero tú le dijiste y yo no quería, los rumores y todo eso me resulta inútil. Me provoca desgana para seguir relacionandome con personas.

No sé si soy más simple que los demás o más complicado. Simplemente soy diferente. El común de los humanos le contaría todo esto a otro humano, quizás incluso por medios electrónicos e indirectos (WhatsApp, móvil). Yo lo escribo en un diario colgado en internet, bajo un alias: la libélula.
Mi lema es: vive y deja vivir. Puedo parecer arisco por mi forma de ser. Pero nunca hago daño a propósito. O al menos eso creo. (Inevitablemente recuerdo lo que pasó. Lo siento.)

Hace un año que empezó todo de nuevo. Un año desde que pisara por primera vez esa consulta. En como X2 semanas volveré. Todavía necesito su guía. Pero sé que poco a poco voy avanzando. Y me gusta. Me gusto más.

miércoles, 16 de enero de 2019

XB (eXtra Ball) part two

I should write this post un English. It will be a challenge. But I have lost fluency. Showing feelings on a diffetent languaje could be a bit frustrating.

Como diría Bergeronnette "no escribo lo suficientemente rápido en francés y no quiero que nada de lo que pienso y siento se diluya".

Reto superado. Al manillar de mi Mecatecno Dragonfly 326 virtual. Trepando por las laderas llenas de piedras de mi montaña artificial. La espera no se me ha hecho muy incómoda. Me preguntó si estaba terminando otras gestiones, otras tareas, o me ha hecho esperar a propósito, como me dijeron en algún curso años ha (ligeramente hace 16 años, en el módulo de búsqueda de empleo o como se diga). Supongo que quizás sea una mezcla de las dos cosas.

De nuevo en la habitual ut 465. A pesar de haber escogido la cola de la segunda composición (el sitio más tranquilo) hay humanos a mi alrededor, algunos de pie, los más sentados, algunos manteniendo conversaciones en voz bastante alta. Unos cara a cara, otros por el móvil. Un invento útil pero que tiene sus contrapartidas. Estás permanentemente conectado.

El ruido me molesta menos que otras veces. Menos que hace una semana en una ut similar, las más veteranas 446.

Me encanta que me hayan llamado. Me encanta saber que hay otras oportunidades. Otros posibles trabajos. Diferentes. Mejor remunerados. Seguro que puedo realizar nuevas tareas con cuidado, con detalle, con eficacia.

Pienso y siento todo esto y me emociono. Me ha recordado a lo vivido hace muchos años, hace 14. Mi primer trabajo serio. Bonito pero agotador. Me sentí desbordado de Enero a Diciembre. La percepción o realidad de no ser capaz de hacer todas las tareas o de sentirme sobrepasado por ellas. Por la relación con las personas. Soy un ser humano, un ser social, es inevitable relacionarme con gente. Mi yo de 2019 seguro que hubiera podido gestionar esas tareas mucho mejor. Pero parte del camino recorrido desde entonces comenzó entonces. Yo me entiendo.

Tengo ganas de llegar a casa y acariciar al gato pirata. Regresar a mi espacio, mi caos amable donde puedo autoequilibrarme. Lleno de cosas preciosas como bicis, libros, maquetas, revistas. El gato pirata me habrá echado de menos. Me reconoce como parte de su manada, un gato extraño que camina sobre dos patas y que sólo tiene pelo en la cabeza. Le acariciaré y el ronroneará. Ese sonido y vibración tan agradable, que transmite tanta calma.

Me gusta la versión 2019 de mí mismo.

martes, 15 de enero de 2019

XB (eXtra Ball)

De nuevo ante la máquina. De pinball. Mis dedos largos y hábiles acarician los mandos. Todavía tengo miedo. Incluso a veces, de mi mismo. No tener miedo supongo sería ser un inconsciente, un kamikaze. Pero el miedo ya no me paraliza.

Una nueva partida. Una bola extra (eXtra Ball). Soy el mismo ser humano que hace un año. Pero diferente. Hay un pequeño matiz, pero importante.

Se que no soy imparable ni invulnerable pero que descubierto en mi aspectos que desconocía. Y tengo más calma (aunque sea nervioso). Y la certeza de poder sobreponerme a los días menos buenos y de disfrutar de los días más buenos.

No soy un ángel, no puedo aliviar el sufrimiento de los humanos. Pero si puedo escucharles, comprenderles. Sólo a unos pocos. Mi tiempo y mis fuerzas son limitados.

Gracias a los que me ayudan a seguir avanzando. Buenas noches y buena suerte.

lunes, 14 de enero de 2019

Las sombras arrebatadas para el sueño de los justos

La confirmación del Déjà-vu.

Sensación amarga. Amargo no es el adjetivo más adecuado. Agridulce. Algo de tristeza y resignación pero también alivio. Estoy en calma, bastante en calma. Supongo por ser comienzo de semana, aunque no haya descansado todo lo que debería y necesitaría. (Bueno, pero he dormido más que otras noches similares y seguro que poco a poco voy durmiendo mejor).


Y aprendo a regalar cosas. Es precioso. Como hace 4 años.

La sensación de ayer y de antes-de-ayer fue mucho más amarga. Desde luego. Pensar antes de hablar. Al menos se pedir disculpas.

De nuevo escribiendo, como tantas otras veces, en una ut 7000. Está (sobre todo ahora) más vacía de lo habitual. Eso se agradece. Hay gente alrededor, los inevitables ruidos y voces humanas pero apenas me molestan. El miércoles me molestaron mucho más, incluso ayer. Espero ésta semana sea más tranquila. Seguro lo será. Vuelvo a tener un comodín. Un Joker. No soy Batman. Ni Joker. Sólo se ser yo, básicamente igual, básicamente distinto. Además también tengo más herramientas para superar los días medio malos.

Al final la comunicación y expresar ideas puede dar sus frutos. Aunque fuera de forma un poco nerviosa -soy nervioso y lo estoy- , pero fui de los pocos en aportar soluciones. Notas. Siempre me gusta tomar apuntes, aunque solo sea para calmarme. Escribir, poner en palabras ideas, me ayuda a ordenar y expresar ideas.

En mi refugio. Viendo el Dakar y con un ordenador pequeñito, aunque con un teclado de verdad, me siento en calma y en paz.

domingo, 13 de enero de 2019

Algo en común*


Los mismos ojos, la misma fragilidad, la misma emotividad, la misma sensibilidad. Muchas cosas nos separan pero otras tantas nos unen.

Ayer, otra vez, recorriendo una ciudad desconocida los dos juntos, codo con codo. Andando muchísimo, descubriendo rincones especiales, atrapando instantes. Cada uno cargando a cuestas con sus propios demonios internos, esos que te hacen pasar la noche en vela o que te empujan a comienzos de día más que delicados.

Ella es un sol de mujer y puede hacer prácticamente cualquier cosa que se proponga. Te quiero mucho.

*Algo en común es el título de una canción de Bunbury

Han pasado x9 años desde que escribiera esto. En mi, en ambos, pero de tan parecidos, chocamos muchas veces. Ha vuelto a ocurrir y supongo que volverá a ocurrir. Espero que si ocurra sea de forma diferente, más sensata, más sana, aunque a día de hoy, se me antoje casi imposible.



sábado, 12 de enero de 2019

La peur



La peur est une émotion ressentie généralement en présence ou dans la perspective d'un danger ou d'une menace. En d'autres termes, la peur est une conséquence de l'analyse du danger et permet au sujet de le fuir ou de le combattre, également connue sous le terme « réponse combat-fuite ».

Prípiat: cápsula del tiempo


La vida se detuvo la madrugada del 26 de abril de 1986 para la ciudad ucraniana de Prípiat. El accidente y posterior explosión del reactor 4 de la central nuclear de Chernóbil, cambiaron para siempre la vida Prípiat y de sus habitantes. Todavía hoy, casi 33 años después, los niveles de radiación son tan elevados que impiden que vuelta a ser habitada. La evacuación de Prípiat tuvo lugar en torno a día y medio después del accidente. Se informó a la población que era algo transitorio, por no más allá de tres días. Cuando subieron a aquellos enormes y fríos autobuses soviéticos, nunca imaginaron que jamás volverían a pisar sus hogares.

Una cápsula del tiempo. Un lugar donde los relojes se detuvieron a final del mes de abril de 1986. Donde la rotunda y funcional arquitectura soviética permanece casi inalterada, sólo con los daños lógicos producidos por el paso del tiempo, las lluvias, las nieves y la falta de mantenimiento. La naturaleza ha recuperado el terreno que el hombre le arrebató. Los árboles han agrietado el asfalto de las calles y crecen por doquier. Desde el aire, parece un denso bosque en el que sobresalen enormes edificios de viviendas de colores blancos y grises.

El interior de algunas viviendas estará intacto. Igual que cuando sus moradores fueron evacuados, en principio por unos pocos días. Imagino platos en las mesas, ropa en los armarios, libros, juguetes, toda una vida congelada en el tiempo, rodeado por un paisaje irreal de naturaleza desbocada y radiación.

En la actualidad se que hay viajes organizados a Prípiat. La ciudad pertenece a la zona de exclusión, cuya entrada está restringida por los altos niveles de radiación. Cada grupo ha de ser acompañado por un experto guía que, provisto de un dosímetro (un dispositivo que mide el nivel de radiación) puede conducirlos por las zonas más seguras, con menos radiación. Debe ser una experiencia impactante, por el silencio pesado de una ciudad deshabitada. Por la naturaleza desbocada. Por los símbolos de un régimen que desapareció a principios de los años 90.