viernes, 11 de octubre de 2019

Viernes

La semana ha sido ligeramente cansada. Menos que la anterior, que lo fue un poco más, pero sin llegar nunca al agotamiento del principio del año y del final del anterior. El otoño parece no avanzar. Los días acortan, es obvio. Por la mañana es de-noche-del-todo. Por la tarde anochece antes. Pero la temperatura es más propia de la primavera o del verano.

Estoy rodeado de gente y no me resulta desagradable. Los cascos ayudan, y que no haya nadie con diarrea verbal (aquellos que hablan como una ametralladora y que reformulan las frases para decir lo mismo o para no decir nada). Hay veces que un discurso de varias decenas de minutos se puede resumir en "cotilleo infantil" o "quejarse de los demás". En general, gente con edad mental más o menos de 15 años. Pero se que eso no me ha de afectar. Lo intento. Como entonces. Como hace 4 años, por ejemplo.


(Una bici violeta y cañera, para pisar todas las piedras)

Hace cinco era distinto, puesto que todo estaba empezando. Con perspectiva veo los grandes avances, desde entonces y desde antes.

No soy un desastre.

De todas maneras me apetece que sea viernes. Dormir sin reloj. Nadar un poco. Empezar un nuevo taller (el número 9, después del inicio complicado allá en Abril de 2018, parece increíble). He recordado momentos dulces en talleres pasados y eso me anima a empezar el nuevo taller. Estoy en lista de espera de otros dos. Quizás al final tenga plaza. En uno de los talleres empecé una vez pasadas dos clases.

Buenas tardes y buena suerte.

miércoles, 9 de octubre de 2019

Escuchar

A veces es un latazo ser tan comprensivo. Ser el pozo en el que (unos pocos) se vuelcan los problemas. Pero se escuchar e intento comprender.  Aconsejar. No puedo ponerme en los pies de nadie.

A veces me saturan un poco las conversaciones, las quejas, el llenar los silencios, las preguntas, la gente que habla como una ametralladora y repite frases y/o ideas a cada segundo.

Pero estoy a punto de llegar a mi gatera. Y sé que escucharte te ha hecho sentir un poquito mejor y a mi ser parte del mundo. Aunque no soy la medida de nadie y no me valoro conforme soy útil a los demás.

Soy un cordero con piel de lobo, un gato entre pingüinos. Sólo se ser yo. Un yo distinto.

Buenas tardes y buena suerte.

sábado, 5 de octubre de 2019

Sueño

Temí volver a los fines de semana en los que dormía bien, pero no más que un día de diario. Y despertar a las 6 de la mañana un sábado es agotador. Así no puedo recargar las cucharas como dice @neurodivergente2. O recargo menos. Fui al baño, leí algo y ... Casi sin darme cuenta, me volví a dormir. En lugar de despertar a las 6 lo hice horas después. Precioso.

El fin de semana es agradable. Y estar rodeado de gente no me agota mucho. Cuando me canso vuelvo a mi refugio. Una habitación donde lo más nuevo es el ordenador (reciclado, por supuesto) y la cama. Sin contar con el móvil que me hace de punto wifi para poder usar un teclado grande.

He sido capaz hasta de dormir siesta. Punto positivo para mi. Tener días regulares es normal. Poder gestionarlos, indicativo de lo mucho que he aprendido los últimos meses.

Hace justo 5 años de ese día tan importante. Se que entonces no dormí apenas nada el fin de semana (igual en 2 días menos de lo que dormí hoy). Desde entonces gestiono mejor mis emociones, me quiero más y soy un poquito más sociable.

Buenas tardes y buena suerte.

viernes, 4 de octubre de 2019

Agotado

Ayer fue 3. Se me antoja que han pasado más días del otoño. De octubre. Estoy cansado, tengo calor, me molestan los pequeños ruidos del autobús y las personas que lo habitan. El metro en hora punta ha sido un pequeño reto superado gracias a los auriculares con Mike Oldfield, y lectura intrascendente (revista de coches clásicos). El teclado del móvil es demasiado pequeño. Alguien come pipas en el autobús. Por suerte no las tira al suelo pero aún así el cras-cras a cada poco me molesta. Cuando estoy cansado y con algo de ansiedad (y ganas de llorar) todo me molesta más.

Alguien propuso tomar algo. Rechacé la invitación. Sinceramente hoy me apetecía llegar cuanto antes a un lugar lo más tranquilo posible. El trayecto, aunque más corto, es largo y se me hace pesado. Las ganas de llorar poco a poco van desapareciendo. Seguro que con un poco de descanso, incluso en el mismo día de hoy, desaparecen del todo. Seguro que si.

Yo no soy quién debe valorar lo que no he de valorar. Que poco claro escribo cuando quiero, que es muchas veces pero menos que antes.

En unos minutos podré aliviar la vejiga y beber agua. Curioso contrasentido.

jueves, 3 de octubre de 2019

Otoño

El calendario asegura que ya es otoño. Sin embargo, la temperatura es todavía cálida. Lejos del calor del verano, en las horas centrales aún se puede ir en manga corta. Los días menguan implacablemente.

Entre eso y algunos cambios laborales, me siento un poco raro. He tenido algún día (como hoy) de ganas de llorar a ratos. Pero sigo bastante animado. Con energía. Y duermo bien. Aunque hoy me desperté algunas veces y soñé con terapia de grupo. 2015. Ha pasado casi un siglo desde entonces.

La semana avanza y el cansancio, aunque no agotador, se hace notar.

Tu cansada, con la cabeza embotada y sin demasiadas ganas de aprender tareas nuevas. Sólo puedo escucharte, ser positivo y resolver tus dudas.

Mañana es viernes y podré dormir muchas horas en un lugar distinto y silencioso. Un pequeño paraíso bucólico.

Música en los auriculares, un móvil donde escribir, revistas con coches de rallyes y unas cuantas personitas al otro lado de la pantalla.

Y bicis.

lunes, 30 de septiembre de 2019

Días

Hoy también tuve sueños caprichosos. Los programas de misterio que escucho cuando me voy a dormir a veces se mezclan con mis sueños. Hoy era una especie de agente del Mosad e intentaba salir de un edificio descalzo (curioso cuando en los sueños voy descalzo o sin ropa).

La rutina poco a poco se va asentado. El sábado me desperté pero fui capaz de volver a dormirme. Y es precioso.

Soy una especie de oráculo. Aunque no tengo las respuestas a todas las preguntas. En general tengo muchas preguntas.

Un poco de pereza y pocas ganas de salir en bici, pero se que volverán. Ilusionado con el nuevo taller. Aprender, leer en voz alta, interactuar.

A pinceladas avanzo. Me siento vivo, mucho. Escribo esto y todavía temo tener un día-malo-de-verdad y que me arrepienta de escribir todo esto. Tengo días buenos y menos buenos, pero no desastrosos.

Me agarro al manillar de mi NS Bikes Soda Sope virtual y a saltar.


miércoles, 25 de septiembre de 2019

Sueños caprichosos

Soñé que era un deportista profesional. Y me seleccionaban para un mundial o unos juegos Olímpicos. Llegaba a mi dormitorio en la villa olímpica. Una especie de habitación de dos pisos, decorada en tonos azules. Llevaba mucho equipaje. Mi sofisticada bici tipo contrarreloj o triatlón iba desmontada en una maleta especial. Con precisión volvía a ensamblarla. Pero mi fin era otro. Era una especie de espía. Infiltrado. Me sentía en un lugar al que no correspondía. Tenía a cada poco ser descubierto.

La bici quizás fuera de pista, esa preciosa Lotus de los Juegos Olímpicos de Barcelona 92.
Buenas noches y buena suerte.

lunes, 23 de septiembre de 2019

La avenida de los volcanes

Está en algún país suramericano que no recuerdo sin usar el oráculo llamado Google. Creo que es en Ecuador. Si, es en Ecuador. Aunque también podría estar en las Canarias. O en algún mundo imaginario creado por mí.

El cambio de tiempo y los cambios indirectos en el trablero me trajeron leves ganas de llorar. Sobre todo ayer. En gatolandia, bajo la lluvia. Pero conforme avanzó la tarde se pasaron las ganas de llorar. 

Y hoy me he sentido mejor. Iré a nadar (aunque me de mucha pereza) porque me sienta bien.
El ejercicio siempre sienta bien.

Cambios en el tablero. Lágrimas que salen y lágrimas a punto de salir. Como la semana pasada. Escuchar, resolver dudas. Sólo puedo hacer eso.

Ella debe seguir su propio camino y yo el mío. Llegar a casa. Ponerle de comer al gato pirata e ir al gimnasio a nadar un poco.

Venciendo la pereza fui a nadar. Después cena, ver una película y vídeos varios. Sobre minimotos. Y me siento bien en en mi piel y en mi gatera.


sábado, 21 de septiembre de 2019

Desde gatolandia

Sentí mucho verte llorar. Sólo podía escucharte, comprenderte. Y, al día siguiente, ayudarte. No soy la más paciente de las personas pero te pude explicar alguna cosa. Y espero que poco a poco te sientas mejor, y que con la confianza vayas cogiendo práctica.

Todo esto despertó en mi viejos fantasmas. Si el proyecto se acabaría pronto y si tendría que volver a buscar trabajo. Si fuera así, tampoco se acaba el mundo.

Ha cambiado el tiempo, es más de otoño. Luz más suave, alguna tormenta. Pero también agradable. Le tengo respeto al otoño por si vuelvo a sentirme mal como el año pasado en noviembre. Pero no tiene por qué.

Estoy en el lugar que llamo gatolandia. Y acabo de dar una deliciosa vuelta en bici. Pequeña pero muy agradable.

Puedo usar el móvil como punto wifi para navegar con el ordenador grande.

miércoles, 18 de septiembre de 2019

La avenida de los francotiradores

No anticipar lo peor. Lo que tenga que ser, será.

Que alguien confíe en mi y me cuente lo que le ocurre es un paso adelante precioso. Implica que soy un poco (o un mucho) más sociable. De todas formas contigo siempre he tenido buenas sensaciones. Eres una persona muy diferente a mí pero a la vez parecida. Los dos somos nerviosos. Los recuerdos complejos y precisos también los compartimos. Aquél olor de tu infancia y los recuerdos aparejados.

Al final ser escuchado es muy importante.

Buenas tardes y buena suerte.

lunes, 16 de septiembre de 2019

Contacto

De momento la vuelta ha la rutina ha sido bastante agradable. O al menos, no desagradable. La calma es preciosa, acariciadora. Una marea imparable de natillas y arroz con leche.

Interactuar con otros humanos no ha sido para nada desagradable. Ni siquiera una pequeña incidencia me ha alterado. El mundo no ha cambiado pero yo sí.

Y ahora todavía me queda una larga tarde para descansar.

Como un sofisticado embrague de carreras, capaz de transmitir muchos caballos.

Buenas tarde y buena suerte.

domingo, 15 de septiembre de 2019

720

Recordando lo ocurrido entre Septiembre y Octubre de hace 4 años. Meses a la vez fluidos, pero imposibles de olvidar.


He encontrado una preciosa bici hecha sólo para saltar llamada Canyon Stitched 720. La verdad, las bicis tipo dirtjump, sobre todo de Ns Bikes han sido una constante en éste blog.

Tiene que ver con los retos que poco a poco se van cumpliendo.

Mañana vuelta al trabajo perooo .... No digo que me de igual, las vacaciones han sido preciosas. Pero tampoco me supone un horror volver al trabajo. Como hace una década por ejemplo.

Y me quiero más.

miércoles, 11 de septiembre de 2019

De vuelta

De nuevo en casa.

El descanso es agradable, casi siempre. La ansiedad, mi vieja compañera vital, puede complicar incluso momentos de descanso, viajes. No ha sido así.

Ni siquiera me llegué a plantear que combinar un viaje con bajar la medicación de nuevo, igual no era una buena idea. ¿Qué mejor momento que en unas vacaciones?

Casi como hace 4 años.

Los cambios de tiempo a veces no me sientan bien. Viajar al norte de Europa era una especie de otoño lluvioso y oscuro, adelantado. La luz era totalmente diferente. En general todo era diferente, pero atractivo.

A principios de año apenas unas horas a la semana de contacto humano podían ser desastrosas. Ahora una semana conviviendo en armonía.

Ni la luz, ni el cambio de cama, ni la lluvia me alteraron. Al contrario. Me sentí genial. Ver una nueva ciudad. Hacer fotos. Maravillarme. Hasta subir en montañas rusas.

Y cada día es un pequeño avance. Ya pensado en los nuevos talleres para Octubre. Empezar un nuevo otoño escribiendo y aprendiendo. Y siendo un poco más sociable. O mucho más sociable.

Y todavía me quedan días de descanso. Mas pausado. Con series, lecturas y la compañía de Marco.

La calma tiñe mi día a día de colores brillantes pero no agresivos. Un mundo en blanco y negro, a veces con fogonazos agresivos, transformado en un precioso mundo aguamarina. Y no es casualidad, es algo que llevo meses trabajando con la ayuda de la psiquiatra que me trata.

Me tengo más cariño. No soy un desastre. Todo lo contrario.

jueves, 5 de septiembre de 2019

Bajo un cielo distinto

En micasa tambien puedo mirar por la ventana desde la cama. Pero aquí la ventana está más cerca y el paisaje, más interesante. Dormir bajo otros cielos. Observando las luces de la ciudad. Como aquella lejana madrugada de Noviembre, mirando el HUVR a mis pies.

Los viajes son mucho mejores sin apenas ansiedad. Las esperas, los trayectos. Saber que seré capaz de dormir muchas horas en una cama distinta. Que los nervios no me agoten.

Buenas noches y buena suerte.

miércoles, 4 de septiembre de 2019

Avanzando

Centímetro a centímetro. Pulgada a pulgada. La mayor parte de veces, hacia delante. Alguna, hacia atrás. Pero incluso esos altibajos a veces tan agotadores o esos pasos hacia atrás no implican volver a empezar desde el principio. Volver a la casilla de salida. Volver a la primera pantalla, como en aquellos juegos de ordenador de los 90.

Hoy me propusiste bajar la medicación a la mitad. 1/2. Me recuerda a las direcciones cónicas de las bicis cañeras que me gustan. Me recuerda a lo vivido hace cuatro años. Y me hace sentir muy orgulloso de mí. Muchísimo. Aunque todavía necesite tu visión experta y externa para confirmar mis avances. Que yo creo pequeños, pero en realidad son un poco más grandes.

Ahora a pensar en sitios bonitos por visitar. En nuevos lugares. En ver, maravillarme, descansar.

Buenas tardes y buena suerte.

martes, 3 de septiembre de 2019

Interludio

Nadar un poco. Ver películas y series. Son cosas sencillas pero muy bonitas. Compartir el tiempo con el gato pirata, un pequeño ángel de cuatro patas.

Es precioso estar a gusto en mi piel.

domingo, 1 de septiembre de 2019

Descanso

Empieza un mes nuevo. Y con descanso. Saber que mañana no tengo que madrugar es un placer. Pero, a la vez, la vuelta al trabajo en unas semanas no se me antoja un horror.

Fin de semana de descanso en un sitio muy tranquilo y bonito. Incluso viendo ruinas romanas.

Tengo ganas de ver a la psiquiatra para contarle mis avances y las decenas de fines de semana sin mirtazapina.

Un pequeño refugio de silencio, de libros y revistas, delicioso.

Y una personita ya fuera del reino de los pijamas blancos. Mimitoss para ti.

Buenos días y buena suerte.

martes, 27 de agosto de 2019

Días fluidos

El descanso y ver sitios chulos cada vez están más cerca. Mientras tanto, la rutina no me resulta desagradable, todo lo contrario. Son días fluidos. Quizás con un punto de intrascendentes también, pero agradables.

Durmiendo muchas horas cada día, descansando aún más los fines de semana, todo es más fácil.

Sigo perezoso. Mucho. Ver series, internet y las redes sociales, leer libros y revistas.

Me fascinan las herramientas. Las llaves fijas son una rareza en las bicis modernas, pero tanto en la híbrida como en la plegable necesitas una llave de 10 mm (para los prisioneros de los frenos) y de 15 mm (para las ruedas).

Tener ya tenía una cajita de herramientas diminuta y una llave plana de 15 mm, pero esto es más chulo.



jueves, 22 de agosto de 2019

El milenarismo va a llegar ...

Después de un día surrealista ... otro día un poco surrealista. Lo importantes es que no le ocurrió nada a nadie. El resto da igual. Aunque, como esperaba, la gente repite las cosas no ya el mismo día venticincomil veces, sino el día siguiente, otras venticincomil. Y si te ven seguro intentan contagiarte su inseguridad. Como si estando a la par (los dos nerviosos e inseguros) mejorara su situación.

En fin, las mismas tonterías y frases vacías. Gente que se pone en lo peor (lo que tenga que ser será ¿porqué complicarse y amargarse la vida mientras llega o no?).

En general darle la vueltas a las cosas y diciendo tonterías.


Yo sigo impasible en mi montaña artificial, bebiendo tila y dejando pasar las tonterías.

Y Manolo García siempre es una buena banda sonora.

Me he despertado pensando que cada uno juega sus cartas.
Me he despertado pensando que cada uno agota sus bazas.

miércoles, 21 de agosto de 2019

Monedas

La moneda se pierde en el interior de la cabina telefónica con un sonido hueco y metálico. Sus dedos marcan en el teclado el número tantas veces repetido. Lo recuerda de memoria.

Una voz al otro lado del auricular. Detrás de kilómetros de cableado de cobre. Una voz amiga y que conforta.