lunes, 16 de septiembre de 2019

Contacto

De momento la vuelta ha la rutina ha sido bastante agradable. O al menos, no desagradable. La calma es preciosa, acariciadora. Una marea imparable de natillas y arroz con leche.

Interactuar con otros humanos no ha sido para nada desagradable. Ni siquiera una pequeña incidencia me ha alterado. El mundo no ha cambiado pero yo sí.

Y ahora todavía me queda una larga tarde para descansar.

Como un sofisticado embrague de carreras, capaz de transmitir muchos caballos.

Buenas tarde y buena suerte.

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