domingo, 16 de abril de 2017

Positivo (+)

He descansado estos días. Todavía me despierto pronto, pero logro dormir casi perfecto hasta entonces. Las rodillas apenas molestan, pero tampoco he estado de pie ni sentado apenas nada. Supongo que en cuando empiece la rutina volverán las molestias. Pero creo que estoy un poco mejor.

El vacío se aleja. Más que mi propio vacío (que al final conozco y sé más o menos cómo alejarme/protegerme de él) temo al VACÍO con mayúsculas. Yo me entiendo.

Bicis, lectura, descanso y ejercicio. Lo que esperaba. Lo habitual. (Queda un regusto amargo pero ... no sé cual es el siguiente paso).

El post se llama positivo, pero debería llamarse agridulce. Porque al final todo es agridulce. Pero más dulce que amargo.

El círculo vuelve a cerrarse.

La Noria

Cuando escuchas o lees "Noria" ¿En que piensas?

Parque de atracciones. O fiestas de tu barrio. Diversión. Vértigo. Gritos.

Si, yo también pienso en eso. Pero noria significa otra cosa. Las norias también se utilizaban para sacar agua de una acequia o de un pozo. Y generalmente lo que movía la noria era tracción animal. Un burro. Por eso cuando escucho o leo Noria, pienso en pozos (que me dan miedo). Pienso en caer a un agua oscura y estancada (lo que me aterraría). Y pienso en burros.

La vida es una noria. Al final todos somos animales (aunque racionales) y nos toca soportar cargas, sean físicas o mentales o ambas. Levantas la vista y puedes ver a otros burros como tu moviendo sus norias. O no ves a nadie y piensas que eres el único asno sobre la tierra y que tu tarea es la peor de todas.

Una vez escribí, después de un desencuentro, que todos llevamos nuestra mochila a la espalda. En la mía hay herramienta y agua, por supuesto, pero también un gran peso. De plomo. Como el lastre que llevan los submarinistas. Ahora mi lastre es más ligero (de magnesio o avional en lugar de plomo). Existe una pequeña posibilidad de que hubiera podido acabar literalmente en el fondo, pero no fue así. Sigo a flote. 72 kilos de tozudez y mal genio nadando, intentando seguir a flote. (¿Lo entendería XC? Soy un poco exagerado y escandaloso, pero las frases anteriores son estrictamente ciertas.)

Mi vida es cómoda. Solitaria, eso sí, pero cómoda. Dejando a parte algunas molestias, no me puedo quejar de mi cuerpo. Es grande y robusto, a la vez que delicado, pero le cuido y apenas se rompe. Tampoco me puedo quejar de mi mente. Soy introvertido, le doy muchas vueltas a las cosas, me enfado con facilidad, duermo de aquella manera a veces. Pero prefiero ser como soy a ser prepotente e insensible. Aunque a veces se me hinche el pecho y sea poco delicado.

Se que soy afortunado. Por la familia en la que nací. Por estar lejos de la mala suerte. Por haber sido capaz de no caer en los muchos pozos que hay en la vida. Pero cuando alguien a quién aprecio vuelve a caer en el mismo pozo, siento una rabia incontenible. ¿Por qué la gente es así? ¿Por qué gente que no lo merece lo pasa mal?

Una noria. El mismo cangilón pasa una y otra vez delante de tus ojos. Todo se repite. Y con una macabra precisión, dos años después, algo más de dos años después, se repite.

Mi noria está lejos de la tuya. Si estuviera más cerca iría a ayudarte a mover tu noria. Pero estoy demasiado lejos.

viernes, 14 de abril de 2017

Vamos, vamos

Mucho tiempo desde la última vez que el amanecer me sorprendía camino de aquella pequeña montaña, sobre la bici. El amanecer, la sensación infinita de tranquilidad, y de soledad. Sólo escuchaba los sonidos de la naturaleza. Pájaros (cigüeñas entre ellos creo) y algún bicho raro tipo jabalí muy a lo lejos que llegó a asustarme. Los humanos más cercanos quedaban a más de un kilómetro y seguramente estaban durmiendo. Poco antes de las ocho de la mañana un festivo todos duermen. Casi todos.

Antes de volver a casa decidí intentar subir la cuesta. La madre de todas las cuestas. Mucha pendiente y grava suelta. Si el suelo fuera más compacto, trepar sería más sencillo. Pero no era el caso. A parte de tener la fuerza y la habilidad para subir por allí, había que saber dosificar cada pedalada y repartir cuidadosamente el peso entre ambas ruedas. Si vas sentado la rueda delantera se levanta (es una cuesta de plato pequeño). De pie la rueda trasera patina. Sentado en la punta del sillín, en una postura no demasiado cómoda pero si efectiva. Plato pequeño y la segunda corona más grande, que creo es una 28.

Vamos, vamos.

Me animaba. No solo lo pensé sino que lo grité. Total, estaba al amanecer en medio del campo, no podía molestar a nadie.


Logré subir sin perder tracción y sin poner el pie en el suelo. Pero todavía quedaba una rampa más y me empezaban a faltar las fuerzas y el aire. Busqué un piñón más grande, el último, y así, con un 22x32 engranado, subí el último tramo de la cuesta. Hacía mucho tiempo que no subía esa cuesta entera. Se ve que poco a poco estoy más fuerte. Todavía tengo miedo de empeorar las molestias en mis rodillas y por eso no me atrevo a hacer rutas largas ni a hacer el burro sobre la bici en general. Pero subir esa cuesta en bici, sin tener que desmontar y empujar, fue un pequeño pero muy agradable triunfo. Después quedaba bajar. Salvo un pequeño susto en la zona de grava, también fue muy agradable. Para bajar prefiero pistas sin demasiada pendiente y con curvas suaves. Como aquella un poco más abajo.

Quizás solo echaba de menos alguien con quien compartir ese momento. Alguien capaz de saltar de la cama detrás mía un amanecer y subir a la montaña en bici. Creo que ningún humano o humano que conozca sería capaz. Si acaso un perro. Por un momento imaginé un compañero peludo siguiendo mis ruedas por la pista. Meneando la cola.

Tierra de olivos, un amanecer, una pista preciosa y una bici.

Despertar

Deseo. De niño a adolescente. Quizás no de un día para otro, todo cambia. Cuerpo y mente. Descubrir tu cuerpo. Descubrir el placer. Descubrir otros cuerpos.

Confusión. Si, a veces es una palabra adecuada para definir ese proceso. En mi caso, aunque mi cuerpo era ya grande y robusto (tampoco particularmente grande ni pesado) anímica y emocionalmente me sentía muy pequeño (como una libélula), muy niño. El desfase desde el momento en que descubrí el placer en solitario hasta que dicho placer fue en compañía fue grande.

Escribo, aún en clave, sobre sexo y no me pongo nervioso. Quizás porque es en un blog y no cara a cara.

Me siento aprendiz, no maestro, y más en el sexo y en el amor. Pero a la vez, aunque me cueste, tengo empatía. Se escuchar y comprender.

El sexo todavía es tabú. Por mi edad podría tener un hijo adolescente y una conversación así me daría pánico. Pero es algo tan importante que debería ser explicado por quién te dio la vida y no a hurtadillas por terceras personas.

Casi en otra dimensión, en otra cama, desvelado. Recordando.

Buenos días y buena suerte.

miércoles, 12 de abril de 2017

Capítulo primero

Ayer recordé 2004. Sobre todo, de Febrero a Julio.Y todo por un libro.

Ayer en la biblioteca -una biblioteca muy bonita que seguro le gustaría a @versostentinta encontré un libro de Antonio Lobato. Volando sobre el asfalto. Me ha gustado tanto que lo he leído en menos de un día. A caballo entre mi cama (mi refugio) y el cercanías. Me ha emocionado mucho. Sobre todo al amanecer, saliendo de la estación.

2004. El primer año que telecinco daba la F1. 2004. Uno de esos años.

De Febrero a Julio. De desastre de Febrero (suspender dos exámenes de dos que tenía) al triunfo, ajustado pero triunfo, de Junio. Fue acabar una etapa y empezar otra, con una sensación de vértigo y alegría indescriptible.

Los blogs. Las noches de poco sueño. Sentirme mal y no saber por qué. Los muchísimos problemas de concentración. Esos días en los que en realidad no ha pasado nada, pero al llegar la noche estoy completamente agotado. Esos días en los que vivir duele.

No tiene sentido pensar en lo que no fue. No tiene sentido pensar en qué hubiera pasado si entonces hubiera tenido la madurez y la entereza suficiente para tirar de la baliza.

Nunca olvides.
Que una eslinga también sirve para que tiren de ti.
Y si hay que tirar de la baliza, se tira.



Pero todavía me cuesta horrores pedir ayuda. Todavía me cuesta horrores expresar cómo me siento -si no es en un blog- y relacionarme con la gente. Pero me cuesta un poco menos que antes. Y aunque todavía me siento pequeño -como una libélula- se que soy un poco más fuerte.

De entonces a ahora he hecho muchas cosas que se me antojaban imposibles. Me quedan otras muchas cosas más por hacer, y sigo siendo una persona cuando menos peculiar e introvertida. Pero a pesar de mi carácter abrupto y de mis rarezas, creo que no soy mala persona.

Me prometí escribir más en clave y no dar más pistas de las necesarias. Pero vuelvo a citar fechas y momentos. Sin nombres, pero fechas que se me antoja me identifican demasiado.

Éste post me recuerda a una ciudad y a una persona. Pero eso merece otro post. Otro capítulo.

Gracias por todo.

martes, 11 de abril de 2017

Preludio

Tenía que sacar la cabeza. Concentrarme y estudiar. Sólo dos exámenes más. Sólo aprobar dos exámenes más. Pero en la primera intentona había fracasado y anímicamente me encontraba mal. Muchas noches era incapaz de dormir. Me sentía como una cuerda demasiado tensa, a punto de romperse.

A punto de estallar.

Intentaba refugiarme en aquello que a la vez me gustaba y me calmaba. Ir en bici. Leer (libros, revistas y ... blogs. El descubrimiento del año). Y escribir. Pensaba que no estaba preparado para crear mi blog, puesto que mi vida era simple, rutinaria y solitaria. Pero una tarde de mayo, en un ordenador "prestado", casi como un juego, empecé mi primer blog.

Me sentía pequeño, de la misma forma que me siento pequeño ahora en ocasiones. Pequeño como un insecto entre gigantes. Como una libélula. Pero sabía que en mi interior se escondía la fortaleza. Pequeño y grande a la vez.

Escribo esto antes de ir a dormir, ya en la cama, con Marco y algunos libros por compañeros de lecho.

Y me acuerdo de dos personitas.

Va por vosotras.

Conocimiento

Hay muchas cosas que no se y que otras personas si conocen. Eso es completamente cierto. Pero también se algunas cosas que se me antojan sencillas pero otras personas no conocen. Nada trascendental. Relacionado con aquellas cosas que me gustan y me calman: herramientas, bicis, coches, motos.

A parte de ladrar y alterarme cuando las cosas no van como desearía, también me preocupo por los demás. Cosas pequeñas. Sencillas. Como  lo soy yo. Sentí no tener repuesto a mano, porque no me hubiera costado nada mancharme las manos y solucionar el problema. (Al final soy una especie de autobusero galáctico, y con eslinga.)

Y se acaba otro día. Cansado. Piernas cansadas, rodillas cansadas. Pero satisfecho. Y el descanso está cercano.

Buenas noches y buena suerte.

lunes, 10 de abril de 2017

Trust

La confianza es la clave.

Confianza en mi mismo.



Viento

Después de la tormenta viene la calma. Después de la calma, de nuevo la tormenta. ¿De donde viene el viento? Quizás del norte, porque al final acabo siendo una persona tímida, introvertida y hasta cierto punto, fría. Aunque tenga la sangre caliente y me enfade y altere con muchísima facilidad. Viento cálido, del sur, que viene de África, cargado de humedad (de lágrimas) y de arena.

Días de arena, días de arroz con leche. ¿Más días de arena o de arroz con leche? Me gustaría decir que más días de arroz con leche, pero realmente no lo se. Quizás debería crear una categoría intermedia de días, en la que sí podría clasificar la mayor parte de mis días.

En un viejo ejemplar de Motociclismo recuerdo leer la prueba de una preciosa y exótica Bimota Furano. "Gira poco para andar entre coches". Esa frase se me ha quedado en la memoria. Aunque cuando lo leí tenía 13 años, legalmente ni siquiera podía conducir un ciclomotor. En la prueba explicaban que Furano es un viento del Adriático. Desde luego mi carácter abrupto y mi mal genio surge tan rápido como sube de vueltas una deportiva de 1000 cc y 164 cv.



Se que no soy perfecto, pero tampoco soy mala persona. A parte de dejar de ladrar, debo intentar quererme más.

PD: bonus track: De donde viene mi nick. No podía ser de otra manera ... el camino más fácil no me atrae. Como una cabra o como un trialero, me acabo subiendo a las piedras.

domingo, 9 de abril de 2017

Sueño

Soñé que volvía del otro lado del espejo. Creo que incluso antes de saber que su vuelta estaba realmente cercana (+8 y contando). Llevaba un vestido largo de color negro, creo que nunca la he visto vestida así. La secuencia de hechos anunciaba su regreso. Así es como funciona todo: como en una cadena de montaje o como en una trinchera, unos caen y otros los sustituyen, y viceversa. Aunque ultimamente las bajas no son sustituidas y así nos va.

Soñé que me tenían que operar de la rodilla. De una sola, de la derecha (el pie del freno y del gas). Curioso porque me molestan las dos. Después de lo que pasó ayer, haber logrado dormir tanto es un triunfo y soñar con hospitales era de esperar. Con quirófanos no. Y espero no tener que pasar por el quirófano para arreglar mis pobres rodillas. Pero lo que tenga que ser será. Todo me da una gran y absoluta pereza, pero como en otras ocasiones la decisión ya ha sido tomada y yo me limitaré a seguir la inercia y a contar mi historia (y a mostrar mis rodillas) otra vez.

LADRANDO

Podría decir (escribir) "bufando" pero el tono y el volumen de mi voz se asemeja más a un perro grande ladrando, que al de un gato enfadado y asustado bufando, con el pelo erizado.

Una vez más, responder a buenas intenciones y a trabajo (en el sentido de tiempo y busqueda reañizada) hecho para mi de forma desinteresada, ladrando. Me faltó echar espuma por la boca, pero el resultado fue más o menos el mismo. Al final me tranquilicé y pude disculparme (otra vez). Pero tengo la sensación de que soy una muy mala persona y que todo lo estropeo. Quizás me conviniera más no relacionarme con nadie, puesto que así no puedo enfadar, sacar de sus casillas o decepcionar a nadie, quizás salvo a mi mismo, y eso no cuenta.


viernes, 7 de abril de 2017

Pausa

El telón se baja hasta el lunes. La semana no ha sido particularmente cansada. Se agradece que haya sido más corta. Y la próxima lo es todavía más.

Calma, un poco de cansancio pero no demasiado. Las rodillas molestan un poco (no demasiado). Espero que estando tumbado un rato antes de hacer los habituales ejercicios se pase. Y poder dormir muchas horas ésta noche. Muchas muchas. Hasta que sea de día.

jueves, 6 de abril de 2017

Sueño

Creo que el sueño por fin se ha normalizado. Si no al 100%, si en gran medida. Escucho el despertador. Me despierto, pero vuelvo a dormirme. Todavía tengo la inquietud de no saber lo que seré capaz de dormir (querer dormir, necesitar dormir y poder dormir son cosas muy distintas).

Hoy me preguntaron si dormía por la noche. Si la tarea que tenía entre manos me quitaba el sueño. Ya no se que respondí. Como insomne durante muchos años, aunque fuera en broma, o medio en broma, no me agradó demasiado esa pregunta. Pero estaba tan centrado en lo que tenía que hacer, que tampoco le di demasiada importancia.

La verdadera prueba de fuego del sueño tiene lugar en fin de semana. Entresemana el despertador suena escandalosamente pronto, pero cuando no hay despertador, cuando puedes dormir 8, 10, 12 horas o las que quieras, igual es cuando menos horas logras dormir ...

Buenas noches y dulces sueños.

Descanso

Camino del tren de la bruja pensaba que comer y beber es relativamente sencillo. Se puede hacer incluso sobre la bici si el terreno es sencillo. Agua, barritas, alguna bolsita de frutita.... Con el camelback en la espalda, una vez que has acercado la boquilla a la boca ni siquiera tienes que soltar las manos del manillar. (Además de mochilas con bolsa de agua ahora hay hasta riñoneras, lo que se me antoja interesante. Poder llevar agua, herramienta y comida sin tener que cargar con una mochila).

En cambio descansar es distinto. Descanso físico y anímico. Ser capaz de descansar, ser capaz de dormir. Requiere de tiempo, de un lugar adecuado (sobre todo silencioso) y de la suficiente calma. Y conseguir todos esos factores a la vez, al menos para mi, me resulta complicado.
Otro día en el Circo. Cansado pero en cierto modo interesante.

Pero el telón ya se ha bajado. Y lo que pasa en el Circo, se queda en el Circo.

miércoles, 5 de abril de 2017

Circo

Una vez más el Circo levanta el telón. Pero lo que pasa en el Circo, se queda en el Circo.

Esa es la clave: que lo que pasa en el Circo no te afecte fuera del Circo. El telón baja. Y la vida continúa. Y el Vacío parece más lejos.

Contacto

Hoy he soñado que te ponías en contacto conmigo. A través de algún tipo de mensaje. Medios electrónicos e indirectos, como casi siempre. Me hablabas de tu nueva vida. Por tener, tenías hasta un nuevo número de teléfono. Quizás en otro país. Lo más curioso es que escribías un diario o un blog y también me mandabas un enlace.

Me hubiera gustado volver a escuchar tu voz, volver a verte, aunque fuera en un sueño.

Al despertar era de noche (como suele). Ducha, mochila, bici y al lío. La temperatura es más suave. Ni exageradamente cálida como a mediados de Marzo, ni propia del invierno.

Como bien escribía, ni los pesados y largos trayectos en transporte público ni estar mucho tiempo sentado le sientan bien a mis rodillas. Apenas puedo cambiar lo uno ni lo otro, así que ir en bici es una opción para evitar un transbordo extra, acortar un poco el trayecto y a la vez hacerlo más agradable.

lunes, 3 de abril de 2017

Vacío

Hay ciertas palabras que escribís con demasiada ligereza. Palabras que no voy a escribir porque todavía es de día.

Y no se si está noche vendrá el vacío a visitarme. Y no se si llegará la noche en el que el vacío, la nada, gane la batalla al alba.

No estés triste


Prueba a ser una nube, a flotar, alcotán sobre praderas.
Prueba a surcar ríos, a luchar por ellos,
A sentirte arcilla y caña de ribera.
Laurel en gota que espejea
Y errar cometa vegetal sin hilos
Prueba a surcar ríos aunque el agua solo llegue a tus rodillas
O te cubra y esté fría.

Verás que hay más
Que la corona de espinas bajo la que te resguardas,
Verás que hay más,
Verás que el mundo gira más.

Por eso no estés triste, amor.
Por eso no estés triste
Por eso no estés triste amor,
no estés triste.

Antes que la tristeza sea de suela de zapato
Humildad y camino
O letra de abecedario,
Ser látigo y restallar a la modorra los sentimientos,
Ladera para que resbalen las penas.

Por eso no estés triste, amor.
Por eso no estés triste
Por eso no estés triste amor,
no estés triste.

Prueba a ser arlequín,
Regalar inasible tu entereza.
Prueba a surcar ríos, a luchar por ellos,
Sentir que reverdeces, que creces en la entrega.
Tropel, caudal de mieles turbias,
Barquito liberado a la corriente.
Prueba a surcar ríos aunque sean ramblas de cantos
Si consigues alejarte de ti misma.

Verás que hay más
Que son rosarios de lamentos bajo los que te marchitas,
Verás que hay más
Verás que el mundo gira más.

Por eso no estés triste, amor.
Por eso no estés triste
Por eso no estés triste amor,
Que no estés triste.

Manolo García - No estés triste.

Año 2008. Han pasado nueve años. He rozado el cielo y he vadeado el barro unas cuantas veces desde entonces.

Y como dice Bunbury: SIGUE DANDO VUELTAS SI AGUANTAS DE PIE.

Up

He dormido 3 días seguidos bastante bien (si, el sábado me desperté y tardé horas en volver a dormirme, pero lo logré, los dos días siguientes ningún despertar y al menos 7 horas de sueño).

Hoy no me han molestado las rodillas y ayer tampoco. Y he eso que he salido en bici los dos días (44 kms ayer y 18 hoy). No se si es el cambio de tiempo, 3 días tranquilos -sin pasar horas sentado delante del ordenador en el trabajo y sin los pesadísimos trayectos en transporte público de ida y vuelta-, que los ejercicios y el fisio dan sus frutos o una mezcla de todo.

Sigo rebotando y la tristeza y soledad infinita -objetivamente estoy solo, a parte de Marco y mis bicis- me vienen a veces, pero no con tanta intensidad como otras veces.

Así que, en resumen ...

Arriba ... Up!


sábado, 1 de abril de 2017

Suzuki Baleno

No puedo volver a dormirme. Pensaba que sería capaz de dormir hasta que fuera de día (bueno, igual eso eran demasiadas horas) pero me he acabado desvelando mucho antes.

A través de un lector de feeds o como se diga en castellano he llegado a la prueba de un precioso Suzuki Baleno. Inevitablemente me acuerdo de ti. Hace casi 3 meses que no se nada de ti. Una personita me dijo que igual necesitabas tiempo y espacio, pero ahora ha pasado el tiempo e igual lo que realmente sucede es que no quieres saber nada de mi. Y no saber nada de ti no me gusta. Porque al final eras mi mejor amiga.

Se que no debo escribir muchas de las cosas que pienso ahora mismo porque estoy desvelado, es de madrugada y me siento triste, por lo que lo que piense no es objetivo. Aunque teniendo en cuenta que probablemente nadie lea esto a parte de mi mismo, da completamente igual.


Espero que allá donde estés todo te vaya bien, que recuperes tu salud y que trabajes en algo que te llene.