sábado, 17 de septiembre de 2022

(X5) Serie 109

No esperaba oír esa palabra, que no citaré, que alguien, como yo, hubiera estado al bode del abismo, superado por su propio dolor, un dolor imposible de definir con palabras.

Me revolvió, como es lógico, saberlo. Pero, aunque su enfoque fuera opuesto al mío (no soy quien para juzgar cómo una persona afronta su dolor) se que me va a comprender mucho más de lo que me hubiera imaginado. Pude expresar mi punto de vista sin meterme en demasiados jardines. Fue el final imprevisto, y agridulce, a una semana muy complicada. Mis compañeros me ayudaron, en parte, aunque también hubo alguna pequeña decepción.

Siento que estoy de nuevo en el camino, y que estoy agotado, y que tengo ganas de llorar, y que hace cuatro meses que no me encuentro bien. Por suerte siempre he tenido soporte a nivel de amistad, y ahora además dos profesionales de la psicología que me ayudan a seguir adelante.

Siento que avanzo a 300 km/h, impulsado por miles de KW de potencia.

Mañana es OTRO día importante, y lo que tenga que ser, será.




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