Olvida las justificaciones absurdas, las puñaladas por la espalda y las mamarrachadas varias. Tu a lo tuyo. A aprender y a ayudar. A tirar de quien necesita un tirón de eslinga, buscando siempre el equilibrio entre cuidar y cuidarme. Los demás, están de más. Y siento como me impulsan los miles de Kw de una veterana, pero robusta (un poco como lo es mi mente y mi cuerpo) locomotora de la serie 269.
Buenas noches y buena suerte.
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