miércoles, 7 de septiembre de 2022

Tiempo

Sinceramente, estoy muy enfadado y muy decepcionado. A parte de las ideaciones que, por suerte ya no tengo, la burocracia, la falta de profesionalidad y de empatía de 3 supuestos profesionales de la salud, me lo han puesto muy difícil en estos meses. 

Recordemos que en Mayo una médico de cabecera se negó a meterme en la receta electrónica una medicación que ya había tomado, con un informe de una psiquiatra que lo respaldaba y una receta privada, precisamente por eso, porque era privado. Me causó una gran subida de ansiedad para después ver que ya había tomado eso, derivarme a psiquiatra (6 meses y 5 días de demora) meterme la medicación en la receta y una benzo que yo le sugerí, porque el Alprazolam que me quería mandar, según la psiquiatra que me trata, no me habría venido nada bien.

Es decir, (aparentemente) conozco más que psicofármacos me pueden ir bien que un médico colegiado.

Sin seguro médico y sin recursos para pagar un psico privado, creo que habría acabado en urgencias psiquiátricas alguna vez y probablemente ingresado en agudos. Y todos sabemos la violencia que puede implicar lo uno y lo otro. (En ningún momento pretendo que alguien se niegue a ir a urgencias psiquiátricas por todo esto, es sólo una reflexión).

En fin, espero que esto cambie, pero no tiene pinta. La salud mental existe si te la puedes pagar. Para los que no pueden, medicación a cubos, urgencias psiquiátricas y violencia gratuita.

Buenos días y calma a cubos para todas y todos.

Mientras gente muy muy cercana me ha culpado y me ha dicho cosas que no deberían haberme dicho, profesionales de la salud mental respaldan mi forma de convivir con todo esto y mis decisiones.

Yo perdono, pero por la alta sensibilidad + altas capacidades, no olvido.

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