lunes, 10 de diciembre de 2018

Cónicas desde la arena

¿Quieres reconocerme en la pista? Ahora llevo un casco blanco, del mismo color que parte de la carrocería de mi nueva KTM Rallye. Pero mi interior es el mismo. En parte. En parte es distinto. ¡Soy distinto! Estoy cambiando. Aprendo. Aprendo de las situaciones. Crezco. Todavía me queda mucho por aprender. Me pregunto ¿por qué? antes de buscar la solución. Pero busco soluciones.

Cargo con herramientas y repuestos porque me gusta ser autosuficiente. Pero también para ayudar a los demás.

A veces las ganas de ayudar a cualquier precio me pueden todavía. Aunque me repita que no deba gastar más fuerzas de las necesarias. Lo que debo intentar hacer es seguir ayudando a los demás, pero con menos gasto de energía, física y anímica. Valorar lo que puedo llegar a conseguir y el esfuerzo que me va a llevar conseguir ese objetivo. Si el esfuerzo es desproporcionado para el logro a conseguir, mejor economizar esfuerzos.

Pensamiento lateral. Si no puedes subir una duna después de haberlo intentado varias veces frontalmente, quizás puedas rodearlas. O quizás puedas subir la duna con la ayuda de alguien. Me cuesta mucho más pedir ayuda que ser el que presta ayuda. Pero es algo que estoy aprendiendo a lo largo de éste año: a pedir ayuda. En el último mes he pedido ayuda varias veces y, a diferencia de hoy, si que ha merecido la pena. Relativizar, buscar lo importante. Concentrarse en lo esencial.

No me he enfadado. Bueno, quizás un poco. Ya cruzaremos el puente cuando lleguemos al río.

Ahora ruedo por el enlace. Un enlace no demasiado largo pero bonito. Camino de la super especial: un tramo mezcla de cronometrada de enduro y de circuito de motocross. Lo más divertido del día. Escuchar. Participar. Leer.

Buenas tardes y buena suerte.

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