No pretendo ser el más rápido, ni el más fuerte, ni el más guapo, ni el más inteligente. Sólo intento estar en paz conmigo mismo, aprender, avanzar.
Soy como un
AUTOBUSERO GALÁCTICO pequeño camión todo terreno. Una carroceta rodando por angostos caminos llenos de barro y pendientes abruptas. O un camión de los que corren el Dakar. Son más lentos que un F1, o que cualquier otro coche de pista tipo Le Mans. (Están limitados por reglamento a 140 km/h. Acelerar y lograr grandes velocidades con una de esas moles de 10 toneladas, es cuestión de potencia. Pero pararlo es más díficil. Además los neumáticos derivan de los utilizados en camiones de obras públicas ... cuya velocidad máxima teórica es de 80 km/h).
Incluso el mejor camión con el mejor piloto del mundo a sus mandos y los mejores copilotos, puede quedarse enganchado en la arena.
Así comenzó mi año. Pero supe pedir ayuda para poder seguir hacia delante.
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