Melancolía.
Se me hace muy raro escribir en un archivo (de Open Office en concreto) en lugar de en un navegador, para crear una entrada, un post. El último archivo del que fuera mi diario corresponde con el mes de Octubre de 2014. Un mes complicado, imposible de olvidar, pero importante.
No sé cuando publicaré esto en La Red, ni siquiera sé si lo publicaré.
Nostalgia.
En un lugar alejado del tiempo y el espacio, con un ordenador digamos “reciclado”. Aquí casi todo es reciclado. Yo mismo me estoy reciclando o mejorando. Pero eso es distinto. Viejas cassettes, discos, toneladas de revistas. Aquí hay espacio. Espacio para los recuerdos.
(Capítulo 7 suena de fondo “tu voz, calma mi dolor”, y no puedo escuchar la canción entera porque me pone triste)
Música. Descubrí The Durutti Column en 1998 gracias a una cinta que me había pasado dos años antes el que fuera mi profesor de filosofía en el instituto. A Wim Mertens, en el verano de 1996 gracias a Diálogos 3 de Ramón Trecet. A venus también le gusta Win Mertens. Recordaba su música de fondo en los momentos más complicados de su vida. Y yo recuerdo el momento en el que germinó el amor entre los dos. Esos días inolvidables de conocimiento mutuo que desembocaron en algo precioso. Pero fugaz. Cuando esté bien (no sé cuando será eso) he de socializar más. Relacionarme a propósito de forma directa y personal con otras personas. No de rebote por una tarea obligatoria como el trabajo. Pero se me antoja complicado.
Archivos que contienen mis blogs. Derrota, activo de 2008 a 2014. El Loco, activo desde ese surrealista fin de semana de Septiembre de 2014. Comenzó apenas una semana y un día antes de que, por primera vez, pidiera ayuda a un médico por mi estado anímico. Por mi salud mental. El pasado no se puede cambiar. Lo ideal es que hubiera pedido ayuda mucho antes y quizás ahora fuera distinto, mejor (o no). Pero por poder, ahora podría no haber pedido ayuda nunca (es algo que me cuesta horrores, por timidez, pudor y orgullo). Supongo que seguiría viviendo o malviviendo, pero con mucho más dolor (si, dolor, anímico, pero dolor) interno.
Ahora me siento de nuevo casi en el punto de partida, aunque haga dos meses del nuevo minuto cero, de tirar de la baliza. Y mes y medio que la mirtazapina es mi inseparable compañera nocturna. Al menos me garantiza dormir algo (3-4-5 horas) las noches menos buenas y algunas o bastantes más, las noches buenas. Que son más que las menos buenas. Todavía no duermo bien y me despierto de madrugada incluso hoy que podía dormir todo lo que quisiera. Por poder, habría podido dormir un día entero. Pero al menos he dormido profundo unas 6 horas, que son bastantes.
Me pregunto cómo mejorar, qué hacer para sentirme bien y se que es un proceso largo, de pequeños pasos y pequeños gestos y momentos, más que de avances radicales. Ahora por lo menos me siento a veces en paz conmigo mismo y puedo escribir como me siento sin alterarme apenas.
Cómo me siento ahora mismo:
- Físicamente en una silla tipo oficina, con ruedas, que se me antoja a la vez muy pequeña pero cómoda. En un dormitorio acogedor y luminoso, rodeado de cosas que me traen muchos recuerdos y a la vez me hacen sentir seguro. Con música de fondo (Without Mercy).
- Internamente: tengo ganas de orinar y de defecar (lo primero es fácil, lo segundo no porque la ansiedad me estriñe). Me molesta algo la espalda quizás por el frio de antes o la postura.
- Anímicamente: tengo leves ganas de llorar. Pero estoy en calma. Siento que soy un desastre pero no es verdad. Siento que ya he pasado por esto y quiero que se acabe y que vivir no duela, y estar tranquilo y poder dormir muchas horas.
Paso a paso. Guardar el documento. Ir al baño. Merendar.
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