Madrugada del viernes al sábado.
Después de todo lo que había pasado durante la semana (entre el esperpento y el surrealismo) y del día extra no previsto (aunque tampoco fue para tanto y, en silencio y con buen rollo y complicidad, cunde más) me dormí prontísimo. Como a las 21 h. Pero antes de la una de la mañana estaba despierto. Miré zapatillas de travesía en Decathlón a través de internet y Marco vino a hacerme compañía. Intenté reciclar un viejo móvil como mp3 pero resultó demasiado lento. Además, con los auriculares no se escucha muy bien. Me acabé tomando una (enorme) cápsula de melatonina, lo único para dormir que tengo en el botiquín después de la limpieza.
No se si fue la melatonina o que, escuchando los habituales podcast de misterio, logré relajarme. Dormí hasta poco más de las ocho. Al final 4 + 4 horas. No fueron demasiadas pero si muchas más de las esperadas.
El día lo pasé algo alterado, y con sueño. Como bien me dijeron "parece que hayas nacido cansado". En fin, la falta de empatía habitual que no le tendré en cuenta. La tarde muy relajada con dakar y cosas así y justo después de acabar el resumen del dakar en Teledeporte, para la cama. Y así casi del tirón hasta las ocho y pico, y luego me dormí otra vez. Estupendo.
Ahora trasteando con mis bicis, mirando presiones y pensando si salir a dar una vuelta en bici. Hace fresco, estoy medio resfriado y siguen mis molestias raras en la cara exterior de las rodillas. Pero me apetece que me de el aire y el sol. Hace un día estupendo como para pasarlo en casa todo el día.
Además me apetece estrenar las zapatillas. Que no son para bici, pero además de para caminar (son suaves y cómodas) seguro que sirven para pedalear.

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