domingo, 22 de enero de 2017

El camino del infierno está lleno de buenas intenciones

El mecanismo que desencadena esa sensación de no querer ver a nadie. Ese mecanismo.

La mejor de las voluntades puede acabar en el peor de los desastres. Por suerte, admitir el error pudo corregir en parte las consecuencias no deseadas y no previstas. Pero de todas formas ha marcado el resto del fin de semana.

Equilibrio, esperas, desesperanza. Todo mezclado. Agridulce.

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