martes, 3 de enero de 2017

Igual

Nada indicaba que fuera a cambiar, a mejorar. El nuevo año auguraba una nueva ración de desidia, mensajes contradictorios y desmotivadores.

No se ha hecho esperar. Tres días, dos, mejor dicho. No me ha afectado mucho pero si más de lo que me gustaría. Supongo que los mimos de Marco y un poco de ejercicio lograrán que se borre ésta sensación amarga. Eso y las ganas de llorar que me asaltan por primera vez en muchos días.

Además, no hagamos una montaña de esto ... Sólo es un día. Un día menos de descanso, pero sólo un día.

Pensemos en el agua tibia de la piscina y en bicis espectaculares.




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