domingo, 9 de noviembre de 2014

COME ON PUSH!




Soy una especie de conductor de una grúa cibernética y virtual. Al volante de un pequeño pick-up con grúa de palas, cabrestante, carritos, eslingas y demás material de auxilio. Solo tengo dos manos, dos pies y una mente peculiar, en parte, malita, en parte, creciendo, mejorando. Solo puedo escuchar y mimar, muchas veces en la distancia .... en fin.

Una jornada más al volante de mi grúa de palas virtual .... No puedo curar las heridas del cuerpo ni de la mente. Sólo puedo escuchar ...

Y muchas veces una eslinga no sólo sirve para tirar de alguien, también sirve para que tiren de ti.

Mañana hace cinco semanas de uno-de-esos-días. Cuando pedí ayuda. Y ni me gusta ni se me da bien pedirla.

Me di cuenta de que no podía seguir adelante sin ayuda. (Poder podía. Pero estaba llegando al límite de mis fuerzas. Mas que físicas, anímicas. Aunque no dormir agota. Y sentir de la forma que sentía, sentimientos desbocados y opuestos también. Era un punto de no retorno. Y no quiero escribir sobre lo que pudo pasar y no ha pasado porque me da miedo.)

Se que estoy en el buen camino. Y aunque a veces agote a la gente que tengo mas cerca con mis cambios de humor, mis rarezas y mi brusquedad, se que soy una buena persona, peculiar, rara, pero buena en el fondo.

Estoy aquí para aprender, para trabajar, para amar, para ser feliz y para ayudar. Soy pequeñito, así que sólo puedo ayudar con gestos y palabras pequeñas. Pero cálidas.

No me voy a quedar sólo para siempre porque no lo he estado nunca. No soy extrovertido ni muy sociable. Pero, aunque pocos, tengo buenos amigos, y a pesar de mi brusquedad, hay gente que me quiere.

Gracias y buenas tardes.

Gracias a mi familia.
A mi niña bonita.
A los amigos, pocos pero les tengo mucho cariño.
A los profesionales de la sanidad que me han tratado y me tratan.
A los compis de trabajo que me soportan.
A todos los que, en definitiva, a un lado u otro de la pantalla, se preocupan por mi.

Siento que no he vivido mucho, que he vivido menos de lo que me habría correspondido vivir. Yo me entiendo. Siento que estos son días muy importantes. El tiempo no cura según que cosas, y la inacción, el tirar para delante de cualquier manera empeora esas cosas. Nunca intentaría curarme un brazo roto por mis propios medios. Pero los males de la mente, no entiendo por qué, se me antojan diferentes. Al fin y al cabo, llevo viviendo toda la vida conmigo mismo.

Se que éste post es difícil de comprender, pero necesario. Sigo adelante. Soy más grande de lo que creo. He de creer más en mi.

Voy a conseguirlo. I know that nothing can stop me.

2 comentarios:

  1. Estoy segura de que puedes, y yo estaré a tu lado para verte resurgir, cual ave fénix ;)

    ResponderEliminar
  2. Gracias por estar ahí. Estoy sacando la cabeza, pero poquito a poco!

    ResponderEliminar