La cala de la zapatilla izquerda enganchó en el pedal con un clack seco y metálico. ¿Cómo un simple sonido podía atraer tal torrente de recuerdos?. Intentó tranquilizarse. Respiró hondo, cerró un instante los ojos e intentó visualizar el circuito. El comienzo no le gusta. Es demasiado lento, revirado, con muchísima pendiente y piedra suelta. Por el contrario a partir de la mitad, el trazado se vuelve más rápido. Esa parte se adapta más a su estilo de conducción. Abrió los ojos y suspiró. Sus manos, cubiertas por guantes largos, acarician las manetas de los frenos. El tacto suave pero a la vez firme de los frenos de disco le da confianza. Todo está revisado: horquilla, amortiguador, frenos, cambio. Nada va a fallar. Además ...
Estar en la linea de salida es, en sí mismo una victoria.
(Continuará)
*Literalmente significa descenso. Son carreras de bici de montaña contra el reloj y cuesta abajo. Se compite solo, contra el crono, contra el terreno y, sobre todo, contra uno mismo.

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