Primero llegó el email de confirmación del pedido. La bici estaba en la tienda un día después de lo esperado. Luego A M me llamó. Fue una llamada preciosa y muy diferente a la de Octubre. Me hizo pensar. Había hablado con la psiquiatra de la sanidad pública, y me planteó que pensara el tema de la discapacidad. Yo ni me lo había planteado. Pero Ana me hizo reflexionar.
Fui a por la bici y, lo peor fue hacer un tetris en la parte trasera del ibiza. Una vez en casa, comí y salí a rodar.
Cuando me he subido a la bici, he tenido una sensación agridulce. Los primeros kilómetros me he agobiado porque se me hacía muy raro el manillar de curvas. La posición es más estirada que en una bici con manillar plano. Pero poco a poco he ido cogiendo confianza. Además, tenía que rodar las pastillas de freno, y, al principio, frenaba poquito. Pero luego he descubierto que iba cómodo, y que rodaba muy dulce, y aceleraba con facilidad y es muy ágil. Y los pedales de serie tienen buen agarre, aunque los voy a cambiar. Se nota sobre todo ligera, pero tiene los desarrollos cortos casi de bici de montaña (38x42). Y con las cubiertas de 38 mm y la horquilla de carbono, es cómoda en pistas.
Me parece un concepto muy interesante y muy útil en ciudad y pistas. Pero me queda la duda de si con un manillar plano me encontraría más cómodo. Al final me he olvidado casi de la bici y he rodado cómodo. Y pronto ha empezado a frenar muy bien, aunque sin el tacto de mantequilla de los frenos de disco hidráulicos. Creo que los frenos y las bielas son lo único mejorable. La maneta de cambio/freno me ha sorprendido. Los frenos, sin cambiar manetas, se pueden poner pinzas hidráulicas mandadas por cable.


